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COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

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selenya kou
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COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por selenya kou el Vie 10 Jun 2011, 9:11 pm

Estimada comunidad Kou.
Hace un tiempo me puse a pensar cómo los hermanos Kou merecerían tener un espacio propio como protagonistas. Entonces, empecé a imaginar su regreso a su planeta y la vida allá. También me puse a pensar en Seiya y como éste merece una chance de felicidad.
Decidí verbalizar estas ilusiones y escribir como una "mini- saga" sobre los hermanos Kou a partir del regreso a su planeta. En un principio, tendrà 30 capítulos: luego, si el tiempo lo permite, hacer una especie de cruce con nuestras heroínas y darle un camino diferente a la serie de mis sueños.

Hoy, quiero compartir con ustedes el primer capítulo, titulado "Caída"

CAPÍTULO 1:

CAÍDA

El adiós fue punzante, agudo, el inicio de una larga angustia que calmaba, de a ratos, la mirada de la princesa libertada. Fueron horas de viaje y de silencio. Al divisar su planeta, Seiya lo sintió extraño, como si ese espacio de tierra dorada que supo forjar su alegría, ahora lo recibiera como a un espectro. Yaten y Taiki miraban al hermano, con el temor de saber que una parte suya había caído sin alas.


Descendieron entre la algarabía de los habitantes, aplausos de victorias, palmadas en los hombros, pero Seiya sólo podía pensar en la niña-mujer que le había enseñado cómo descifrar el mundo.

El discurso de la princesa Kakyu fue breve. Entraron al palacio y en la soledad, dieron inicio al ritual que desprendería, de los hermanos Kou, la mitad femenina



La diosa virginal posó sus manos en el pecho de los protegidos y un beso en la frente liberó la fuerza estelar. La esencia de las sailors en un cuerpo prestado comenzó a desaparecer. De aquí en más y, para siempre, serían Taiki, Yaten y un Seiya, ahora, despojado de sonrisa.

Entonces, él quiso caminar, alejarse de las preguntas, las presiones, la cortesía obligada. Su dolor se encarnaba como una espina indescifrable que no se atrevía ni siquiera a tocar; ya que era lo único que le quedaba de ella.

Aferrarse al dolor para no perder felicidad. Los hermanos lo entendieron sin entenderlo.

Por horas, los pies de Seiya dibujaron senderos, se preguntó si esas huellas, tantas veces transitadas, tendrían las urgencias de la tierra.

Se sentó extenuado, con un corazón callado y sin tacto. Pensó en la felicidad ajena, en los besos que al él le negaron y que serían lluvia en los labios de otro. Un temblor agrio se deslizó por su cuerpo, cerró los ojos, los puños, la boca del estómago, los dedos del pie.

-“Con qué poco me abrazó la suerte, sólo fue una migaja, el gajo de un sueño que cayó vaya a saber de qué cielo inventado”


Y de pronto, el golpe; extraño, seco y movedizo, como si fuera una bolsa de papas que se desplomaba en su falda. Rodó con aquello hasta tocar otra superficie. Entre el asombro y los moretones, apartó de sí ese especial perfume. La vio, tenía los ojos grandes y la boca semiabierta, sudaba vergüenza y timidez. El silencio fue mínimo pero marcó una eternidad.

- Lo siento, lo siento, lo siento- dijo la joven

Él sólo la miró, si le costaba procesar el estallido, mucho más esa hilera inconclusa de disculpas.

- ¿Y tú de dónde saliste?

Ella respiró agitada. No lograba responder

- ¿Eh? ¿de dónde?- insistió Seiya

- Yo…no sé…..no puedo…..no debo

Saber, poder, deber…..palabras que él conocía de memoria. Sintió deseos de zamarrearla para que despertara de tanto esquema.

- Lo que no sepas, no puedas, no debas, la verdad, no es mi problema.

Seiya se quedó mirando el horizonte, le desgastaba dar explicaciones cuando le pesaba la lengua y más ante ese rostro alelado, hinchado de temores y rumores escondidos que, a los segundos, explotó

- Soy Mizuri, caí sin planearlo, es largo, estoy aquí no sé cómo, tampoco sé hacia dónde ir.

- ¿Eh? ¿Existe un planeta de locos? Pensé que ya había estado allí

Mizuri entendió poco y nada. Prosiguió

- No puedo explicarlo aún, debo saber que la energía se marchó, que ya no me persiguen.

Fue la primera vez, tras su regreso, que una carcajada desplazó el dolor de la ausencia, una carcajada, oceánica, aliviadora. Mizuri lo miró absorta, no comprendía, se sentía mareada, vigilada por sus verdugos. Se dispuso a revelar su historia, algo rabiosa por la burla; pero, nuevamente, esos asaltos en su pecho que le indicaban la presencia del peligro

- ¡No! ¡Están aquí! Tengo que correr.

A punto de huir fue detenida por la decisión de Seiya quien, al tomarla del brazo, sintió en esa piel fría la bonita confianza de una criatura indefensa

- Si estás desequilibrada, que es lo más probable, eres un peligro para los pacíficos, si es verdad que te buscan y lo que quieres es ocultarte, ni sueñes que puedes hacerlo en un terreno desconocido. Ven conmigo. Conozco lugares indescifrables.

Mizuri corrió al ritmo de un Seiya que de a poco recuperaba el ánimo de aventura. Movió una piedra y apareció un túnel. El joven se deslizó pero Mizuri tuvo miedo.

- Confía en mí, yo sé a dónde te llevo; además el que corre riesgo aquí soy yo, al intentar ayudarte en tu probable desvarío

Mizuri frunció el ceño, ya eran muchas agresiones, pero las energías siniestras eran cada vez más fuertes. Saltó con torpeza y juntos atravesaron el pasadizo que los llevaba a una planicie amplia, con los olores del sosiego.

- Bueno, ahora sí. ¿Quién eres, de dónde vienes y que es todo eso del mal que presientes?

Mizuri callaba

- Si vamos a estar aquí, si en algo me estoy arriesgando, como mínimo debo saber con quién estoy.

- Ya te dije, me llamo Mizuri y poco puedo hablar

- ¿Por qué? ¿Tienes la lengua atada?

- No entenderías el poder de mi mente

- Créeme que de poderes entiendo bastante y en cuanto a tu mente, lo único que observo es que está trastornada

- ¡Basta!- dijo enfurecida- no es así

- Entonces habla

Empezó el relato con torpeza

- Mi nombre ya lo sabes…………………vengo de un planeta pequeño, destruido por una guerra absurda; con las últimas energías, lograron transportarme, pero al hacerlo, dos del bando contrario consiguieron infiltrarse y me buscan. Yo tengo el poder de presentir el peligro, de saber si está cerca de mí, si me acecha

- ¿Y por qué te transportaron sólo a ti?

- No puedo decirlo, ya he develado demasiado, mis enemigos pueden percibirlo y cada palabra mía es un mapa para ellos

- De modo que vienes, te caes sobre mí, me cuentas una historia fantástica que casi no entiendo y, además, no debes hablar.

Mizuri asentó con la cabeza.

- Qué divertida es mi vida- reflexionó con fastidio

Mizuri abrió el signo de pregunta en sus ojos y Seiya le hizo el ademán del no me hagas caso.

Media hora pasó del primer encuentro. Bocas estáticas. Seiya se memorizó el perfil de Mizuri, cada línea de su rostro particular, al que encontraba sorpresivamente hermoso.

La joven, de a ratos, cerraba los ojos, respiraba, y en el ejercicio repetitivo, una risa corta se escapó. Como quebró la ley del silencio, Seiya se animó a cortar la absurda quietud

- ¿De qué te ríes?

Mizuri atenuó a hacer un gesto. Seiya lo frenó

- ¡No! Vamos, habla. Llevamos aquí una eternidad.

- Pienso en……caramelos

- ¿Caramelos?

- Sí, mi padre me los regalaba cuando me daban los ataques

- ¿Los sufres desde pequeña?

- Por favor, prefiero no recordar

- Pero lo estás haciendo, en este momento estás pensando en los caramelos que te daba tu padre

Mizuri quiso llorar pero se contuvo

- Él me traía caramelos, decía que se parecían a mí cuando me ponía tímida- comenzó a reír- era su princesa caramelo- volvió a enmudecer como si su mente le reprochase tanta audacia.

- Princesa caramelo…….bombón, bombón

La asociación fue inevitable y nuevamente, se despertó el dolor.

Mizuri se atrevió a romper su penitencia-

- ¿Te pasa algo?

- Yo también tengo mis secretos, princesa caramelo.

La dulzura con que Seiya pronunció la frase conmovió a Mizuri; por primera vez en ese planeta extraño se consideró a salvo; y sus sentidos dieron otro tipo de alerta, sólo que más agradable.

- Están lejos, podemos salir- dijo la joven

- ¡Por fin! Estaba a punto de largarme y dejarte a tu suerte.

- Necesito ayuda.

- Sí, ya veo. Y sé cómo hacerlo. Caramelo, el destino ha querido que te toparas con el indicado

Otra vez en Mizuri los ojos del desconcierto y del encanto.


- Olvídalo- expresó Seiya- eres rara y yo hablo demasiado.

La tomó del brazo y salieron a la superficie.

Caminaron con cuidado, observaron los alrededores y continuaron el paso. La charla fue amena, esta vez Seiya dejó de instigar a Mizuri con sus preguntas y comenzó a contarle historias de su planeta, curiosidades de sus habitantes, costumbres, descripciones de paisajes. La muchacha escuchaba atenta, dejando colgado con un alfiler su propio aflicción, pero pronto ese alfiler se desprendió y su cuerpo se tornó rígido; la mirada, cristalina; entrecortada la respiración.

- ¿Acaso peligro?- preguntó Seiya temeroso

- Sí, y esta vez no podremos evadirlo

Intensa explosión. El cuerpo de Mizuri fue amarrado con fuertes fibras vibrantes. Gritó y a Seiya lo invadió la impotencia. Dos hombres los acorralaron pero sus ojos y actitud estaban puestos en Mizuri.

Ella intentaba zafarse en vano. Seiya acudió a su instinto y, observando que aún guardaba la estrella de metamorfosis en su bolsillo, de manera mecánica, acudió al hechizo tantas veces por él practicado.

- ¡FUERZA ESTELAR! ¡TRANSFORMACIÓN!

Nada . ¿Acaso había olvidado que su parte senshi fue extirpada horas atrás?

- ¡Maldición!- pronunció

Los gritos de Mizuri se extenuaban como si cediera de a poco al beso de la destrucción.

Los dos hombres apenas reparaban en Seiya.

- ¡FUERZA ESTELAR! ¡TRANSFORMACIÓN!

¿Por qué seguía intentándolo? Lanzó la estrella, evidentemente, aquello ya era un objeto inerte. No así su cuerpo que sentía quemarse por dentro.

Fue entonces, cuando lo increíble tomó consistencia. Su ropas se desprendieron y a su cuerpo desnudo, se plegaron otras, negras y enérgicas, que dibujaban sus contornos masculinos.

No era Seiya pero tampoco la Sailor Star Fighter. Conservaba su sexo y además, adquirió la fuerza de un guerrero. ¿Una nueva identidad? La situación no era propicia para reflexionar. Actuó motivado por poderes desconocidos y se enfrentó a las dos criaturas que, esta vez, encuadraron al intruso.

¡EXPLOSIÓN ESTELAR!- gritó y empuño su golpe de hierro.

Aquello fue distinto y efectivo. Chispas, saltos, golpes, frases hiperbólicas, miradas de fuego. Mizuri logró liberarse y concentró los vestigios de energía en sus ojos grandes. Su química se acopló a la de Seiya y juntos, borraron el asedio enemigo, haciéndolo desaparecer.

- Fueron destruidos- respiró la joven y cayó.

Seiya corrió, la incorporó, le tomó el pulso y se tranquilizó cuando Mizuri lo miró

- Vaya, así que tú también eres raro- bromeó, como pudo, la muchacha

Ahora fue Seiya quien puso cara de desconcierto y luego, con una sonrisa, se adelantó a la incipiente sagacidad de su compañera.

- Te lo dije, yo también guardo mis secretos, Caramelo. Ya habrá tiempo para que intercambiemos diarios. Vamos, te llevaré a donde sé que estarás segura.

Caminaron, apoyados mutuamente por el silencio necesario; cada uno absorto e intentando comprender qué había sido todo aquel remolino de choques, transformaciones y signos de preguntas.

En la puerta del palacio estaban Yaten y Taiki, más que consternados; detrás suyo, envuelta en una seguridad que exasperaba, la princesa. Los kou divisaron dos figuras alicaídas y fueron a su encuentro. Se sorprendieron al ver al hermano con esas ropas, tanto así, que tardaron en reparar en la desconocía.

- Larga historia muchachos. Ella es…..

- Mizuri- repuso la princesa- joven Mizuri, te esperaba.

Seiya acentuó el desconcierto, también Mizuri

- Sé de dónde vienes- continuó kakyu- Yo propuse a tu gente que te transportaran con nosotros. Veo que encontraste un excelente guía.

Al sentirse aludido, estalló

- Princesa, con total respeto, explíqueme que es todo esto, al parecer Ud. lo sabía. Mire mi aspecto ¿qué soy? ¿un guerrero? ¿Acaso no habíamos terminado con el montaje?

- ¡Seiya!- reprendió Taiki-

- ¡Pero míralo, Taiki!- intervino Yaten.

Kakyu sonrió maternal, se acercó a Seiya y le acarició el rostro, mientras su otra mano reposaba en el hombro de Taiki

- Nuestra huésped necesita descansar. Vamos, entremos, que todas tus dudas serán contestadas.

Un cuarto grande y refulgente fue elegido para Mizuri quien, apenas puso la cabeza sobre la almohada, concilió el sueño. Parecía más indefensa que nunca, con pose de niña pequeña que se resguardaba en castillos de hadas tras el cuento de terror.


La princesa y los hermanos kou estaban a su lado.

- Ha sufrido mucho Seiya, al igual que tú. La historia es larga y dejaremos que ella la cuente.

- Esta bien, princesa- repuso Seiya con dulzura.

- Supongo que quieres la otra parte, la que te concierne ¿verdad?- agregó Kakyu

- Sí, necesito entender.

- Kinmoku está en fase de regeneración, somos aún débiles y esta galaxia, ya lo habrán apreciado, está repleta de maldad. Los necesito. Demostraron en la tierra entereza, bravura y honestidad. Como ya no debemos ocultarnos, desprendí de ustedes el disfraz, pero no su alquimia. Dentro del Seiya, Yaten y Taiki, protectores de la princesa, están los guerreros Star Fighter, Star Healer, Star Maker. Espero que comprendan- bajó los ojos, con dolor.

Taiki la miró y sonrió

- Sabemos perfectamente cuál es nuestro destino y, aunque cueste ahora, aceptamos tu designio ¿verdad hermanos?



Respondieron de manera afirmativa aunque en el fondo, la disconformidad les ganaba. Sin embargo eran portadores de una estrella y eso lo admitían con orgullo.

Se retiraron en silencio, excepto Seiya. Kakyu se hizo cómplice de sus razones y con suavidad apartó a los demás, dejándolo solo.

Seiya observó a Mizuri, tan natural, tan luminosa. Lo abrazó la ternura y recordó a Serena.

Sólo que esta vez, ni sus ojos, ni sus puños, ni la boca del estómago, ni los dedos del pie se cerraron.


Última edición por selenya kou el Dom 25 Nov 2012, 6:05 pm, editado 11 veces
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por StarMoon el Lun 13 Jun 2011, 8:18 am

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] hermosa bienvenida a StarMoon y dejame felicitarete por tu fic esta muy interesante espero y actualizes pronto muero por saber quele pasa a esa chica y si seiya volvera a ver a serena besos cuidate y diviertete [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por selenya kou el Lun 13 Jun 2011, 3:42 pm

Gracias por la cálida bienvenida. Mi idea es llegar a los 30 capítulos y que ambos, con historias mediante, se reencuentren [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] Y allí veremos que pasa!!!

Ahora, el capítulo 2

rraron.




CAPÍTULO 2

MIZURI

Mizuri tenía los ojos grandes y el pelo oceánico; la voz sin pretensiones, el cuerpo diminuto. Aquella mañana se despertó entre la quietud de un descanso merecido y el mar sin brújula. Bordeó la habitación con la mirada; las paredes protectoras la alejaban del fuego de los escondites, del terror de ser sorprendida. Sin embargo, pensó en Geika y se sintió egoísta; el último abrazo había sido interrumpido por la orden del escape, el correr sin límites, sintiendo cómo se perdía en la fría incertidumbre.

Se levantó, miró horizontes desconocidos y luego, la puerta sentenciosa que la obligaba a contar su verdad. Tomó el vestido que estaba al costado de su cama y se lo puso perezosa, tímida y condenada.


Salió del dormitorio, transitó el pasillo y llegó al comedor. Allí estaban los cuatro: Kakyu serena, Seiya cómplice, Taiki dulce, Yaten indiferente.

El llegar hasta la mesa y sentarse se le hizo un acto eterno, apenas si podía levantar la mirada, forzó una sonrisa y delató su incomodidad.

- Bienvenida al banquete, come lo quieras y no te preocupes por agradar, caramelo. Con el estómago lleno, las ideas se clarifican.

Mizuri quedó perpleja, pero no por la desfachatez de Seiya sino por su capacidad para comprender situaciones y derogar diplomacias innecesarias.

Kakyu intervino

- Lo que intenta decir Seiya- sonrió- es que te sientas tranquila y tomes tu tiempo para adaptarte, las charlas vendrán cuando tú lo dispongas.

- Y con este día delicioso, sería un despropósito no salir y disfrutar de un paseo, Mizuri Tzu- añadió Taiki.

Yaten sólo aprobó con su distancia eventual.

Mizuri quedó aliviada aunque, luego, se daría cuenta que ese silencio ofrecido era más dañino que cualquier obligada confesión.

Tras el desayuno caminaron los cuatro; no sólo se adaptaba Mizuri, también los héroes que fueron a la tierra para el rescate de su diosa. Una anécdota se agolpaba tras otra. La visitante escuchaba cada relato y de vez en cuando, dirigía su mirada a Seiya quien, dueño de la mayor parte de las historias, solía detenerse de manera abrupta y llenar sus ojos de melancolía.

Agotadas las rutinas, entraron al palacio, siempre mimetizados, calcando la marcha para menguar lapsos. Yaten se desplomó en el sillón enorme, impenetrable en su mirada, sus gestos y hasta su mal humor. Taiki, buscaba su habitual escape, aquella libreta donde anotaba sus vuelos literarios. Seiya, en cambio, era el espectador paciente.



- Asuntos de estado, reuniones, debo dejarlos un momento- dijo la princesa.

Robóticamente, el resto se levantó a excepción de Mizuri.

-No se vayan aún, por favor. No se vayan sin escucharme.

-Pensamos que no querías hablar, Mizuri Tzu- intervino Taiki

-Sí quiere, sólo que sin presiones, salvo la de ahora que le está devorando el alma, ¿no, caramelo?

Mizuri asintió y miró a Seiya agradecida.


Me pregunto por qué, en qué momento se quiebra ese mundo ordenado que creíamos tener para dar lugar a tanto remolino. Decir que no me quejo de mi suerte sería mentira, ya que estuve saltando de esquema en esquema sin posibilidad, al menos, de pararme en un punto y gritar.

Puedo afirmar que tuve una niñez feliz, llena de aventuras construidas y el amor de los míos; contacto con juegos, historias fantasiosas y una chispa encendida para descubrir universos inalcanzables.

Pero llegó la pre-adolescencia, y en mi mundo, los niños van definiendo su destino a esa edad. El mío llegó de manera abrupta, sin aviso previo ni instrucciones. Fue una tarde cuando se manifestó en mí el poder de la clarividencia, la capacidad de anticipar, a través de los sentidos, más lo malo que lo bueno.

Hasta ese momento, pensé que el nuestro era un lugar privilegiado y que aquello de la guerra, el enfrentamiento, la invasión eran mitos de otros planetas y, claro, otros tiempos. Sin embargo nos tocó, y debo decir por propia soberbia; pensarnos elegidos enciende en los débiles fanatismos de poder. Lo que nunca había visto, o tal vez, lo que me habían vedado, comenzó a extenderse como bola de nieve: alianzas dañinas, pactos ocultos, discursos mentirosos, medidas con final sangre.

Nuestro sistema de organización social, hasta ese entonces, respetaba la idea de comunidad; si bien había una figura dominante, diríamos monárquica, las decisiones se tomaban en consejo cuyos representantes eran elegidos por la población, respetando ciertos estamentos: los ancianos, los adultos y la franja juvenil.

Arnelox se llamaba nuestra autoridad suprema, era un hombre recto, justo, siempre tenía la palabra exacta y trataba de no despilfarrar promesas que, desde el inicio, ya sabía imposibles. La gran mayoría estaba conforme, pues él generaba trabajo comprometido, responsabilidad y sobre todo, alegría; eso, éramos alegres.
Arnelox había enviudado joven y tenía a su cargo sólo una pequeña hija, Geika, predestinada por linaje a convertirse en la futura soberana. Contaba con el apoyo popular, la niña era especial; también callada como su padre pero genuinamente perceptiva.

Cuando empezaron mis ataques, el daño estaba tomando forma. Gente del entorno de Arnelox comenzó a entablar coaliciones con extranjeros que poco conocían nuestra idiosincrasia. Aquellos nos prometían mejoras y crecimiento, expansión de posibilidades, a cambio de compartir instituciones claves, territorios potencialmente productivos. Arnelox se oponía, no por egoísmo sino por tradición y respeto a los consejos del grupo sabio. Los ancianos consideraban que, ante todo, se debía proteger el centro, la raíz; y esos lugares ricos eran sagrados, lo que no significaba intocables. Mi padre siempre decía que aquellos hombres fueron testigos de cómo se construyó nuestro sitio y se logró el equilibrio, desde el corazón del planeta hacia cada uno de sus habitantes, por lo tanto, era deber de las generaciones venideras preservarlo y propagarlo.
La rotunda negativa de Arnelox no fue bien recibida por una minoría de la asamblea y, a sus espaldas, se empezó a diseñar estrategias para derrocarlo. Fue, entonces, cuando comenzaron mis sueños, más bien, visiones; al principio nítidas, luego precisas. Podía ver rostros y símbolos, repitiéndose noche a noche. Lo consulté con mi padre, asustada; tenía apenas 12 años, sin ningún marco de referencia de lo que podía ser el odio o la maldad. Mi padre se comunicó con Theroux, un hombre de mediana edad, integrante del parlamento. Se reunió conmigo y ante él, reproduje las visiones, intentando no obviar detalle. Me miró con resignación y pude intuir cómo Theroux ya había armado las piezas del rompecabezas. Me tocó la cabeza y comenzó a hablar con mi padre; sólo puedo decir que a partir de ese momento, mi vida cambió.


- Antes que empieces, Mizuri- antcipó Kakyu- es necesario que sepas que yo conozco parte de tu historia ya que, desde hace tiempo, estoy ligada a tu gente por un lazo de amistad. Y a decir verdad, fui yo quien sugirió kiknoto como refugio……

Decidieron, entonces, mi futuro y sólo fui notificada. Mi padre me tomó de los hombros, secó mis lágrimas de desconcierto y, con una serenidad sólo externa me explicó que cada uno de nosotros tiene un deber en esta vida, trazado por algún rasgo de nuestra personalidad, en mi caso, el don adquirido. Sería llevada a Palacio para cuidar de Arnelox y, en especial, proteger a Geika. ¿Protegerla yo? ¿Cómo? Apenas estaba asimilando los poderes de mi mente, apenas podía cuidar de mí misma como para, encima, sumar la tremenda responsabilidad de custodiar, nada más y nada menos, que a la futura soberana. Lloré desesperada, pedí que me dejaran, podían contar con mi colaboración pero sin llevarme de mi hogar, sin ser separada de mi padre. Él, por fin, me abrazó y luego escuché las que serían sus últimas palabras hacia mi persona: “los sacrificios, cuando se hacen en favor de muchos, pasan a ser actos de heroísmo”. Sólo el tiempo y las circunstancias me ayudarían a comprender, mucho después, esas palabras. Bajé los ojos, resignada y dejé que mi padre me besara la frente. Nunca más lo volví a ver.


- Si bien nuestro planeta estaba prácticamente destruido, su condición de ser ignoto lo hacía, paradójicamente, el más seguro. Theroux se comunicó, días atrás, conmigo y me hizo esa petición.

Llegué a Palacio una mañana de lluvia pero apenas podía percibirla. Me hablaban y no escuchaba, caminaban conmigo y parecía que lo hacían sobre mí. Me pidieron esperar un momento, y qué más daba. No sé cuánto transcurrió hasta que apareció ella, firme, adivinando mi dolor. Miré a través de sus ojos y sólo eso fue suficiente.

- El destino de tu planeta estaba trazado y la catástrofe era inevitable. Sólo pocos podían salvarse, y entre esos pocos, estabas tú, Mizuri.

Los primeros días predominó mi resistencia, una rebeldía que manifestaba en los gestos y tonos de voz. No ponía peros a mis tareas pero las cumplía con el desgano del que ya no espera nada de la vida. Una noche, aislada en mi cuarto, intentando leer libros de simbolismos y cábalas, tuve un ataque por demás espantoso, no era una visión sino más bien el descontrol de mis propias fuerzas, como si mi energía me comiera los nervios. Tomé mi cabeza y gruñí, al alarido se le sumaron llantos de desesperación. Sola, completamente sola. Hasta que se abrió la puerta, era Geika, silenciosa, mirándome fijo. Tomó mi mano, acarició mi cabeza y la calma llegó. Respiraba profundamente, ya sin temor. La observé y dejé que mis ojos desbordaran el dolor del desarraigo. Nada dijo, se puso de pie y se marchó con la misma entereza con la que vino a mí. Luego, dormí de manera profunda y al día siguiente, sentí como esa sensación de rechazo y odio se iba consumiendo.

- Eras de algún modo la elegida; tu poder, tu cercanía con la pequeña princesa, te hacían portadora de una verdad y, al mismo tiempo, guardiana de la misma. Si a alguien debían tanto proteger como destruir, era a ti.

Aprendimos a conocernos, a ser grandes amigas. Tres años pasaron y ambas crecimos entre mi enseñanza de juegos infantiles y su ayuda sabia para controlar y entender con más precisión mis visiones. Fui feliz en ese tiempo pero, como al parecer estaba escrito, esa tranquilidad acabó. Mis sueños y predicciones anunciaron la peor de las pesadillas, las traiciones que durante años fueron astutamente trazadas. Arnelox pudo identificar a los desertores pero no detener el posterior embate. Los extraños tenían demasiada información sobre nosotros y sabían cómo atacarnos.

Geika y yo fuimos escondidas, solamente vigiladas por Theroux. Horas más tarde, un dolor agudo recorrió mi pecho y la pequeña princesa, con los ojos llenos de lágrima, tomó mi mano: es inevitable- me dijo- déjalos partir como héroes. Luego, se arrinconó y lloró en silencio; un lamento pausado y profundo al que me sumaría momentos después. En esa visión estaban Arnelox pero también mi padre; los dos, asesinados a sangre fría.


- La solución era resguardarte y Theroux confió en mí. No vacilé, tu gente fue siempre mi aliada. Entonces, les enseñé cómo transportarte hacia nosotros.


La masacre duró semanas, salimos del escondite siendo testigos del paraíso mutilado. Theroux me llamó a solas:

- Existe un destino, una revancha y la construcción de una fortaleza en este mar de cenizas. Pasará un tiempo pero será así. El futuro está en esa pequeña niña que tan amorosamente has cuidado. Has cumplido tu misión, tal como esperábamos, pero ya es hora de seguir adelante.

Quedé atónita, la última vez que Theroux habló de ese modo fue con mi padre, el día en que decidieron mi destino.

- ¿Qué me quiere decir?

- Debemos proteger a Geika y protegerte a ti. Ocultaremos a la princesa por un tiempo y a ti también, sólo que en lugares diferentes

- ¿Cómo?- pregunté desconcertada

- Sí, debemos hacerlo, es la manera de despistar a quienes nos siguen, estarás bien


- Olvídelo, usted ya lo hizo una vez y nunca más volví a ver a mi padre, ahora no me separaré de Geika.


Theroux quiso besar mi frente pero yo lo rechacé, llena de ira, de dolor; hasta que vino Geika y sin mediar palabra, como en aquella noche, tocó mi frente y besó mis lágrimas; luego, me condujo a un rincón del descampado donde estábamos y me abrazó, llenando mi cuerpo de energía.

En ese instante, sentí cómo la boca de un canal, extrañamente luminoso, me centrifugaba.

- Corre y sálvate- dijo.

Lo hice, con los ojos cerrados, llevando en mi mente mi pasado, mis afectos, mis fantasmas y el inevitable peligro que pisaba mis talones.

- Lo demás, lo sabes; el choque, el desconcierto, cómo mis cálculos fallaron en un punto, dejando que se infiltraran tus perseguidores; el hecho de que tú lo hayas percibido y tu pedido de ayuda a Seiya.

Mizuri la observó, ansiosa preguntó a Kakyu si sabía dónde estaba Geika pero ésta lo negó con la cabeza. La joven quiso llorar pero se contuvo. Respiró y pidiendo que todos tomen asiento, empezó su relato desde el momento en que su vida cambió drásticamente.

Escuchar esa historia cargada de tristeza hizo que, por momentos, olvidara mi propio duelo, el no poder ver a Serena, estar lejos de su luz. No puedo explicar lo que experimenté con cada palabra de Mizuri, pero sí sentí el imperioso deseo de recuperar mi sonrisa y brindársela, para rescatarla de tanto golpe. Su silencio final fue incómodo para los otros pero no para mí. Pidió estar a solas y ocurrió. Sin embargo, cuando, finalmente, dominó el silencio del atardecer, me dirigí hacia ella y la saqué de su encierro; no importaba su resistencia, tampoco mi falta de explicaciones, la llevaba arrastrando, sin mirar su rostro, seguramente, confundido. Llegamos al centro de la intemperie más cercana



- Ahora, grita- le dije- grita con todas tus fuerzas.

Y así lo hizo.


Última edición por selenya kou el Dom 29 Jul 2012, 12:47 pm, editado 1 vez
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por Neo kou el Dom 16 Oct 2011, 5:32 am

No era Seiya pero tampoco la Sailor Star Fighter. Conservaba su sexo y además, adquirió la fuerza de un guerrero. ¿Acaso una nueva identidad? La situación no era propicia para reflexionar. Actuó motivado por poderes desconocidos y se enfrentó a las dos criaturas que, esta vez, encuadraron al intruso.
que? que? queeee?, es serio amix, a no puede ser que lo dejaste en lo mejor nononononono quiero mas, cuando actualizas amix, se que ahora no leen muchas pero pronto lo haran, ademas debes de hacerlo por mi

Sin embargo, cuando, finalmente, dominó el silencio del atardecer, me dirigí hacia ella y la saqué de su encierro; no importaba su resistencia, tampoco mi falta de explicaciones, la llevaba arrastrando, sin mirar su rostro, seguramente, confundido. Llegamos al centro de la intemperie más cercana.

- Ahora, grita- le dije- grita con todas tus fuerzas.

Y así lo hizo.

que sogue amix, que sigue, vamos actualiza por fissssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por selenya kou el Mar 15 Nov 2011, 11:50 am

HOLA! Si, dejé de escribir pero lo voy a actualizar.

Cuento un poco, hice este fan fic sólo para Seiya y sus hermanos; siento que la historia original fue injusto con él en el sentido que merecía la felicidad y Serena era su chance.

Lloré a MARES cuando él se va y serena volvió con Darien; ojo, amo a Darien desde el primer capítulo, desde el primer "cabeza de chorlito" pero Seiya me conquistó AÚN MÁS, y su cabeza de bombón fue más fuerte.

Inventé este personaje como una alternativa, inventé esta historia para darle vuel a mi fantasía y de hecho, estoy aprendiendo a dibujar animé y le he dado a esta niñá un rostro y una identidad.

Tu mensaje amiga me está motivando a tomar la pluma y seguir con el plan para los hermanos Kou y para Seiya, claro está MANOS A LA OBRA
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por Invitado el Mar 15 Nov 2011, 2:56 pm

ohhh espero que actualices pronto y que alegria ya quiero ver tus art´s, espero que las publiques pronto nena y felicidades, ahh neo tiene razon que sigue me has dejado sorprendida, actualiza quieres, espero tus respusta lo mas pronto posible jaja, cuidate y hasta la proxima actualizacion amix, bye
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por selenya kou el Mar 15 Nov 2011, 4:24 pm

GRACIAS CHICAS!!! Me ponen muy contentas sus opiniones

Aquí un nuevo capítulo:


CAPÍTULO 3

AL IGUAL QUE TÚ

Kinmoku está en fase de regeneración, somos aún débiles y esta galaxia, ya lo habrán apreciado, está repleta de maldad. Los necesito. Demostraron en la tierra entereza, bravura y honestidad. Como ya no debemos ocultarnos, desprendí de ustedes el disfraz, pero no su alquimia. Dentro del Seiya, Yaten y Taiki, protectores de la princesa, están los guerreros Star Fighter, Star Healer, Star Maker. Espero que comprendan


Comprender, él comprendía pero ¿cómo podía actuar si estaba atado de pies y manos? Lo intentó de varias maneras, en soledad, concentrándose, invocando fuerzas, fórmulas y nada; no conseguía transformarse. Eso, a Yaten, lo exasperaba. En más de una oportunidad se lo preguntó a su princesa pero ella sólo atinó a alegarle que la respuesta estaba en él. Demasiado escueta para su ansiedad.

- ¿Cómo fue, Seiya? ¿Qué hiciste para lograrlo? ¡Y no me digas que nada porque no te creo! ¡Y tampoco me salgas con la filosofía cósmica que todo nace de mí!

- Diez mil veces y una más te dije que NO- LO- SÉ. Yo estaba con Mizuri, nos atacaron, la tomaron a ella; fue allí que creció en mí como un fuego, algo instintivo y sucedió. No entiendo por qué tanto drama, hermano, cuando estemos en peligro, seguramente hallarás la clave.


- Ahhhhh esa frase me irrita ¿Qué falta? ¿Paz interior? Soy un guerrero y quiero prepararme pero en esta desnudez no puedo ¿hay que estar en situación límite para actuar? Así nos fue la primera vez.

- Yaten, si supiera te lo diría pero no lo sé, esa es la verdad. Además, hablas como si no disfrutases de otra cosa que no sea pelear ¿acaso no tenías una actividad antes de partir a la tierra? ¡Retorna a ella, vuelve a lo tuyo y deja de martirizarte….no, no de …..MARTIRIZARME!

Inútil seguir con la insistencia, Seiya no lo entendía. Después de lo ocurrido en la tierra, nada fue igual; volver a sus producciones, sus audiciones era como saborear un manjar en sus últimas migajas. La búsqueda era otra, lejos de lo que él supo ser y cerca de lo que logró transformarse.

- ¡Mizuri! Sí. Ella seguro puede orientarme, al fin de cuenta tiene poderes, visiones ¡cómo no lo vi antes!

…………………………………………

- Las visiones no las manejo yo a mi voluntad, Yaten; vienen a mí, comienzan como una especie de presentimiento lejano y luego se…….

- Sí, sí, sí, luego se transforman en un holograma mental que te dice dónde está el peligro y bla, bla, bla. No Mizuri, tú tienes un poder y yo otro, la diferencia es que no sé cómo explotarlo y eso me está crispando de una manera…..

- Increíble. Sí, y se te nota. Yaten, debes dejar que el tiempo haga lo suyo, la impaciencia es tu peor enemigo. Confía en la princesa. Tiempo, Yaten, tiempo.

- ¡Es lo que me sobra! Sabés, estoy harto de pensar en lo que se viene, un posible ataque y yo aquí sin un plan.

- De planes está hecha la vida Yaten y así se va. Disfruta esta paz, disfruta tus cosas, tus rutinas

- Parece que Seiya y tú se han puesto de acuerdo con el discurso, o a lo mejor los dos son más negados que la princesa. Quiero verlos si todo estalla, quiero ver si ese pensamiento metafísico sale a flote. No lo creo.

Era mucho en lo que Yaten ya no creía. Desde su regreso, una pared impenetrable de indiferencia lo había acaparado, nada le era familiar; un proceso de adaptación nulo que lo tenía navegando en un éter, sin pisar suelo.

Se desplomó en la espesura de un matorral, deseando velar el aire de Kinmuko, insoportable y pesado.

- Gruñón como siempre, distante como nunca. Al fin volviste, mal que nos pese



Esa voz, ese porte, esa persona. Era la mecha que faltaba para encender su bomba interna: Kotaro.

- ¿Tanto me extrañaste que ahora no puedes dejar de seguirme? Pensé que tu espinita había sido removida pero veo que no. Asimílalo o espera hasta la próxima, quizás puedan elegirte y no entusiasmarte con el dulce que nunca probaste.

- Se ve que a ti te cayó de maravilla.

- Haz un libro con mi aventura y no te olvides de la dedicatoria. Increíble que vengas hasta aquí con planteos de nene celoso.

- No. Ya no, decidí que no debo gastar mis energías en lo que no vale.

- ¿Entonces?

- Entonces …hay algo que me preocupa: la nueva

- ¿Mizuri?

- Sí. No me agrada

- Raro es que te agrade alguien

- No, Yaten, es en serio: desconfío. Creo que nos está engañando a todos con esa historia fantasiosa.

- Pruebas, ¿las tienes?

- No las necesitamos

- Deja de hablar en plural

- Hablo en plural porque a todos nos incumbe. Estoy hecho de intuiciones y siempre me han respondido, yo le advertí a la princesa de nuestros peligros anteriores y al igual que tú, se durmió en la confianza.

- Yo no hago eso, sabes que nunca avalé la forma en que se dieron las cosas.

- Bien, al fin, lo reconoces

- Siempre lo reconocí, lo que te molesta es que me hayan elegido a mí y que tú y tus intuiciones se quedaran en sala de espera.

- Una espera que agudizó mis sentidos, una espera que me dice que esa tal Mizuri no cayó de la nada y en la nada. Trae algo. ¡Vamos Yaten! ¡ Tú piensas lo mismo!

- ¿Tienes un nuevo poder? ¿leer mentes?

- Entonces ¿por qué estás obsesionado en recuperar tu fuerza?

- Mi única obsesión, en este momento, es que desaparezcas.

- Yaten, Mizuri es mala espina, créeme. Tiene cegada a la princesa y a tu hermano con esa debilidad mentirosa.

- Empiezo a contar….uno,

- Yaten…

- Dos

- Está bien, me largo, sé que vas a pensarlo.

- Fuera.

Kotaro se marchó dejando más pisadas que rastros. ¿Y ahora? La desconfianza de su más acérrimo contrincante, comenzó a germinar en él

Cae del cielo, con su historia a cuestas, llena de miedos, de problemas y de demandas. Busca protección en un mundo destruido.

………………….

- Nunca podré entenderlo Mizuri. Éste lugar no era la alternativa para estar a salvo

Mizuri dejó de lado su lectura y miró a Yaten con extrañeza, un cimbronazo interno, entre la espada y la pared

- ¿Acaso quieres que me vaya?

- Estás a la defensiva, no dije eso. Simplemente creo que eres vulnerable aquí.

- Créeme que lo he pensado Yaten, y también me siento responsable por si algo pasa, pero fui enviada y mi estadía es momentánea

- Puedes quedarte todo lo que quieras, solamente pienso en las consecuencias, Mizuri. Las consecuencias suelen decir más que las probabilidades, son reales, son consumadas.

Se levantó, se fue sin nada que agregar, dejando a Mizuri envuelta en una incomodidad rara


A Yaten, su acto de grosería no lo inmutó. Nada de culpa, recriminaciones, nada. Lo extraño era cómo, desde el encuentro con Kotaro, la obsesión de recuperar sus poderes había mermado. La nueva batalla que tenía frente a sus ojos se le hacía más interesante y concreta.

- Necesito que hablemos.

Así se apareció Mizuri, horas después, llena de angustia. Yaten sonrió por dentro.

- ¿Sobre?

- Esta hostilidad que siento de tu parte……la comprendo, de verdad que sí……pero no quiero que me veas de esa forma

- Mizuri, no sé por qué tanto nervio. Sólo fue una opinión, mi percepción. Deberías relajarte.

- No, no así, no cuando sé que hay algo que te fastidia. Dame una chance, hablemos, tengo tantas dudas como tú

- Pensé que Seiya era tu consejero.

- Tú sientes algo, una molestia y no creas que me es ajena, Yaten. Por favor, sólo un momento

- Está bien, pero no hagamos una montaña; que quede entre nosotros, ni Seiya, ni Taiki, ni Kakyu deben saberlo ¿entendido?

- Sí

- ¿En la colina celeste?¿Te parece bien? Creo que sabes dónde queda

- Sí, si lo sé. Y allí estaré cuando tú lo decidas

- Excelente

Y Yaten sonrió por dentro, otra vez.

Llamaban colina celeste a uno de los lugares más apacibles de Kinmoku. La misma princesa solía definirlo como su oasis particular y fue en ese mismo sitio donde los hermanos Kou estuvieron meditando, antes de la misión encomendada. Yaten conocía de memoria sus recovecos, las líneas de su suelo impecable que enterraba pies dolidos y hastíos frecuentes.

A la hora pactada, apareció Mizuri y a la hora pactada, estaba Yaten.

- Es tan hermoso este sitio

- Sí. Bueno, dejando el protocolo de lado, hora de sentarse y hablar o mejor dicho….que hables, no lo sé

- Yaten, no soy una amenaza

- ¿Por qué niegas lo que no afirmé?

- Porque lo intuyo, porque lo veo en ti

- Ja, todos ven en mí cosas reveladoras. ¿Tan predecible soy? Mizuri, sí hay una desconfianza, no te equivocas.

- Es lógico que la tengas

- Perdón, me retracto, no hay una desconfianza sino una certeza.

- Pero cuánta vuelta das, ya la tendrías que tener atada y confesando- Kotaro era de los que no esperaban.

- Te dije que yo resolvía esto a mi modo, tú eres un espectador

Mizuri comenzó a agitarse, a no controlar sus pulsaciones, no era videncia; sino algo, más simple, más instintivo: miedo.

Kotaro la tomó antes que escapara; fuerte, ágil, preciso.

- Tranquila nena, quieta y sin berrinche.

- ¿Qué planeas Mizuri? – increpó Yaten

- Yaten, por favor, conoces mi historia ¡no planeo nada! ¡Apenas sé de mi vida!

- ¡Qué casualidad! Me pasa lo mismo y sin embargo sé qué hacer contigo

- Yaten, no.

- Vamos – intervino Kotaro- saca la brujería, llama a esos que te persiguen que me estás impacientando y mis brazos pueden triturarte si ya lo impongo

Mizuri comenzó a descomponerse, dolor en sus músculos, el pecho apretado. Kotaro no medía potencia.

- Yaten, por favor- voz entrecortada- no, no me ma-ten.

Kotaro volvió a apretar y el grito retumbó en Yaten.

- ¡BASTA! ¡Así no, bestia!

- Es la única forma

- La vas a matar y no pienso cargar con eso. Quiero que confiese, que me diga su plan de una buena vez.

Kotaro la soltó y antes de que ella se desplomara por completo, Yaten la tomó con furia

- No sé nada, Yaten

- Me tiene HARTO tu papel, tu inmutable secreto, tu historia, tu dolor. NO LO CREO.

- Yaten….

- Llegas a nuestra tierra buscando claves, protección y todos debemos brindártela como si no tuviésemos suficiente. Y transformas a mi hermano con tu poder extraño. Y Kayku dando órdenes…….una vez más……sin explicaciones….pidiéndome búsquedas….respuestas…..¿Y LAS MÍAS?..me extirpan de mi mundo y luego pretenden que regrese a él, que tome mi rutina cuando hasta el aire que respiro me parece extraño, mentiroso. Me hablan de batallas, de guerras, pretendiendo hacer de mí un héroe cuando ya no queda nada de eso en mi sangre. QUIERO QUE SE ACABE. DÍMELO, DÍMELO DE UNA BUENA VEZ, QUÉ HACES AQUÍ, QUÉ PRETENDES, DAME A TUS ENEMIGOS O A TUS ALIADOS PARA ESTALLARME EN ELLOS, DESTRUIRLOS, DESTRUIRME.

El voraz aliento de Yaten apaleaba a Mizuri, sin tregua, aniquilando la distancia.

- Al igual que tú, Yaten……yo también.

Los dedos de Yaten comenzaron a empaparse con las lágrimas y en sus ojos abiertos, irritados de dolor, él pudo verse y reconocer sus sendas bastardías.

- ASQUEANTE, LOS DOS. Me cansé. Ésta era mi presa Kou, y yo sé cómo terminar lo que tu sensibilidad de nena no puede.

Arrancó a Mizuri de la vista de Yaten y la cacheteó.

“ fue allí que creció en mí como un fuego, algo instintivo y sucedió”

El guerrero empezaba a asomarse desde adentro hasta llegar a la piel de Yaten Kou. Sus manos vibrantes desprendieron a Mizuri de kotaro y se colocó delante, como escudo, luminoso, desafiante.

- Nunca más vuelvas a tocarla.

Kotaro lo miró estupefacto

- Qué te pasa, olvidas el plan

- Tú plan, no el mío. Tu trampa hacia ella…..hacia mí. Te salió mal

- ¿Crees que me asustas con ese trajecito nuevo?

- Probemos

¡ÓRBITAS DE FUEGO!

El golpe fue certero, directo hacia el vientre. Ni los brazos enormes de Kotaro, ni sus piernas pudieron responder.

- Vete de aquí y no manches nunca más un lugar sagrado, que yo limpiaré mi propia mugre, lejos de tu manipulación. Te doy diez segundos.

El toro embravecido se marchó lento, atinando a sacudir su fiereza.

A solas, Yaten tomó a Mizuri

- Lo siento, en verdad, lo siento mucho. No sé cómo…no sé cómo

- No tienes por qué saberlo. El dolor nos quita la razón. Y el tuyo es verdadero. Yaten, creo saber por qué estoy aquí…..por qué junto a ustedes.

- ¿Hallar la clave?

- Vivir, en apoyo mutuo, no nos queda otra

- Déjame curarte, déjame llevarte a Palacio y curarte.

- No, quedémonos aquí hasta que se me pase un poco. No quiero que te culpen de nada.

- Y si me culpan, asumiré todo, con la verdad. No quiero escapar más ........al igual que tú, al igual que tú.


Última edición por selenya kou el Dom 29 Jul 2012, 12:51 pm, editado 2 veces
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por Invitado el Mar 15 Nov 2011, 5:41 pm

ahhhhhhhhhh amix esto esta cada ves mejor, guerreros wow que bien , hay ya no tengo tiempo pero aqui estoy al menos lei todabia jajaja, que bien amix, actualiza pronto y este uaten es un desesperado jajaja amix, ahora si me voy, espero yu actualizacion okis bye
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Capítulo 4- SECRETOS

Mensaje por selenya kou el Dom 20 Nov 2011, 8:55 pm

CAPÍTULO 4

SECRETOS

El peregrino secreto de lo desconocido,


lo que no nos pertenece pero se ofrece ante nosotros

enamorándonos indefensos.

Me apropio como si fuese mi fortuna

Porque sé que en su dimensión mística

algo dice de mí y de nosotros.

Entonces espero que tú lo descubras

……...

Dejó el lápiz descansando en esos versos y volvió a observar el cielo. La magnitud del universo era sólo el decorado para la reina del éter: la tierra.

¿Qué sería de aquel lugar? ¿De esos seres curiosos y extrañamente encantadores? ¿Qué sería de ella, sus silencios, su carácter único, su inteligencia particular?


Quiso continuar el poema, hacerlo extensivo, una especie de epílogo de sus vivencias pero no pudo; quedó allí, como a la espera de una respuesta



-¡Imposible!- se dijo entre resignación y dulzura.

Minutos después. apareció por su cuarto la princesa. Taiki podía sentir su halo de paz y se dio vuelta para verla.

- Desde tu llegada a Kinmoku, no hemos hablado casi nada. Extraño nuestras charlas, Taiki.
- Es verdad, princesa, entre la nueva huésped, la crisis de Yaten, no nos hemos dado el tiempo. Por favor, siéntese


- Está bien, gracias. Veo que escribes

Taiki tapó el poema con otros papeles que nada tenían que ver con su literatura.

- Sí, bueno, cálculos, algunos planos. Quiero retomar mis investigaciones, las he descuidado bastante tiempo.

- Eres capaz; estoy segura que pronto podrás ponerte al corriente con todo

- Yo también lo creo así- sonrió

- ¿Y tú no estás intrigado?

- ¿Sobre qué?

- Tus hermanos recuperaron sus poderes y descubrieron otros, sólo faltas tú
- No me preocupa eso princesa- respondió con la mirada tranquila.. Es decir, sí hay que luchar y ponerme al frente de una nueva causa, lo haré con orgullo, como mi deber manda; pero, a decir verdad, en estos tiempos de relativa paz, de reconstrucción prefiero encontrar la tranquilidad en mis cosas, en la belleza de nuestro mundo. Lo necesito


- Lo supuse, eres distinto, Taiki

- Usted es una santa.

- No te creas, soy tan vulnerable como todos.

- La vulnerabilidad es nuestra mayor fortaleza, princesa.

- Eso es cierto- en silencio, por unos instantes- sabes, te he notado bastante melancólico, algo tus ojos esconden. ¿Quieres compartirlo?

Taiki se sonrojó.

- Secretos ; cada uno los tiene y prefiero guardarlos

- Comprendo.



En las afueras del palacio estaban preparados para el vuelo Seiya y Yaten. Habían armado una especie de nueva avioneta espacial y se proponían recorrer los bordes de la galaxia, según ellos, para chequear el panorama, aunque todos sabían que era por divertimento.



-Taiki no va porque a las estrellas prefiere dibujarlas- ironizó Seiya

- O verlas desde lejos- contribuyó Yaten

- O escribirles un poema- continuó Seiya

- ¿A las estrellas o….?

- Yateeen- la mirada fulminante de Taiki terminó con sus indirectas.

Bueno, ya déjenlo en paz- intervino Kakyu

- ¿Y darán esos giros que ensayaron?- preguntó con curiosidad Mizuri

- En vez de tantas preguntas deberías ir con nosotros, caramelo, te mueres por subir a mi nave, nena!

- NUESTRA nave, Seiya- aclaró Yaten- y es verdad, deberías venir con nosotros, Mizuri

Desde su incidente, Yaten y Mizuri comenzaron a conectarse de una manera espontánea, sin peso ni incomodidad de por medio.

- ja ja, prefiero quedarme muchachos…les agradezco su invitación pero estoy mejor con los pies en suelo firme.

- Además, ambos tenemos que cuidar a la princesa- respondió Taiki

- ¡Y desde cuándo soy un cristal! Ustedes dos escudan en mí su temor para no subirse a esa nave….que dicho sea de paso…no se ve confiable

Explosión de carcajadas por un lado, ceños fruncidos por otro. Innegable era la armonía encontrada.

- Yo estoy aquí…. por si algo pasa…..el único que parece comprenderlo ¿no?



Kotaro, como una sombra, sin aviso. Mizuri retrocedió, aún tenía en su piel las marcas del rechazo

- Seguro, tú eres la ayuda que todos necesitamos ¿no conoces el dicho no bailes donde no hay música? – alegó Yaten

- Yaten- aclaró en voz baja Seiya- ese dicho no existe, no sé de dónde sacaste la manía de trastocar las frases.

Yaten hizo una mueca cómplice, cómplice para sí mismo.

- Vámonos ya, Seiya dejemos que Kotaro juegue por un ratito a ser héroe

Entre piruetas hiperbólicas desaparecieron. Seiya conducía y parecía querer cortejar al aire con su destreza. Mizuri miraba impactada, Taiki sonreía, mientras Kakyu observaba silenciosa a Kotaro. Éste lo percibía pero prefería no devolverle la sospecha.

- Con su permiso, yo me retiro. Prometí a Umiko ayudarle con su clase- explicó Mizuri

- Ve Mizuri, nosotros nos quedamos un poco más- contestó Taiki.

Kakyu esperó a que se Mizuri se fuera.

- Kotaro, si dejas de bajar la mirada o ignorarme te lo agradecería. Debo hablar contigo

- No la ignoro princesa, no me cae bien la intrusa

- Podrías dejar ese asunto de una vez, Kotaro. La niña es exquisita, un alma pura- agregó con cierta molestia Taiki

Kakyu continuó con los ojos firmes

- ¿Y bien Kotaro? ¿Me acompañas?

- Sí, princesa.

Taiki sonrió; entendió que no debía seguirlos y a decir de verdad, tampoco lo deseaba. El silencio se le presentaba como un compañero delicioso que le permitía entrar en contacto con aquello que lo completaba, como evocar a ella, por ejemplo.



Se tiró sobre el pasto, sacó el papel, releyó sus versos y quiso pensar en la forma de continuarlos. No podía, bloqueo ¿inconsciente?

Durmió pero no pudo soñarla, eso lo irritó un poco, entonces quiso escribir; sin embargo el ruido molesto de la nave de sus hermanos se lo impidió.

- Estos dos, bien podrían aterrizar o ir más lejos.

Camino hacia el palacio se encontró con Mizuri, llevaba láminas y telas

- Veo que estás ocupada

- Sí, los niños harán una representación para la comunidad, es hermoso ¿quieres venir y ver?

- Te agradezco, prefiero volver a mis estudios, los he dejado descuidados

- Admiro tu calma, Taiki, tu paciencia

- ¿Eh? No entiendo Mizuri

- Sí. Pensé que estarías loco por averiguar cuál sería tu poder, como le pasó a Yaten; pero no; vives tus horas de manera pasiva, haciendo lo que te gusta; es tan sano.

- ¿Tienes un momento?

- Ehhh, en realidad…….bueno, sí, por ti tengo ese momento.

- Gracias, Mizuri Tzu. La verdad….bueno, mi verdad es que no quiero pelear más. No le encuentro sentido, estoy harto de tener que usar la fuerza para mantener una paz relativa cuando todos podríamos obtener la absoluta desde la aceptación, el diálogo, la conciliación.

- Yo más que nadie te entiendo

- Estoy en negación….. pensar en buscar mi poder, hallar la forma de encontrarlo , volvería a colocarme en ese lugar que no quiero. Por eso niego, evito, todo lo que tenga que ver con batallas.

- Sí….pero nadie puede huir de su destino, Taiki

- Yo quiero construir mi destino, Mizuri Tzu…no quiero pelear

- ¿Y ante una situación de peligro?

- Seiya, Yaten, Kotaro

- No creo que Kotaro sea la alternativa

- Es impulsivo, infantil pero fuerte y fiel a la causa

- Ojalá pudiera percibirlo

Tras unos instantes de silencio Mizuri preguntó

- ¿Y no crees acaso que tu decisión es egoísta? Perdón que lo plantee así, pero si bien cada uno es dueño de su vida, hay deberes que….

- Yo cumplí el mío Mizuri, ahora quiero mi paz, sacrifiqué…..sacrifiqué…..-pensar en ella nublaba su voz- en fin. No digo que voy a apartarme, seré el primero en protegerlos, pero con mis armas Mizuri, la razón, el sentido común, la coherencia…esa es mi mayor fortaleza.

- Tienes razón Taiki. Bien; si me permites, debo llevar esto a palacio y buscar otras láminas.

- ¿Vas a palacio? Déjame ayudarte, yo también me dirijo hacia allá.

Ahora la charla se centró en los pormenores de la presentación infantil. Sin embargo, a punto de atravesar la puerta principal, Mizuri se quedó quieta, abrió sus ojos, más luminosos que de costumbre y comenzó a entrecortar su respiración

- Peligro Taiki, peligro.

- Quédate aquí, no te muevas.

- No, no, debo ir contigo, la princesa…..es ella

Taiki corrió al interior de palacio y Mizuri lo siguió como pudo. Taiki comenzó a nombrarla, a llamar a todos, en vano..

- En su habitación, rápido Taiki.

Mizuri se desplomó, Taiki quiso incorporarla pero la joven le hizo una seña con la mano para que no perdiera su tiempo.

Llegó a la recámara de la princesa y la encontró inconsciente.

- Kayku, Kayku. ¡Princesa, despierte!

- Me han atacado….

- ¿Quién? ¿cómo fue?

- No….no lo sé….Kotaro fue tras ellos

- ¿Ellos? ¿Más de uno?. Venga princesa, tómese de mí, buscaremos ayuda

Desde la ventana apareció una extraña silueta. Medía poco más de un metro, su color era coral y sus ojos despedían odio. Taiki lo miró espantado

-¿Quién eres tú?

- Taiki Kou…..el pacífico. Deberías sentirte mal jovencito…..tu princesa en las vísperas de su muerte

Comenzó a reír de manera repulsiva.

- ¡Quién eres! ¡Qué quieres aquí!

- Lo que otros desprecian. Este planeta supo ser otra cosa antes que tu soberana tomara el mando. Vengo en nombre de esos tiempos. La pregunta es ¿qué harás tú para detenerme, Taiki Kou?

- Proteger a la princesa y hacerte entrar en razón. ¿qué buscas con esa violencia? El peligro ya pasó, Kakyu arriesgó su vida para restablecer el orden, todos lo hicimos. ¿Quieres acaso destruir ese logro? ¡Vete a tu lugar! En nombre de mis tiempos te prohíbo que uses la fuerza bruta para imponer un poderío caduco.

- JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJA. Tu discurso me emociona……….es perfecto….déjame escribirlo en tu lápida.

El alien despegó de sus brazos un horrible líquido verde, hizo con él con una bola y la lanzó, directo a su blanco. Taiki se corrió pero no se percató que, al hacerlo, dejaba a merced del proyectil espantoso, el verdadero centro: la princesa.

Kakyu quedó envuelta en esa sustancia que parecía cobrar vida propia. Taiki se desesperó: sin sus hermanos, Mizuri desvanecida y Kotaro ausente, seguramente herido por estos seres extraños, no quedaba otra que salir de la encrucijada y actuar. Sus ojos se toparon con el agresor quién se preparaba para lanzar una segunda masa de flujo

Aconteció en segundos, el elemento dirigiéndose hacia él, su salto por encima, y su cuerpo adoptando otras vestiduras. Firme, el ahora guerrero Star Maker, desvió el ataque




- RAYO RADICAL



Como boomerang, su rayo radical cayó sobre el ejecutor, destruyéndolo.
Ahora le quedaba liberar a Kakyu, totalmente cubierta, débil. Cada intento por sacarla de esa trampa agudizaba el dolor de la princesa. Se detuvo, e impaciente quiso intentarlo con más certeza, sin resultado


- Déjame….déjame a mí, Taiki.

- Mizuri.

Taiki la llevó hacia la soberana y, sosteniéndola, observó cómo la joven, con el poder de su mente, disolvía la melaza verde.

Horas más tarde, recuperados pero no tranquilos, se encontraban todos en la habitación de kakyu; intentando descifrar el cachetazo

- ¡Rayos, debimos estar aquí!- rompió el silencio Seiya

- Ustedes no están cuando se los necesita- increpó Kotaro

- ¿Tú sí?¿Y dónde estabas cuando atacaron a la princesa?-intervino Yaten

- Persiguiendo al monstruo que la increpó en primer lugar, idiota.

Yaten se adelantó, listo para acabar con su soberbia

- ¡BASTA! ¿No entienden que esto es serio y que la división no nos sirve?- exclamó Taiki

- Debemos saber de dónde vienen, por qué nombraron a la princesa, qué quiso decir con eso del tiempo- alegó Yaten

- ¿Y tú no puedes descifrarlo, caramelo? – preguntó Seiya- ¿Tu poder no tiene ese alcance?

Mizuri negó con la cabeza.

- ¿Y por qué no pensar que son tus enemigos? A fin de cuenta tu llegada dejó un agujero de riesgo- interpuso Kotaro

- Si no dejas de molestarla, el único agujero que va a predominar es el de tu cabeza y no va a existir poder para cerrarlo….Kotarito- amenazó por lo bajo Seiya.

- Necesito estar sola

- Princesa…..

- Tranquilo Taiki…..tranquilos todos…necesito pensar. Por favor, déjenme sola.

Se retiraron. Kotaro los abandonó envuelto en triunfo. Los hermanos Kou y Mizuri quedaron absortos. Yaten habló.

- El peligro se encuentra instalado. Y nosotros hemos recuperado nuestras fuerzas. Todo está dado para una nueva batalla.

Taiki lo miró y sin dar explicaciones se retiró a su habitación. Nadie lo detuvo, cada uno de ellos había pasado por su duelo. Ahora era su turno.

En total aislamiento, pensó en ella, en la última vez que unieron sus energías en favor del otro. Entonces, sacó el papel de su bolsillo y tomó el lápiz: "Como yo te he descubierto".


Última edición por selenya kou el Dom 29 Jul 2012, 12:54 pm, editado 3 veces
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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

Mensaje por Invitado el Lun 21 Nov 2011, 8:07 pm

Wuooooo selenya me encanto tu fic, pero dejame decirte que aun voy por el primero jajajaja es que tengo un fuerte dorlor de cabeza y me ire a tomar algo para que se me alivie pero prometo seguir leendo, besos y muy pronto leere el siguiente me encanto que les dieras una historia a los hermanos Kou, yo tambien creo que fue muy injusto, pero para eso existen los fic's para darles un mejor lugar en las historias jajaja ahora si me voy

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Re: COMIENZOS, HUELLAS, PORVENIR (S/T/Y)- CAPÍTULO 12 (ACTUALIZADO)

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