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El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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anita0504
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El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por anita0504 el Mar 19 Feb 2013, 7:07 pm

Serena y Seiya llevan 15 años de matrimonio, pero los años y la costumbre pueden hacer tambalear hasta la mas solida pareja. si no fuera poco un nuevo enemigo ha aparecido y Sailor Moon tendrá que salir de su retiro para encontrarse con un nuevo grupo de sailors que ha usurpado su lugar. ¿quienes son estas chicas? ¿acaso una artimaña del enemigo? ¿y por que le son tan familiares?


Prologo-  Un Rapto inesperado.

-bombón, sabes yo nunca me olvidare de ti.-  “basta Seiya, estoy a punto de casarme”.
Su mente viajaba a esa azotea en donde varios meses atrás se había despedido de él, a pesar de tanto tiempo sin verse su recuerdo estaba grabado en su mente, su voz, su aroma. No había un solo día que no pensara en él. Las  últimas palabras que le dirigió la habían perseguido durante meses, aun hoy a punto de entrar a la iglesia vestida de blanco las escuchaba como un molesto susurro en sus oídos, un susurro que oprimía su pecho y hacia cristalizar sus ojos.

Debía aceptarlo, le dolía su partida y se lamentaba el no haber  querido reconocer que Seiya no solo fue un buen amigo, siempre fue algo más. Pero era tarde para reconocerlo,  él se había ido al otro lado de la galaxia y ella ahora se entregaría a otro.  Así debía ser, estaba escrito. Cada cual seguiría con su vida, Seiya fue con su princesa a reconstruir su planeta y ella se casaría con Darién, tendrían una preciosa niña y  seria una reina, era tonto ponerse a pensar en otra posibilidad.
- ¿Serena qué esperas? deberías estar en la iglesia en estos momentos.- dijo Rei entrando al pequeño cuarto donde Serena se estaba arreglando.
- Tengo miedo Rei- miraba su reflejo en el espejo, buscando en sus ojos un pizca de valor para levantarse y caminar hacia el altar como una feliz novia. Pero no veía nada, ni siquiera ese brillo natural que tienen las mujeres enamoradas.
- Eso perfectamente normal ya verás cómo se te pasa cuando veas a Darien.-  acomodo un pequeño adorno en su cabello mientras le regalaba su mejor sonrisa.  
- Creo que no debería casarme, no aun. Debí esperar un poco más, graduarme de la preparatoria y que se yo hasta ir a la universidad ¿no?-  era una locura casarse tan joven, entendía que Darien lo propusiera, el era mayor ya había vivido varias cosas, pero a ella aun le faltaba tanto.
- Qué cosas dices Serena, si a ti no te gusta estudiar, además para que universidad cuando vas a ser la reina de Tokio de cristal.-
- Lo siento Rei, algo me dice que estoy cometiendo un error, no quiero… no quiero casarme.- sintió como liberaba un taco en su garganta  tras pronunciar esas palabras. Eso era lo que sentía, no quería casarse, no tan joven, no tan rápido y no con él.
- Pero amas a Darien… ¿o no?-

Serena guardo silencio por un momento. Si hace un año le hubieran hecho esa pregunta hubiera dado la respuesta inmediatamente sin pensar, sin dudar. Ahora no podía encontrar la respuesta aunque escarbara profundamente en su interior.

Tras la derrota de Galaxia, Darien fue a los Estados Unidos, por unos cuantos meses. Meses durante los cuales el contacto con Serena fue mínimo, por si no fuera poco  tras lo de Galaxia, las star lights y Seiya  se había abierto un gran abismo entre ellos dos, abismo que no  lograron volver a llenar. Aun así Darien decidió casarse, pensando que lograría  recuperar su relación con Serena, además era su deber como soberano de la tierra desposar a la princesa de la Luna para así asegurar la existencia de Tokio de cristal y de Rini.
- Si, por supuesto- mintió- tienes razón y deben ser solo los nervios.

Serena Camino hacia la puerta con la compañía de Rei, dispuesta a cumplir con su destino y a entregar su propia felicidad por el bien de su planeta.

Afuera de la iglesia había un auto negro con vidrios oscuros, a pesar de que llevaba varias horas estacionado a nadie le había parecido sospechoso para la suerte de sus ocupantes quienes miraban la entrada de la iglesia con ansiedad, esperando que apareciera un hermosa rubia vestida de blanco .
- Esta retrasada, debería haber llegado hace 10 minutos-  dijo la dama de cabello negro quien no quitaba los ojos de la entrada, cuidando incluso no parpadear para no perderse un solo instante.
- ¿Crees que no venga?-  le pregunto  la mujer que estaba al frente del volante quien ya se estaba impacientando, ni siquiera entendía por qué se había prestado para hacer algo tan ridículo.
- No, ella no heriría a sus seres queridos así.- esbozo una enorme sonrisa. – mírala acaba de llegar.- Conocía bastante bien a Serena Tsukino  para saber que estaba dispuesta a sacrificar su felicidad con tal de ver felices a los que estaban a su alrededor.
- Recuerden el plan-  advirtió una tercera mujer que estaba al interior del coche y hasta ahora había permanecido callada.-  ten listo el auto, llegaremos en pocos minutos.- le indico a su amiga de cabellera castaña quien giro la llave de encendido.

Bajaron del auto con decisión a llevar a cabo lo que creían era la cosa más descabellada que habrían de hacer en la vida, pero cualquier locura es válida si se trata de ayudar a un amigo. Iban  vestidas como si fueran unas invitadas más al matrimonio, pero llevaban su rostro cubierto con un velo.  Solo se dirigieron una mirada de complicidad y tras despedirse con señas de su compañera que se quedaba en el coche se dirigieron a la iglesia.

Serena se sentía  como si sus pies le picaran y tuviera la enorme necesidad de irse de allí lo más rápido posible. Estaba  sudorosa y los nervios se acrecentaban con cada palabra que pronunciaba el sacerdote, no quería hacerlo y lo sabía  pero era muy tarde para arrepentirse, siempre fue tarde. Atada a un destino y una responsabilidad. Nunca se le pregunto si eso era lo que en realidad quería;  si de verdad quería ser sailor scout, mucho menos  había sido su ambición convertirse en reina; ella era feliz con solo ser Serena Tsukino.  Deseaba una vida tranquila con una bonita casa, un esposo que llegara del trabajo todas las noches y la saludara con un tierno beso  y muchos niños corriendo por los pasillos.

No pudo evitar preguntarse por sus amigas ¿acaso ella si estaban felices con esa vida que se les había impuesto? ¿Mina se sentía bien con  renunciar  a sus sueños de ser actriz? ¿ Amy no deseaba ser  esa gran doctora que la ciudad tanto necesitaba?  Se habían comprometido con esa lucha por el amor y la justicia, pero ¿acaso no era justo que ellas también lucharan por su amor y sus sueños? Después de todo lo que habían hecho por los ciudadanos de Tokio ¿sería muy egoísta pensar un poco en ellas?…

Un gran estruendo la saco de sus pensamientos, se volteo y  vio en la entrada de la iglesia  a un par de mujeres que no recordaba haber visto, entendió que ellas  fueron las que provocaron el estallido ¿el enemigo no la dejaría en paz ni en el día de su matrimonio?

- Escúchenme bien todos, guarden la calma y nadie saldrá lastimado. Solo vinimos a llevarnos a Serena Tsukino.- grito la mujer de cabello negro.

Todas las sailors scouts se pusieron de pie inmediatamente listas para enfrentarse al par de intrusas, sin embargo no podían transformarse, habían muchos testigos presentes y eso delataría su identidad.

- imaginamos que no iban a  cooperar… así que.- dijo la otra mujer que era un poco más baja que su compañera.  Lanzo una bomba de humo que inundo  toda la iglesia en cuestión de segundos. Se desato el caos y la confusión, la gente corría de un lado a otro buscando ponerse a salvo y encontrar aire fresco pues el humo impedía respirar.

- Solo guarda silencio y todo estará bien.- le susurro la mujer de cabello  negro al oído mientras cubría la boca de Serena con su mano y  con la otra le amarraba las manos a la espalda, tras esto la empujo  para sacarla de la iglesia.

Serena no opuso resistencia y solo se dejo llevar por esta desconocida, sin saber porque se sentía confiada de que no le sucedería nada malo, ella tenía una extraña calidez que la hacía sentirse a salvo,  además el hecho de que la boda hubiera sido impedida  era un gran alivio.

La condujo por un pasadizo escondido tras un gran cuadro, serena trataba de mirar el rostro de su captora pero le era imposible por el velo.  Pronto se detuvieron en una pequeña habitación  y allí le tapo los ojos con una venda negra, Serena sintió que tras de ellas llegaba alguien más.

- Ya la tienes, muy bien entonces salgamos rápido de aquí.-  emprendieron nuevamente la marcha por otro pasadizo que comunicaba esa habitación con una salida por la parte trasera  de la iglesia.

Serena quería hacer mil preguntas ¿quiénes eran ellas? ¿Por qué habían arruinado su boda? ¿Qué pretendían secuestrándola? Sin embargo mantuvo silencio esperando por lo que vendría a continuación


- No van a irse con ella.- escucharon una voz tras ellos, serena de inmediato reconoció que se trataba de Mina.
- Llévala al auto, yo me encargo de esto.- le ordeno a su compañera, la mujer de cabello negro solo asintió y arrastro a Serena para continuar su camino.- No voy a enfrentarme contigo – le dijo en un tono de voz suave y  bajo, casi como una súplica. En realidad ella la era la última persona con la que se quería ver inmersa en una pelea.
- No sabes con quien estás tratando, ya verás- grito mientras metía su mano a su bolso y sacaba su pluma de transformación.- por el poder del cristal…
- ¡Ah no! ¡eso no!- se abalanzo sobre mina  cayendo juntas al suelo. Logro evitar que se transformara pero con la caída Mina se había golpeado muy fuerte contra el suelo y ahora estaba inconsciente.
- ¡Oh no! Mina por favordespierta-  la sacudió un poco tratando de hacer que mina volviera en si.- ¡Maldición!- la tomo en brazos y Salió corriendo tras su compañera.

Ya fuera de iglesia serena fue montada en el auto, curiosamente nadie estaba por los alrededores, al parecer todos se había ido a vigilar las salidas principales dejando olvidada esa pequeña puerta. Pronto la ultima integrante del grupo salió de la iglesia con Mina en brazos, se monto rápido al auto y arrancaron a toda velocidad.

- ¿Por qué la trajiste? Esto no era parte del plan- reclamo la tercera voz que Serena no había escuchado.
- Un inconveniente de último minuto tu solo conduce.- ella trataba de acomodar  el  cuerpo inmóvil en el asiento del auto.
- Pero que fue lo que le sucedió.- le pregunto la mujer de cabello negro, Serena pronto entendió que algo le había ocurrido a  su amiga.
- ¡Que le hicieron a Mina!- chilló
- Estará bien no te preocupes.-  le respondio tierna la mujer de cabello negro tratando de tranquilizarla.
- Hacia donde nos llevan- exigió saber Serena.
- Confórmate con saber que  están a salvo.- la mujer de cabello negro tomo su mano y Serena se estremeció.  Por que disfrutaba del contacto con esta desconocida, quien además era su secuestradora y muy posiblemente su nueva enemiga.

Pero algo extraño sentía con el roce de su piel, algo que no había sentido hace varios meses. Como si miles de corrientazos pasaran de una mano a otra y el mundo de repente desapareciera, solo existían ellas. Se ruborizo y retiro su mano inmediatamente. Debía estar volviéndose loca.

La mujer de cabello negro sonrio ante este gesto y a pesar que quiso sujetar su mano fuerte para que no la retirara,  la entendía, debía estar nerviosa, no es normal que un desconocido te rapte el día te tu matrimonio así no más y te trate con tanta familiaridad, lo que Serena no recordaba es que estas mujeres no eran ningunas desconocidas.
- Porque no despiertas, vamos.-  la otra mujer que había entrado a la iglesia sacudía suavemente el cuerpo de Mina tratando de hacerla reaccionar, en su voz se podía escuchar claramente la preocupación por el estado de la rubia.
- ¿Cómo fue que se golpeo?-  pregunto la mujer que iba al volante
- Iba a transformarse en sailor venus y yo trate de impedirlo.- respondio mientras acariciaba el rostro de Mina. Serena ahogó un grito.
- ¡Como conocen su identidad!..

Las mujeres se miraron sorprendidas y guardaron silencio, era obvio que habían revelado mucha información demasiado pronto. La mujer de cabello negro solo pudo  rodar los ojos, alguien  con la mínima capacidad de análisis habría descubierto su identidad a los pocos minutos de ingresar al auto, pero era bien sabida por las tres damas la poca rapidez mental de la chica con coletas.

Serena no obtuvo respuesta y el resto del viaje transcurrió en silencio. No supo cuanto tiempo estuvo al interior de ese coche, le parecieron horas. No podía dejar de pensar en lo preocupadas que debían estar sus amigas, sus padres y Darien por la desaparición de ella y de Mina. Pero le tranquilizaba que seguramente estaban ideando un plan para rescatarlas.

- Está bien, llegamos- dijo la mujer de cabellos castaños quien se dirigió a abrir la puerta y ayudar a su amiga a bajar el cuerpo de Mina hacia una gran casa que estaba  a pocos metros de ellos.
- Déjame ayudarte a bajar.-  la chica de cabello negro la  tomó  de  la mano  nuevamente pero ella se la arrebato
- Yo lo puedo hacer por mi misma.- gritó y empezó a moverse a tientas pero finalmente termino cayéndose del coche.
- Ves pudiste aceptar mi ayuda.- trataba de no reírse debido a la testarudez de la rubia, por lo que veía no había cambiado en nada.  la tomo en brazos y también se dirigió hacia la casa.
- Déjame yo no te necesito.- grito serena mientras se sacudía en el aire.

La casa a la que se dirigían era un verdadero espectáculo a la vista, el jardín delantero tenía unos preciosos arbustos de rosas rojas  que rodeaban una gran fuente de mármol.  El exterior estaba pintado en colores claros haciendo sobresalir la gran puerta de madera oscura. Era inmensa, contaba con dos plantas y se veían dos grandes balcones decorados con enredaderas de rosas blancas.

Mientras las dos mujeres que llevaban a Mina subieron inmediatamente a una habitación para descargarla en una cama, la mujer de cabello negro descargo a Serena en la sala principal.  Le quito la venda de los ojos y soltó sus manos.

La abundante luz que entraba por los enormes ventanales lastimo un poco los ojos de Serena que llevaban bastante rato cubiertos, en ese momento su captora retiro el velo de su rostro permitiéndole por fin a Serena saber de quién se trataba.


- Sailor star Figther – solo pudo musitar mientras su cuerpo se puso rígido de la impresión.

Habían pasado meses desde la última vez que la había visto, las facciones de Seiya se había quedado grabadas en su mente, pero con Fighter no había compartido tanto durante su estadía en la tierra, por eso no había podido reconocerla. El corazón de Fighter dio un brinco cuando Serena pronuncio su nombre, se escuchaba tan bien con la voz que había extrañado  tanto. Seguía igual de hermosa, incluso más de lo usual puesto que estaba organizada para su boda.

- Hola Serena,  te extrañe mucho.-  le respondio temblorosa y sin acercarse, temía por las impresión que podía tener ella en este momento y no se atrevía a acercarse por que tenía un gran miedo a ser rechazada.
¿Por qué tú?   ¿Por qué? – Serena no lograba organizar sus ideas, miles de pensamientos venían a su mente, desorganizados e inconclusos que solo le impedían hablar.
- Porque tengo la forma de Fighter, bueno si entraba a la iglesia como Seiya Kou me habrían reconocido más fácil ¿no crees?-  “sabía que tenía que haberme presentado ante ella como Seiya, soy una tonta”. Figther sonreía tratando de mostrarse tranquila ante  Serena y convencerse un poco a sí misma.  Serena estaba  muy callada, no era una buena señal y eso la estaba preocupando.
- No, no es eso  ¿por qué arruinaste  mi matrimonio?- logro salir de su shock inicial y ahora la miraba acusadoramente.
- Tu lo pediste, ya no recuerdas.-  dijo Fighter poniendo una mano en su hombro.

Flashback

En esta tarde lluviosa Darien había llevado a Serena a cenar al mejor restaurante de la ciudad.  Distraída miraba por la ventana como las gotas de lluvia formaban charcos en el suelo, no le gustaban los días lluviosos solían  apagar su estado de ánimo.

- Serena.- llamo Darien sacándola de sus pensamientos
- Ah ¿qué?- dijo regresando la mirada a los ojos de Darien.
- Te estaba diciendo algo importante.- frunció el seño.- puedes prestarme atención.
- Claro Darien, lo siento.- respondio apenada
- Tranquila.- le dio una pequeña sonrisa.- como te decía Serena, se que las cosas entre tú y yo no han estado bien los últimos meses, pero creo que podríamos arreglarlo, después de todo es nuestro deber garantizar la existencia de Tokio de Cristal y de Rini.- tomo su mano suavemente.- por eso quiero demostrarte que de mi parte pongo todo para que esto funcione.


Pronto de su bolsillo saco una pequeña cajita azul y se la entrego a serena para abrirla. Dentro había un precioso anillo en oro blanco con un pequeño diamante en el medio.  El corazón de Serena solo dio un brinco, no era la primera vez que Darien le daba un anillo, pero ya no era tan inocente como aquella vez para no entender las intenciones que tenía el joven con ese regalo.

- Darien yo…- las palabras se acumularon en su garganta impidiéndole responder, aunque tampoco estaba muy segura que respuesta dar.
- Vamos Serena, sabemos que seremos muy felices juntos.-  tomo la mano izquierda de Serena colocando el anillo en ella.- ¿qué dices?-
- Eh… yo - suspiró - acepto Darien- le dirigió una pequeña sonrisa.

Cuando el puso el anillo en su dedo el rostro de Seiya se marco de golpe en su recuerdo. Odiaba que apareciera en su mente en los momentos menos indicados y se odiaba a si misma por permitirse siquiera recordarlo.

El resto de la cena transcurrió en silencio la gran parte, a veces Darien hacia una intervención contándole asuntos de su  universidad, de cómo pronto se graduaría cuando terminara de darle los detalles finales a su tesis.

Al llegar la hora de irse Darien insistió en llevarla a su casa, pero ella prefirió caminar. Necesitaba aire fresco para poder asimilar un poco todo lo que estaba sucediendo, casarse era lo que siempre había soñado y era verdaderamente afortunada de que lo haría con el amor de toda su vida, a  quien amo desde antes de Ser Serena Tsukino pero entonces ¿por qué se sentía así?  Bueno la respuesta a eso se encontraba al otro lado de la galaxia.

- Cuanta falta me haces.- dijo mirando el cielo nocturno desde una banca del parque. – todo ha sido tan diferente desde que se fueron, es como si una parte de mi se hubiera ido contigo.-

Las lágrimas empezaban a rodar por sus mejillas mientras se recriminaba a sí misma. Como había sido tan tonta, como no se había dado cuenta que se había enamorado de Seiya, si no hubiera estado solo pensando en Darién y  Sailor Galaxia, tal vez lo hubiera visto y le habría dicho a tiempo que por favorse quedara.  Pero ahora que no estaba sabía lo importante que era para ella, ahora que era demasiado tarde.

Pronto vio una estrella fugaz en el cielo y no pudo evitar su infantil costumbre de pedir un deseo.
- Dame una señal, solo una sola de que  mi vida no es al lado de Darien sino de él.- limpio las lagrimas de sus ojos y se puso de pie para irse a su casa de todas formas  debía mostrarle la sortija a su madre.

Fin flashback

- Como fue que escuchaste eso.- dijo mirándola a los ojos.
- No importa el cómo, estoy aquí. es la señal que necesitas- trato de abrazarla pero esquivo su abrazo.
- A mi si me importa el cómo.-  respondio cruzándose de brazos
- Jamás me fui, no de forma permanente. Venia de vez en cuando por que tenía que verte así fuera de lejos. Asegurarme que estuvieras bien, que fueras feliz.- la acerco mas a ella y puso ambas manos sobre sus hombros-  pero te vi llorar esa noche y no pude evitar escucharte. Entonces fue que decidí intervenir y entrar de nuevo a tu vida.-.
- Tardaste mucho.-
- No podía irme así no más y dejar solo a mi planeta. Tuve que elegir entre mi deber como sailor scout y tú. Esa decisión me llevo un poco de tiempo.-  la miraba suplicante, esperando que solo cediera y  se alegrara de verla.

Serena solo guardo silencio y salió de la habitación buscando una salida. Estaba realmente furiosa. Quien era  para escuchar sus secretos y creer que simplemente volviendo como si nada y sacándola de su boda podía arreglarlo todo. Como si fuera tan fácil llegar simplemente y decir que ya no se casaba, que defraudaría a todos solo por complacerse a ella misma , tal vez lo hubiera hecho hace dos meses, pero la señal que había pedido llego tarde. Seiya regreso tarde.

Ya en el jardín el viento  frio anunciaba que la noche estaba cerca y ella tenía tan mala suerte que no sabía dónde se encontraba ni mucho menos como regresaría a su casa.

- ¡Serena!- escuchó a Fighter gritarle a lo lejos.
- Déjame sola.-  abrazo su cuerpo debido a que había empezado a tiritar, no estaba abrigada puesto que aun traía su vestido de novia.
- No sabes en donde estamos, te vas a perder si planeas irte caminando.- Serena volteó con una mirada llena de ira.
- ¿No se te ha quitado lo mañoso, verdad?  acaso no pensaste que mis padres, mis amigas y MI FUTURO ESPOSO.- enfatizo estas palabras, a lo que Figther solo pudo sentir  un gran dolor en el pecho.-  estarían muy preocupados por mi.-  
- Está bien, vete entonces.- grito furiosa.- pero quiero recodarte que adentro esta Mina quien sigue inconsciente, si quieres irte sin ella adelante. – le dio la espalda y camino de regreso a la casa.

Serena se había olvidado de Mina y eso la hizo sentir como una tonta.  Con la conmoción de haberse reencontrado con Fighter perdió la noción del mundo. No es que no le hubiera alegrado su regreso, al solo verla su corazón dio un brinco de alegría. Pero le enojaba que no fuera el mejor momento para un reencuentro.

Tras meditar un poco no tuvo más remedio que regresar a la casa.  Debía esperar que Mina estuviera mejor para volver juntas, además tenía que hablar con Fighter y disculparse sabía perfectamente que no había sido justa con ella.

Ya las sailor star lights había tomado de nuevo su forma masculina. Taiki y Yaten estaban sentados conversando en los muebles de la sala principal mientras Seiya estaba al lado del gran ventanal que daba al patio trasero, inmerso en sus pensamientos mientras miraba la luna que se reflejaba hermosa en el lago que estaba a unos cuantos metros de la casa.

- Que gusto verlos muchachos.- dijo tímida mientras entraba a la sala.
- A nosotros también nos da gusto verte Serena.- dijo Taiki para luego pararse y darle un beso en la mejilla  
- Gracias ¿cómo esta Mina? - pregunto ruborizada.
- Está bien, seguramente despertara mañana.- dijo Yaten mientras estiraba los brazos  y se ponía aun mas cómodo en el sofá.
- ¿En dónde estamos?- serena miraba alrededor de la gran casa, era bastante acogedora y bien iluminada, además de ser verdaderamente hermosa.
- La compramos cuando  éramos three lights, se suponía que era para descanso pero casi nunca veníamos aquí.- contesto Taiki.
- Es hermosa.-
- Gracias…yo iré a ver como sigue Mina y después iré a la cama.- se despidió Yaten y  subió las escaleras.  
- Me imagino que quieres hablar con tus padres y decirles que estas bien.-
- La verdad es que si.-
- Mira aquí tienes.- Taiki le entrego un teléfono y se retiro de la habitación dándole la privacidad para hablar a gusto.

Pensó en llamar a su casa, pero pronto recapacito y supo que no sería la idea más acertada, sus padres estarías histéricos y no tendría como decirles que estaba bien y que no se preocuparan, estaba segura que en cuestión de minutos llamarían a la policía y lo último que quería era que los chicos se metieran en problemas con la justicia. Así que tras pensar por varios minutos supo exactamente a quien podría llamar.

- Hola.- contesto la voz al otro lado del teléfono.
- Amy soy yo.-
- ¡Serena!  ¿por Dios estas bien? dime donde estas iremos a buscarte en seguida.- grito su amiga, emocionada de que al fin tenía noticias sobre la rubia.
- No lo hagas, yo estoy bien y pronto volveré a casa, dile a mis padres y a Darien que me esperen.-
- ¿Quiénes eran esas mujeres  Serena?  acaso es un nuevo enemigo, las sailors nos reunimos en el templo Hikawa para organizar un plan para salvarte.
- No es ningún enemigo y no hagan nada por favor.- a pesar que le aterraba la idea que las demás sailor supieran en realidad de quienes se trataba trato de sonar lo más tranquila posible.
- Está bien.- respondio no muy convencida.- Serena, hay otra cosa, Mina no aparece por ninguna parte.-
- Esta aquí conmigo. – serena vio como Seiya dejaba de mirar el ventanal para posar su atención en ella y mirarla fijamente.- debo dejarte, te contare todo luego.
- No quería interrumpir tu conversación.- dijo serio mientras se sentaba en el mueble frente al que estaba ella sentada, tomó su guitarra que esta por ahí cerca y empezó a tocar acordes al azar.
- No lo hiciste, Seiya lo de hace un momento yo…- trato de disculparse pero fue interrumpida-
- No tienes que explicarte- dijo sin quitar la vista de su guitarra.

Seiya mostraba una aparente calma, pero en realidad  en su interior sentía que hervía  a causa de la rabia y el dolor que sentía en esos momentos. Había imaginado tanto tiempo reencontrarse con su bombón para que ella solo le recriminara que la había separado del que ahora si no fuera por su intervención seria su esposo,  creer que tenía la oportunidad de cambiar las cosas y ser feliz con ella fue en realidad una idea muy tonta.  

- Pero quiero hacerlo, no debí hablarte así, estaba alterada. no creas que no estoy feliz de verte solo que no lo esperaba.- camino hacia él y tomo con suavidad su barbilla para obligarlo a mirarla fijamente. Seiya dejo la guitarra en el suelo

- Bombón No quise arruinar tu matrimonio solo que…- Serena puso un dedo en sus labios haciéndolo callar.

- Me alegra que lo hicieras- se abrazo a él con fuerza, sintiéndose feliz como hace mucho no lo era, sintiendo que allí en sus brazos era el lugar de donde nunca debió haberse ido. Seiya sintió como el mundo se detenía y en ese pequeño instante fue el ser más feliz sobre la tierra.

- Debes estar cansada. Arriba hay una alcoba para ti, también algo de ropa cómoda, no creo que quieras seguir cargando ese vestido.-  miro con repulsión la hermosa prenda con la que iba a ser entregada a otro hombre.

La habitación que habían organizado para Serena  tenía un pequeño balcón que daba al lago, ella salió un momento y admiro el paisaje que se presentaba ante sus ojos. Estaba tan tranquila incluso  feliz, lejos de todo, de sus deberes como scout, de sus amigas, de Darien.

Pero como podía sentirse así  sabiendo que seguramente Darien estaba sufriendo, jamás hubiera querido causarle daño a nadie, pero verlo la hacía  tan  feliz que fue difícil resistirse lástima que la felicidad era un lujo que no podía permitirse. Mañana tendría que volver a la ciudad, planear una nueva fecha para su boda y despedirse de quien en verdad era su gran amor.

Pero aprovecharía este pequeño regalo del destino, después de todo no volvería a verlo.  Por eso minutos después camino por el pasillo a tientas siguiendo únicamente su intuición para encontrar su habitación. Cuando estuvo frente a la puerta su cuerpo se congelo y quiso regresar pero saco fuerzas y tocó.
- Bombón que sucede.- la miro extrañado.- acaso no puedes dormir
- no, bueno si pero quería… no olvídalo, perdona- se sintió completamente apenada y dio media para regresar a su alcoba.

Pronto sintió como las manos de Seiya manos  la sujetaban de la cintura y la obligaban a quedar nuevamente frente a él  y la  apretaban fuerte en un abrazo. Quiso  protestar pero su boca fue callada con un beso y la halo a su habitación cerrando la puerta tras ellos.

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Todo le daba vueltas y temía que su cabeza estallara en cualquier momento, tenía una terrible jaqueca y no podía recordar nada. Al abrir los ojos y descubrir que no estaba en su alcoba Mina se sobresalto, pero al girar y ver que al otro lado de la cama dormía plácidamente un joven de cabellos platinados no pudo sino sonreír.  Se había vuelto un hábito para ella soñar con el regreso de Yaten que estaba completamente segura que aun no había despertado y el lugar donde estaba ahora no era más que una creación de su subconsciente.

- Te ves tan real esta vez.- se acerco y lo beso suavemente temiendo que si el abría los ojos se desvanecería en el aire como había sucedido tantas veces.

Yaten había sentido a Mina moverse y decidió hacerse el dormido, en realidad no había pegado el ojo en toda la noche  velando por el bienestar de ella. Esperaba que se despertara e hiciera un escándalo por no saber donde se encontraba y que hacia él ahí pero definitivamente ese beso lo había tomado por sorpresa. Una muy grata sorpresa.

- Mina – él abrió sus ojos y sonrió, nada lo hacía más feliz que ese par de hermosos ojos azules fuera lo primero que él vio cuando abrió los suyos. - ¿como estas?
- ¿Ya vas a desaparecer?-
- ¿De qué hablas?- acomodo tiernamente un mechón de cabello tras su oreja.-
- Que sé que esto es un sueño y que tú no estás realmente aquí.- dijo risueña mientras acomodaba su cabeza en el pecho de él. Yaten la abrazo y la acerco más a su cuerpo.
- Estas desvariando, debiste golpearte muy fuerte la cabeza.- hundió su rostro en sus rubios cabellos, embriagándose con el dulce aroma que este emanaba.
- ¿golpe? Pero que…-   “un momento”  

Pronto ella recordó  todo lo que en  había  sucedido. La boda de serena, las mujeres en la iglesia, como se enfrento con ellas y  perdió  el conocimiento, Serena había sido raptada.

Y ella estaba atrapa en un extraño lugar, al lado de un extraño que se hacía pasar por Yaten, mientras seguramente un nuevo enemigo estaba atacando a  la cuidad en estos momentos, su princesa estaba en peligro y ella tenía que salir en su rescate, pero primero se encargaría de estos villanos que la habían tenido cautiva.

Se levanto de golpe y busco con la mirada sus cosas en la habitación.
- ¿Dónde está mi pluma de transformación?- grito poniéndose de pie.
- Tranquilízate. Yo la tengo- se levanto igual y trato de abrazarla para hacerla calmar pero ella lo esquivo.
- Como te atreves a quitármela y ¿Quién eres tú?-
- soy Yaten Kou – trataba de sonar calmado, pero ella estaba acabando con su poca paciencia
- No es tan fácil  engañar a la grandiosa Mina Aino.- grito poniéndose en posición de batalla.- dame mi pluma
- Lo hare- se separo un poco de ella y camino hacia el tocador- sólo si prometes no atacarme y eso lo hago que veas que en realidad si soy Yaten.- ella asintió y él abrió lentamente un cajón del cual saco la pluma de transformación y se la entrego.
- ¿Contenta?- pregunto irritado
- Si... por el poder del cristal del planeta venus.-
- ¡Oye no! eso no fue lo que acordamos.- no pudo impedir la transformación y pronto tuvo a sailor venus parada al frente de él.- no Mina, escúchame. ¡Mina no lo hagas! Grito antes de salir corriendo de la habitación.
- “beso de amor y belleza de Venus”-  lanzo el ataque donde segundos antes estaba Yaten parado.-
- Estás loca.- grito al ver que salía de la habitación para perseguirlo.

Taiki se despertó debido al  el estruendo en los pasillos, quiso quedarse en su cama y hacer caso omiso a lo que fuera que estuviese sucediendo pero al escuchar a Mina lanzar uno de sus ataques de sailor venus decidió salir a intervenir y sin que ella se diera cuenta llego por detrás y la sujeto por la espalda inmovilizándola.  

- Cálmate Mina, somos nosotros.- trato de razonar con ella, pero estaba demasiado alterada.
- Los three lights están en Kinmoku, no van a engañarme.-  lucho por liberarse del agarre de Taiki pero él era mucho más fuerte.
- soy yo  tarada- grito Yaten desde una esquina.
- ¿¡qué me has dicho!? – mordió  la mano de Taiki obligándolo a soltarla. – ya verás impostor y para que sepas  el Yaten real es mucho más guapo.- estaba lista para lanzar otro ataque. Yaten estaba arrinconado y no tenia forma de escapar de ese golpe. Cerró fuerte sus ojos.  
- ¡MINA!.- grito serena desde la puerta de la habitación de Seiya. Ella detuvo su ataque y se quedo perpleja.
- Serena ¿estás bien?- se acerco para comprobar que en realidad era su amiga y sus sentidos no le estaban jugando un broma… de nuevo.
- Sí,  soy yo Mina-  serena la abrazo y logro por fin tranquilizarla. pronto Seiya apareció al lado de Serena.
- ¿Cómo fue que llegaron ustedes aquí?- preguntó bastante confundida.- no, mejor díganme ¿cómo llegamos nosotras aquí?

Tras  pensarlo unos segundos por fin logró  atar cabos y recordó las voces de las mujeres a las que se había enfrentado en la iglesia, no eran otras más que Healer y Figther. No las pudo reconocer en ese instante gracias a todo el alboroto que se había generado por su intromisión a la boda. Se sintió como una completa tonta.

- Ustedes fueron los que la sacaron de la iglesia.- dijo lentamente como trata de convencerse de que sus palabras no eran una completa locura.
- Hallelujah… vaya que eres lenta Aino.- grito Yaten.- ya me harte de esto, mejor me voy a desayunar algo.-  Taiki lo observo irse y sin decir palabra fue tras él.

Estaba bastante molesto, todo ese tiempo sin verla y a ella solo se ocurría atacarlo. Bueno él sabía que era la reacción más normal, habían raptado a su princesa; el también hubiera atacado si se viese visto igual de amenazado. Lo que realmente le disgustaba es que ella había arruinado el despertar más maravilloso de toda su vida.

- Y tú  ¿cómo te atreves a sacarla así?- encaró a Seiya- no ves que estaba a punto de casarse.- Seiya buscaba las palabras para contestar la acusación de Mina pero Serena se adelanto.
- Yo le pedí que lo hiciera.-
- No te creo Serena, tú amas a Darien.- dijo Mina cruzándose de brazos.
- Seiya puedes dejarnos hablar en privado.- pidió Serena, el solo asintió y se fue con sus hermanos no sin antes darle un beso.

Serena esquivo la mira inquisidora de Mina. Sabía que haber permitido que la raptaran sin oponer resistencia estuvo mal, también haberse quedado tan tranquila a pasar la noche con él sabiendo que en casa sus seres queridos estaban muriendo de angustia, pero lo que más preocupaba  a Serena es que aunque trata de convencerse de que se había comportado como un ser humano deplorable ella no sentía una sola pizca de arrepentimiento, incluso estaba dispuesta a repetir lo sucedido mil veces más
- ¿Qué es lo que está sucediendo Serena?-  Para alivio de ella Mina no le hablaba con tono de reproche , más bien parecía muy confundida
- La verdad no se- esquivo la mirada de Mina.
- Pero ¿por que estas aquí con él cuando deberías estar con Darien? - Mina no podía creer que la que estuviera hablando fuera su amiga ¿Desde cuando Serena hacia esas cosas?
- ¿Puedo hacerte una pregunta Mina?- apretó fuerte sus puños para evitar echarse a llorar.
- Sabes que si.-  tomo las manos de su amiga al notar la tristeza en su tono de voz
- ¿Acaso eres feliz siendo sailor scout?- por más que trato de evitarlo le fue inevitable derramar algunas lágrimas.-  porque yo ya no lo soy.
- ¿De qué hablas Serena?-
- Digo que no quiero ser más un sailor scout, no quiero vivir atada al deber de estar con un hombre al que ya no amo.  No quiero ser reina, quiero ser una joven normal, salir divertirme con ustedes mis amigas, ir a la universidad, estar con el chico del que me enamore.-  limpio las lágrimas de su rostro y  con la voz quebrada le pregunto a su amiga. - ¿Tú no quieres lo mismo?-

Mina se quedo muda. La verdad era que sí, ansiaba ser una gran actriz, ser conocida y amada por todos. Se había convencido a si misma de que era su deber como sailor quedarse al lado de su princesa  y abandonar sus ilusiones, pero  ahora Serena la obligaba a enfrentarse con la posibilidad de dejar a un lado todo y seguir a su corazón, sobre todo cuando cierto platinado había reaparecido en su vida.  A Mina solo la asaltaron las dudas.

- Bueno la verdad es que…- empezó a balbucear pero fue interrumpida.-
- Sé que no es lo que debemos hacer, pero permíteme disfrutar de esto un poco mas.- se disculpo Serena y sin decir otra palabra se fue a reunirse con los chicos.

No era lo que debían hacer,  Serena estaba en lo cierto. Aunque soñó tantas veces con verlo de nuevo y ella se estaba comportando como una tonta. No sabía si tendría la oportunidad de verlo otra vez y ella solo estaba pensando en hacer lo “correcto” ¿Cuando hay correctos o incorrectos cuando se trata de seguir a tu corazón?  Bueno el corazón de Mina se encontraba desayunando con sus hermanos en la planta de abajo y ella  estaba ahí parada perdiendo el tiempo “ahora si enséñale lo maravillosa que es Mina Aino”

En la mesa, el desayuno transcurría en un silencio incomodo. Todos estaban bastante conmocionados por lo que había acabo de ocurrir. Mina llego tratando de sonar lo más natural posible, resuelta a arreglar el daño que había hecho.

- Entonces que hay para desayunar.-


Última edición por anita0504 el Mar 27 Ene 2015, 10:15 pm, editado 17 veces
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Invitado el Mar 19 Feb 2013, 10:08 pm

wow quiero leer mas, que buena redaccion nena
espero actualices pronto y veamos lo que sigue, amo a esta
pareja pero quien no pasa por un mal momento jaja
espero mas okis
felicidades.
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Kim de Kou
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Kim de Kou el Miér 20 Feb 2013, 12:33 am

me gusto mucho tu fic, bien espero actualices pronto y seguir leyendo, me hubiera encantado ver algo entre Fighter y Serena WISERENA que mala Serena, GOTITA yo al menos la hubiera abrazado a mi linda Fighter jaja
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Invitado el Miér 20 Feb 2013, 2:07 pm

wow me encantó!!!!!!!!!!! muy buen fic nena latigo

espero seguir leyendo, y ver que sucede excelente

aunque opino igual a Kim esta super
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anita0504
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por anita0504 el Dom 24 Feb 2013, 4:00 pm

hola bonitas

que lindos coments me han dejado, me hace muy feliz que les este gustando esta historia que con tanto cariño estoy escribiendo. espero que les guste como se va a seguir desarrollando

muchas gracias por su apoyo
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anita0504
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Prólogo 2- La decisión " correcta"

Mensaje por anita0504 el Dom 24 Feb 2013, 4:02 pm


Prólogo 2- La decisión " correcta"

Han pasado tres días desde que Seiya raptó a Serena en su propia boda y se la llevó junto con Mina a la casa de verano de three lights. Para quienes habitaban la casa esos días se habían convertido en no sin mucho los mejores de su vida, bueno salvo para unos cuantos que seguía sin obtener la felicidad completa.
Tras el incidente de esa mañana Yaten se limito a tener el mínimo contacto con Mina, quien buscaba por todos los medios de que él la disculpara por haberlo confundido con un enemigo. Sabía bien que no había sido culpa de ella, seguramente en su situación habría reaccionado así o incluso peor, Pero Yaten Kou era una persona bastante orgullosa y seguramente el no haber sido reconocido fue un duro golpe a su ego. Por su parte Taiki se había refugiado en la escritura de sus poemas, pasaba las tardes completas inmerso en su lectura y anhelando el momento que llegara su turno de ver a quien era la verdadera razón de su regreso a la tierra.
Él Solía caminar por la casa para distraerse un poco y escapar de sus pensamientos, pero le era imposible al mirar por el gran ventanal a Serena y Seiya divertirse, envidiando en silencio la suerte de su hermano quien al fin podía disfrutar la compañía de su amada.
Fue precisamente en una de sus caminatas por el jardín que vio a lejos la figura de una hermosa chica peli azul que se acercaba. Pensó que seguramente estaba siendo víctima del cansancio y sus ensoñaciones pues era bastante improbable que fuera la Amy real “esta ilusión luce más hermosa que nunca” pensó riendo de sí mismo, sabía que su imaginación jamás podría hacerle justicia a la verdadera belleza de la guerrera del planeta Mercurio.
- Como estas Taiki- saludo bastante seria, más por cortesía que por que de verdad quisiera hacerlo. Él tuvo un sobresalto, no era un espejismo y ella estaba en realidad frente a él. Empezaron a temblarle las piernas.
- Amy Mizuno, que sorpresa verte.- sonrió tímidamente.- Pero veo que tú no estás nada sorprendida. - afirmó un tanto confundido, después de todo se suponía que ella no sabía nada de su regreso.
- No, ya sabía que habían regresado.- respondió alzándose de hombros.
- ¿Cómo lo supiste?- nunca dudo de la inteligencia de esta chica, pero era verdaderamente increíble cómo se las arreglaba ella para sorprenderlo cada día más.
- Pude ver que las mujeres en la iglesia eran bastante parecidas a sailor Fighter y sailor healer, así que empecé a sospechar. Pero no lo confirme hasta que Serena llamó por teléfono y rastree la llamada, vi que procedía de un lugar que era propiedad de three lights.- explicó como si fuera bastante obvio.- ¿por qué regresaron?
- Seiya quería ver de nuevo a Serena…- dudó un poco.- bueno y no solo él extrañaba la tierra.-
- Saben que ella ya tiene una vida organizada aquí, en donde él no tiene lugar.- respondió a la defensiva- y tu lo estas apoyando, creí que de los tres era el que tenía más uso de razón pero me has decepcionado.

Como un balde de agua fría, no hay mejor forma de describir lo que esas palabras fueron para Taiki quien solo podía mirar los fríos ojos de Amy reclamándole su falta de buen juicio.
Estaba bastante confundido, recordaba su rostro más cálido y gentil cuando solía le hablarle de los sueños y el romance. Porque entonces se estaba encontrando con esta mujer que parecía ser un tempano de hielo ¿Acaso su amor por ella le nublo sus recuerdos y no le dejaba ver las cosas con claridad?
- Siento decepcionarte, pero si esperabas que dejara a mi hermano solo te equivocabas.- se dio media vuelta y estaba dispuesto a retirarse.- tus amigas están adentro.- dicho esto entro a la casa.
- Gracias.- respondio seca y entro tras él-“ Más guapo de lo que recordaba”
Amy siempre había sido una persona con prioridades claras y no podía pensar en muchachos cuando su destino estaba trazado por un camino completamente diferente. Además Taiki a pesar de ser tan inteligente y encantador se estaba interponiendo claramente con su misión de proteger el futuro Tokio de cristal al apoyar que su hermano sin más se tome el atrevimiento de raptar a Serena y presionarla para hacerla cambiar su decisión sobre Darien. No lo permitiría, Era su deber asegurarse de la existencia de Tokio de cristal y eso sólo sucedería si su princesa hacia lo correcto.

Seiya y Serena estaban en el salón de juegos, jugando una partida de billar pool en la cual Seiya iba ganando por una gran ventaja.
- Bueno bombón creo que es obvio que gane. – se jactó de si mismo.- te dije que era el mejor en este juego.- se acerco a ella y la aprisiono entre su cuerpo y la mesa de billar.
- No cantes victoria, todavía tengo varios trucos para derrotarte.- dijo acercándose cariñosamente para darle un beso.
- Creo señorita Tsukino que esto es trampa.- alcanzó a decir antes de ser callado por los labios de Serena.
En ese preciso momento Amy entro a la habitación y sintió como sus mejillas se ponían rojas de la rabia. La estaba encubriendo con las chicas y Darien para darle tiempo de aclarar las cosas con Seiya Kou “y si que las estas aclarando” pensó con ironía. ¿Qué era lo que estaba pensando su amiga? ¿Qué no veía las consecuencias de sus acciones y los problemas que esto podría traerle con Darien? Pero serena ahora si la iba a escuchar no era justo que fuera tan desconsiderada.

- Hola serena.- dijo con fingida naturalidad. Ellos se asustaron y de inmediato interrumpieron su beso.
- Amy hola… este, que haces aquí- pregunto Serena nerviosa mientras inconscientemente empujaba a Seiya lejos de ella.
- Vine a saber por qué no has regresado.- le dijo con una mirada fría que luego transfirió al pelinegro.- Seiya nos dejas solas por favor.-
Seiya intercalo sus miradas entre Amy y Serena dudando si dejarlas a solas era la mejor decisión, después de todo fue él quien interrumpió su boda y la está reteniendo lejos de sus su prometido. La mirada de su bombón le hizo entender que la mejor opción sí era efectivamente irse por más que le disgustara la idea. Sin decir nada le guiño un ojo a Serena y salió de la habitación.
- ¿Y bien Serena?- pregunto Amy molesta.
- No tengo como excusarme - agacho la mirada
- ¿Entonces eso le dirás a Darien cuando te pregunte donde estabas?- gritó bastante enfadada. Serena empezó a llorar.
- Serena no llores.- trato de calmarla, tal vez se había excedido en levantarle la voz pero estaba bastante alterada.- Sabes bien que es lo que debes hacer-
- Sí, pero yo….- limpio las lágrimas de sus ojos-… solo que quería sentirme como una chica normal un poco más.
- No eres una chica ordinaria.- se acerco a darle un tierno abrazo.- tú eres alguien muy especial-
- ¡No quiero serlo más!- gritó - no soy un princesa eso no va conmigo, solo quiero ser Serena Tsukino.- escondió su rostro en su manos para ahogar su llanto y no dejar que Seiya la escuchara.
- Recuerdo que dijiste esas mismas palabras cuando te enteraste que eras la princesa de la luna. – tomo un pañuelo de su bolso y le limpió las lagrimas.- el caso es que lo eres, eres la princesa de la Luna no puedes solo dejar de serlo.-
- Se bien que debo hacer- se alejo de ella y miro por la ventana.- solo por favor, déjame despedirme de él-
-----||-----
Mina Vio cuando Amy entró a la casa, seguramente primero hablaría con Serena y era solo cuestión de pocos minutos para que la buscara a ella y le dijera que también debía marcharse, por lo que prefirió adelantársele y fue a su habitación a empacar las pocas cosas que había llevado consigo, como su vestido de fiesta y su pluma de transformación. También se adelanto porque quería tener un momento a solas para decir adiós, pues era obvio que si se iba con Amy el sueño de estar con Yaten quedaría en el olvido como lo iban a quedar esos tres días que paso a su lado. De todas formas no es que hubieran existido muchas esperanzas de cumplirlo, estaba más que claro que él no quería nada de ella.
Él solo la miraba en silencio desde el marco de la puerta, queriendo decir mil cosas pero se atoraban en su garganta.
- Entonces tú también te vas.- preguntó haciéndose el desinteresado. Mina volteo de inmediato a mirarlo, no se había dado cuenta que el había estado allí parado todo el tiempo.
- Creo que es lo mejor.- tomo sus cosas y se acerco a él.- parecer ser que no hay ninguna razón para quedarme ¿o sí? - lo único que ella esperaba es que él solo hiciera un pequeño gesto para detenerla. Pero sabía que se quedaría esperando
- Así es, no hay ninguna.- “en realidad hay un millón Minako Aino, pero sí quieres irte adelante”.
- Ya veo.- dijo con un nudo en la garganta - Entonces creo que esto es el adiós- Mina hacia un gran esfuerzo por controlar sus lagrimas. - te deseo la mayor felicidad.- Le extendió la mano pero él solo pretendió no ver el gesto.
- Si, si. Como sea- se acostó en la cama y fingió ponerse unos audífonos y encender su reproductor de música.
- ¡eres un ser detestable Yaten Kou!- gritó Mina.- pero aun así espero que encuentres a alguien que logre a aguantar lo antipático y grosero que eres.
- No necesito a nadie Aino.- le respondio sin siquiera mirarla.
- Entonces así es mejor, ninguna chica sufrirá el castigo de estar contigo.-
- ¿No que ya te ibas?- le grito poniéndose de pie.
- Ya que tanto te molesta mi presencia, sí ya me voy.- salió de la habitación dando un fuerte portazo.
-
“maldición” pensó Yaten con amargura sin poder quitar los ojos de la puerta cerrada. Estaba bastante dolido que hubiera decidido irse, mientras él había abandonado todo por venir a este planeta a buscarla. Vio el moño que Mina había dejado olvidado en el tocador y tras tomarlo en sus manos lo acerco a su rostro para llenar el hueco que tenía en su pecho con el aroma de Mina. Luego lo guardo como un tesoro en su bolsillo, después de todo es lo único que le quedaría de ella.

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Los rayos del sol de medio día abrazaban a Serena reconfortándola un poco, todo a su alrededor lucia tan apacible que deseo poder detener el tiempo y quedarse allí, junto a él para siempre. Lástima que desear nunca ha sido suficiente, menos cuando todos los sucesos van en tu contra. ¿Cómo le diría a Seiya? Sabía que lo lastimaría. Otra vez era él quien salía de este maldito triángulo con el corazón roto, no se sentía bien con eso, no era justo ni para Seiya ni para nadie.
- Parece que no resulto muy bien tu conversación con Amy.- Seiya apareció de repente y se sentó con ella en el césped.
- No, no salió muy bien.- Serena abrazo sus rodillas
- No te preocupes bombón yo estaré contigo, enfrentaremos esto juntos.- puso su brazo alrededor de los hombros de Serena.
- Seiya… no.- su voz se quebró
- Claro que si .- despeino juguetonamente su cabello.- ya verás como todo se soluciona.-
- Nada va a solucionarse a no ser de que haga las cosas como deben ser.- se puso de pie.
- No entiendo.- entendía perfectamente a donde se encaminaba esa conversación, pero quería aferrarse al deseo de que ella se estaba refiriendo a otra cosa
- No podemos estar juntos.- las lagrimas por fin empezaron a salir.- simplemente no puedo hacer a un lado quien soy.-
- Eres serena Tsukino.- Seiya se puso de pie y la miró a los ojos.- eres de quien estoy enamorado.
- No slo soy ella, también soy sailor moon. la princesa del milenio de plata.- desvió su mirada a la fuente que estaba cerca a ellos.
- No dejaras de ser sailor moon por estar conmigo.- el se estaba impacientando, los motivos que le estaba dando Serena no eran del todo convincentes y tenía la extraña sensación de que ella ocultaba algo.
- debo proteger la tierra.-
- Sabes que la protegeré contigo.- la abrazo con fuerza, como si quisiera fundirla a su cuerpo y no permitirle irse.
- No puedo, perdóname.- se soltó de su abrazo de forma suave pero decidida
- Eso dirás siempre que no puedas corresponder a mis sentimientos ¿perdóname?- él alzó la voz victima de la exasperación.- la otra vez lo entendí porque quería tu felicidad, pero ahora no y ¿sabes por qué?-
- …- ella guardo silencio
- por que se que tú sientes lo mismo que yo por ti.-
- Yo… yo.- era cierto ella lo amaba, quería seguir a su lado y no volverlo a perder, pero las cosas no eran tan fáciles.
- Por favor. - la voz de Seiya se quebró .- Serena por favor no te vayas.-
- No, no puedo.-

Serena salió corriendo, mientras él solo pudo mirarla. Había luchado por su oportunidad con ella y de nuevo había sido derrotado por Darien. En realidad no sabía qué era lo que pasaba por la mente de Serena ¿pero ya de qué le serviría averiguarlo? Las cosas no iban a cambiar, ella siempre elegiría a Chiba por encima de él, debió saberlo antes de regresar a este maldito planeta. Amar duele, bien lo sabía. Pero ese dolor había llegado al límite de lo insoportable, por lo que decidió muy a su pesar dejarla en paz definitivamente y seguir adelante con su vida. Lejos de ella.
Serena tomo sus cosas y salió de la casa sin despedirse de nadie, Amy y Mina la siguieron en silencio. Cuando ya la casa estaba a punto de perderse de vista ella volteó para darle un último vistazo al lugar en donde paso de ser la mujer más afortunada del mundo a la más desdichada en cuestión de segundos. Siguió caminando alejándose cada vez más de la casa, de Seiya, de sus sueños, de su vida.

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“ sin ti la vida sigue… pero yo me fui”

Hace un mes que Serena y Mina regresaron a su casa. Al principio fueron atacadas a preguntas por parte de sus amigas y Darien, pero con el transcurso del tiempo el tema fue dejado en el olvido para el alivio de las dos rubias que lo único que querían era tener vía libre para empezar a olvidar al par de chicos. Pronto la vida del grupo de amigas regreso a una normalidad aparente, pero las cuestiones de emociones y sentimientos estaban muy lejos de ser normales para la mayoría de ellas.
Rei Lita y Amy pasaban su tarde en el crown, disfrutando de una rica malteada y conversando como solían hacerlo todos los días.
Amy había decidido contarles la Verdad del secuestro de Seiya, puesto que Mina y Serena no habían vuelto a ser las mismas desde entonces. Esa situación que al principio pasó desapercibida rápidamente cambio a niveles alarmantes preocupando mucho a Rei y Lita.
- Así que fue Seiya quien secuestro a serena - dijo Lita.
- Pero el había aceptado ser su amigo ¿qué lo llevaría a hacer eso? - se preguntó Rei pensativa.
- No lo sé chicas, pero Serena y Mina han actuado muy extraño desde que regresaron.- repuso Amy quien ahora se cuestionaba si en realidad había hecho lo correcto.
- Artemis dice que Mina se encerró en su habitación y ya lleva varios días sin salir.- agregó Lita, mientras bebía un poco de su malteada- ayer fui a intentar animarla pero ni siquiera abre la puerta.
- Y Serena parece estar en otro mundo, ya ni siquiera pelea conmigo y eso en verdad es preocupante.- Rei miró hacia la ventana.- ¿creen que en verdad están enamoradas de ellos?
- es evidente que Mina si lo está de Yaten, pero Serena tiene a Darien - dijo Lita frunciendo un poco el ceño - aunque serena también apreciaba mucho a Seiya, tal vez ese cariño era algo más y ninguna pudo verlo. ¿Tú qué opinas Amy?-
- ¿ah qué? – ella no había prestado total atención a la conversación, su mente estaba muy ocupada tratando de calmar sus propios debates internos.
- ¿Qué te pasa Amy? tu tampoco pareces estar bien últimamente.- le dijo Rei
- Es que olvide que debía hacer el trabajo de biología.- se paró de la mesa- lo siento chicas pero debo irme.- salió del crown a toda prisa
- ¿Acaso no sabe que es verano?- dijo Lita mientras miraba fijamente como salía del local.


En la mesa de al lado había un chico misterioso con sombrero y gafas oscuras que escuchaba atentamente cada palabra que ellas pronunciaban. Solía ir allí todas las tardes no solo a disfrutar de la malteada de chocolate que era única en todo Tokio, sino que también frecuentaba el lugar para ver aunque fuera de lejos a la chica que se había adueñado de sus pensamientos sin tener siquiera la decencia de pedir permiso. Amy Mizuno.
Tras verla irse Taiki se puso de pie y se dispuso a hacer lo mismo, tenía un compromiso con sus hermanos en el estudio de grabación pues habían decidido retomar su carrera artística; además debía contarles, sobre todo a Yaten lo que había escuchado.
No fue difícil para los three lights volver a ser famosos, después de todo siempre han tenido el resplandor de una estrella y su trayectoria les ayudo bastante para que solo en cuestión de días estuvieran grabando un nuevo sencillo que pronto se lanzaría al mercado, mientras que las entrevistas y los contratos para representar marcas no se hicieron esperar.
Un silencio incomodo reinaba en la pequeña cabina llena de instrumentos mientras esperaban a que el productor se encargara de hacerle unos arreglos a lo que recién habían grabado. Cuando Taiki se aseguro de que los micrófonos habían sido completamente apagados por lo tanto nadie en la sala de producción podría escucharlos se atrevió a hablar
- Yaten, sé que no es de mi incumbencia pero ¿no crees que fuiste muy duro con Mina?-
- tienes razón, no es de tu incumbencia - tomo su bajo y fingió desinterés. Hablar de ella era lo último que quería hacer
- hoy fui al crown y escuche a las chicas decir que ella no se encontraba bien.- insistió aunque sabía que no sería fácil hacer que Yaten cediera.
- lo que le suceda a Minako Aino no me interesa.- respondio despectivo, pero por más que quiso no sonó convincente.
- ¿A quién engañas?- sonrio Seiya mientras se sentaba al lado de Taiki.
- - parece que solo a él mismo.- completo Taiki despertando por fin la furia de Yaten.
- ¡La vieron irse! junto con Amy y Serena.- gritó.- ya decidió hacer su vida entonces yo hare la mía.
- Pero tú no le dejaste opción.- le refutó Taiki.- a Mina solo le falto decirte que si se lo pedias ella se quedaría.- El había escuchado sin querer la pelea que habían tenido Mina y Yaten
- Pero eres tan orgulloso que no le hiciste ni el más mínimo caso.- agregó el pelinegro acercándose a su hermano.- si alguien aquí tiene oportunidad eres tú, no la desperdicies enano.
Yaten miro a Seiya con duda, tenían razón y odiaba admitirlo. Otra cosa que detestaba era los sentimientos que había desarrollado por la guerrera de venus desde el día del concurso donde ella participo y él fue jurado. Comprobó que ella no era solo otra tonta admiradora, sino que era una chica con carácter, ambiciosa, que luchaba por sus sueños además de ser hermosa y una persona muy dulce con quien pudo desahogar sus temores y sentimientos. Desde ahí cayó en el macabro hechizo de la diosa del amor, ella se apodero de él y se recrimino mil veces a sí mismo por permitírselo.
- Ustedes van a volverme loco.- se paró y salió del estudio. Seiya y Taiki sonrieron, conocían bastante bien a su hermano para saber a dónde se dirigía.


Había salido a caminar, tal vez un poco de aire fresco lo ayudaría a pensar con más claridad ¿qué era lo que le estaba pasando en realidad? ¿Por qué esa niña no salía de su cabeza? Esas y muchas más eran preguntas sin respuesta, o bueno tal vez si la tenían solo que no quería enfrentarla.
Pronto estuvo en frente a su puerta, parado como un idiota sin decidirse a tocar o simplemente irse. “hazlo de una vez, Yaten anda” Pero su cuerpo al parecer no quería responder a su pensamiento
- ¿Qué haces allí parado?- Artemis apareció por detrás asustándolo.
- Yo …solo …emmm.- balbuceo tratando de explicar porque estaba allí , pero como hacerlo cuando él ni siquiera sabía la verdadera razón.
- Vienes a verla.- Sonrió.- espero tengas suerte, no ha querido recibir visitas- Artemis entro por la pequeña puerta para mascotas y después dio un gran brinco para girar la perilla y abrirle la puerta principal.
Yaten dudo un momento si lo mejor era entrar o no. Pero si ya estaba allí debía definitivamente hacerle frente a sus sentimientos, después de todo si no lo hacia el recuerdo de Mina lo seguiría atormentado como lo ha venido haciendo desde que ella se fue de la casa de verano.
- ¿Desde hace cuanto se encerró?- pregunto Yaten mientras subía las escaleras hacia la habitación de Mina.
- Unos tres días, al principio solo se mantenía callada pero luego empezó a gritar por las noches y a llorar continuamente, hasta que un día sin decir nada se encerró.-
- Y no has entrado a su habitación.- Yaten no podía ocultar su preocupación por el estado emocional de Mina, también se sentía bastante culpable.
- Me cerro todas las entradas.- Artemis toco suavemente la puerta de la habitación.-¿Mina?
Mina, alguien quiere hablar contigo.- No obtuvo respuesta
Yaten al ver que ella se negaba a abrir saco un pequeño clip de su bolsillo y tras mucho intentar logro forzar la cerradura y entrar.
Las habitación estaba bastante oscura puesto que las cortinas estaban cerradas, también estaba hecha un completo desastre. Las cosas de Mina tirada por todas partes, el gran espejo del tocador estaba roto por lo cual había varios trozos de vidrio regados en el piso. Allí acurrucada en su cama y la Mirada perdida estaba ella.
- Mina.- Yaten se acercó- ¿qué te sucedió?
Ella no lo miro, solo siguió ahí inmóvil como estatua, con sus ojos sin mirar un sitio en especifico.
- No luces muy bien.- ella estaba pálida, casi traslucida.
- Yaten mira esto.- Artemis subió a la cama de Mina y señalo una gran mancha de sangre, Yaten pronto descubrió que la fuente que emanaba esa sangre era la mano de ella, a lo mejor había roto el espejo de un golpe.
- Tenemos que curarte eso, ven.- Yaten le estiro la mano, pero seguía sin recibir respuesta, después de esperar unos segundo decidió actuar por su cuenta.
- Artemis puedes traer el maletín de primeros auxilios.- el gato blanco salió rápidamente de la habitación.
- - Reacciona por favor.- él la tomo en sus brazos y la sentó en la cama, ella seguía pareciendo un cuerpo sin alma, como si estuviera muerta en vida.
Yaten tomo suavemente la mano de Mina para revisar su herida, descubrió que no solo tenía cortadas en su mano sino también tenía varias en las piernas y su ropa estaba completamente manchada de sangre. Artemis entró a la habitación.
- Eso no luce muy bien.- dijo el gato descargando el maletín en las piernas de Yaten.
- ¿Cómo te hiciste esto?- Yaten saco unas pequeñas pinzas para sacar los vidrios que seguían incrustados en su piel.
- Minako ¿Quieres responderme? - le dijo alzando la voz, esa inactividad de ella lo estaba impacientando.
- Parece que esta catatónica.- dijo Artemis mirando con preocupación a su amiga.
- Que quieres decir.- Yaten desinfectaba con sumo cuidado la herida, buscando lastimarla lo menos posible pero le sorprendía que ella pareciera no estar sintiendo absolutamente nada.
- Es cuando no puedes reaccionar a los estímulos exteriores, es como estar atrapado dentro de tu mente.-
Yaten no pudo sino sentir el gran peso de la culpa en su espalda, había herido a Mina a tal punto empujarla a una profunda depresión, todo porque su obstinación lo obligo a portarse como un cretino con ella. Verla así era definitivamente un cruel pero merecido castigo por su estupidez. Termino de vendar su mano.
- Debemos lavar esta ropa.- dijo esperando que reaccionara, pero una vez más tuvo que emprender la acción por sí mismo y empezó a desvestirla.
El rubor subió a sus mejillas inmediatamente, no porque nunca hubiera visto a una mujer desnuda sino porque Artemis vigilaba con extrema atención cada uno de sus movimientos intimidándolo ¿acaso pensaba que sería capaz de sobrepasarse con ella en esa situación?
Cuando ella quedo solo en ropa interior él se quedo un momento admirando su cuerpo, definitivamente era muy hermosa y si la situación fuera otra él no dudaría en recorrerla rápidamente con sus manos para comprobar que efectivamente la maravilla que tenía en frente era real y no una creación de su imaginación. Artemis aclaro su garganta lo cual hizo reaccionar a Yaten. Le provoco tal vergüenza que su cara estaba completamente roja.
- ¿Artemis puedes trae ropa limpia? - dijo huyendo de la mirada del gato.
Cuando termino de vestirla bajo con ella en brazos al primer piso, la descargo en el sofá y la dejo al cuidado de Artemis mientras él le preparaba algo de comer. No le gustaba mucho la cocina, de hecho odiaba cocinar. Pero Mina tenía pinta de que llevaba varios días sin probar bocado por lo que debía darle rápido cualquier antes de que su salud empeorara, si eso era posible.
- No soy muy bueno para esto, pero creo que tiene un sabor agradable por qué no lo pruebas.- entro con el plato en la mano y se sentó al lado de ella.
- Vaya Mina se ve delicioso, parece que Yaten te conoce muy bien, el curry es tu favorito.- Yaten no pudo sino sonreír, había sido un éxito accidental, no tenía idea de que ese era su plato favorito.
- Ven yo te ayudo.- yaten tomo el plato al ver que Mina seguía inmóvil.- haber di aaaaaahh- la miro con una gran sonrisa y puso la cuchara a pocos centímetros de su boca.

Nada.

Yaten dejo una vez más el plato sobre la mesa y sintió como la desesperación se hacía dueña de su cuerpo. ¿Y si ella se quedaba así para siempre? todo seria por su culpa. Si tan solo le hubiera dicho cuando ella se lo insinuó que en verdad si quería que se quedara, tal vez si hubiera escuchado a su corazón desde el principio no estaría pasando por eso, no le habría hecho tanto daño a la chica que ama, a la única que ha amado con todo lo que era él. No con lealtad como lo hizo con Kakyuu, sino con ese amor que deja huella , ese amor que te controla y se adueña de ti , que define tus acciones y que se vuelve la fuerza que te sigue manteniendo con vida
¿Cuánto necesitas para amar? ¿Un día, una hora o un mes? Recordó las palabras de Seiya. “no sé si sea solo intuición o inspiración pero cuando ves a alguien dices, me gusta esa persona”. Tal vez no hubiera compartido mucho con ella, pero simplemente al verla brillar mostrando lo mejor de sí no pudo evitar sentir que ella era la indicada. Pero ahora es chica no estaba, La había perdido.
- ¡Mina por favor despierta!- la tomo en sus brazos y la acuno contra su pecho
- ¡Perdóname! – su voz se empezó a quebrar.- debí decirte la verdad, que quería que te quedaras, todavía lo quiero más que nada.- ella seguía sin responder, el respiró profundo y siguió desahogándose
- eres la chica que con su alegría y su sonrisa logra animar mi día, en la que pensé todo el tiempo cuando estuve lejos de este planeta y por quien regrese, simplemente me enamore de ti Minako Aino y venía dispuesto a conquistarte, pero siempre termino haciendo mal las cosas.-

Escondió su rostro en el cabello de Mina y empezó a llorar como si fuera un niño pequeño. Él se merecía estar sufriendo por haber sido un tonto, es cierto. Pero ¿por qué ella tenía que estar en esa situación? lo que más le torturaba era verla a los ojos y no encontrar esa chispa de alegría y carisma que tenia ella, ese brillo que la hacía tan especial. No podía desaparecer para siempre, no lo soportaría.
Cerró sus ojos con fuerza al pensar en lo triste que sería el mundo sin el brillo de Mina. De repente sintió como una delicada mano le limpiaba las lágrimas de sus mejillas, era ella, había despertado. Enfocó sus ojos azules en los ojos verdes de Yaten que ahora la miraban con gran alegría. Aun así seguía sin decir nada, pero ver otra vez la vida en sus pupilas le devolvió a él la tranquilidad. Pronto ella se quedo dormida en sus brazos.
- Así que vinieron para quedarse.- indagó Artemis.
- No sé si mis hermanos planeen quedarse a largo plazo, pero yo.- le devolvió la mirada seria.- no pienso moverme un centímetro lejos de ella.
- No sé si eso sea bueno para nuestro futuro.- dudó.- pero parece que ella no podrá volver a ser feliz si no estás a su lado.-
Miraron a la chica dormir plácidamente contra el pecho de aquel platinado, ni siquiera un ángel podría verse tan bello e inocente. Al cabo de una hora empezó a despertarse.
- Yaten.- dijo Mina en un susurro casi inaudible.- ¿de verdad eres tú?- al escuchar su voz de nuevo él esbozó una radiante sonrisa.
- Si, Soy yo.- acaricio el rostro de Mina y beso tiernamente su frente.
- Volviste.- le dirigió una débil sonrisa.- volviste por mí.
- Y para no irme nunca más.-
- Pero ¿qué sucederá con Kakyuu y tu obligación como sailor scout?- pregunto ella temerosa de la respuesta.
- Un cierto día en un concurso, una hermosa chica me dijo “después de cumplir mi sueño no creo que tenga otra obligación” bueno mi nuevo sueño eres tú.- la besó.

Sentir por primera vez el sabor de sus labios fue una experiencia inigualable. El éxtasis que provoco aquel beso en él era algo que nunca había experimentado. Reafirmo de inmediato lo que ya había descubierto, no quería uno solo día de ahí en adelante que ella no estuviera presente, con su risa, su extravagancia, su actitud divertida y a veces loca que lograba hacerlo sonreír siempre. La nueva razón de su vida se llamaba Minako Aino.

- Hoy ha sido como despertar de una pesadilla. Que tu rostro sea lo primero que vea cuando abro mis ojos me hace muy feliz.- dijo Mina para después besarlo una vez mas.
- Y no habrá ni un solo día de hoy en adelante que no despierte a tu lado.-

Pasaron toda la tarde en la misma posición, el sentado en el sofá con ella en brazos. Quería aprovechar y pasar todo su tiempo con ella, toda su vida, después de todo tenían que recuperar el tiempo perdido
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Kim de Kou
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Kim de Kou el Lun 25 Feb 2013, 7:52 pm

que hermoso capitulo, pobre Mina pero que lindo que Yaten se diera cuenta y fuera a buscarla, ahora qué sucederá con Serena que al parecer está en la misma situación mmm mala Amy, estaré esperando con ansias, buen capi
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anita0504
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por anita0504 el Dom 03 Mar 2013, 9:42 am

Prólogo 3.- El final Feliz... ?

Si alguien se tomaba sus promesas enserio ese era Yaten. Cuando le dijo a Mina que no pasaría un día más sin despertar a su lado no estaba bromeando o dejándose llevar por el momento, por eso compro un pequeño apartamento y la llevo a vivir con él. Algunos podrían pensar que era una decisión muy apresurada pero ellos estaban bastante seguros y felices del paso que acababan de dar. Era un lugar pequeño ideal para una joven pareja que apenas iniciaba una vida juntos, ya conseguirían algo más grande cuando pensaran en casarse y formar una familia, por ahora sus prioridades eran terminar la preparatoria y sus carreras como estrellas.

Amy acompaño a Mina a una tienda de artículos para el hogar, quería conseguir unas cosas para amoblar su nueva casa, después de mucho rogarle a Yaten el le había dado vía libre para decorar el apartamento a su gusto. Pasaron varias horas en la tienda gracias a que los gustos de las dos chicas eran bastante dispares por lo que fue una total odisea ponerse de acuerdo. Al final del la jornada regresaron a casa con unos cuantos cuadros y un par de lámparas.

- Hace mucho no te veías tan feliz Mina.- comento Amy poniendo las bolsas sobre una pequeña mesa.

- Si lo sé.- respondió emocionada.- ¿no es maravilloso?-

- ¿Crees que esta decisión afecte en algo el futuro? Las sailor del siglo 30 no estaban casadas.- Amy toco el tema con una fingida inocencia. La sonrisa de Mina se borro.

- Estar con Yaten no implica que deje de ser sailor Venus.- le hizo una mueca.- igual que estar con Taiki no te hace menos sailor Mercury.- Amy se puso roja de inmediato.

- A mi no me gusta Taiki.- trato de negarlo en vano, su tono de voz revelaba que se moría por el peli castaño.

- Es como decir que a Serena no le gusta Seiya, es obvio.- rió Mina.- deberías dejar de preocuparte, Serena nos apoya.

La reacción de Serena frente a su relación con Yaten fue una gran preocupación para Mina, pero como era de esperarse a la princesa le dio mucho gusto y le deseo la mayor felicidad a su amiga diciéndole que su única obligación era escuchar a su corazón y perseguir sus sueños. Serena era bastante hábil para darle consejos a los demás, pero muy mala para aplicarlos a sí misma.

Los tres chicos entraron riéndose por un chiste que Seiya acaba de contar en el ascensor. De inmediato Amy sintió como su cuerpo entero se tensaba ante la presencia de Taiki, no lo había visto desde esa vez que había ido por Serena y Mina. Cada vez que se presentaba una oportunidad de verlo ella siempre inventaba una escusa para no tener que encararlo, no habían quedado en muy buenos términos y para ella era mejor dejar las cosas así. Pero ahora se habían cruzado por casualidad y ella estaba con la guardia baja. Él al verla dejo de reír y le dirigió una pequeña sonrisa, para después seguir conversando con sus hermanos.

- Como están chicos.- saludo Mina efusiva para después lanzarse con fuerza sobre Yaten quien casi pierde el equilibrio por atraparla en el aire.

- ¿Quieres tener más cuidado? - le reclamó divertido.- puedes caerte

- No porque sé que estas tu para atraparme.- le sonrió coqueta y después le dio un beso.

- Calma chicos.- bromeó Seiya .- no todos estamos acompañados.

- No molestes Seiya.- dijo Yaten molesto bajando a Mina.

- Les preparare algo de comer chicos.- Mina se dirigió a la cocina.

- Mejor pediremos una pizza.- Seiya saco rápidamente su celular.- no te ofendas pero tu comida es horrible, mi pobre hermano morirá de hambre a tu lado.

Mina le saco la lengua a Seiya y se inició una divertida discusión entre ellos en donde el insistía que ella no tenia aptitudes para la cocina y la rubia intentaba defenderse pidiéndole a Yaten su punto de vista. Este se rehusaba porque sabía que si era sincero al responder se ganaría un problema con su novia y si se ponía a su favor terminaría por tener que comerse cualquier cosa horrible que ella cocinara.

Amy aprovecho la distracción para retirarse al balcón, tomar aire fresco y tratar de pensar con claridad. Aun sentía sus mejillas calientes por haberlo visto de nuevo ¿cómo podía él con sus sola presencia ponerla así? precisamente a ella que debía ser la más racional de sus amigas. Distrajo sus pensamientos admirando la hermosa vista que tenía ese lugar, desde allí se divisaba toda la ciudad y le provocaba a Amy la sensación de ser sólo una pequeña gota en un gran océano, con la diferencia que esta gota tenia sobre su espalda la responsabilidad de proteger el mundo entero.

- Espero que mi presencia no te moleste Amy Mizuno.- le dijo Taiki devolviéndola a la realidad. – pero también quise tomar un poco de aire y apartarme de la ridícula discusión de esos tres.

- No, no me molesta.- le respondió sin quitar la vista del horizonte.

- Sabes, desde hace rato deseaba hablar contigo.- le dijo en un suave susurro que la hizo sentir un escalofrió atravesándole toda la columna vertebral.

- Te escucho.- le dirigió una sonrisa.- ¿qué quieres decirme?

- conozco la razón por la que Serena y todas ustedes están tan preocupadas con la relación de ella y Darien Chiba.- vio la sorpresa sus ojos pero continuó.- sí, se toda la historia de Tokio de cristal y la tal Rini.-

- ¿Cómo fue que lo supiste?- estaba segura que ninguna, ni siquiera la atolondrada de Mina lo había revelado.

- Eso no importa mucho.- en realidad lo había escuchado en el crown.- solo quería decirte que están equivocadas.

- ¿Porque lo dices Taiki?- ella sólo sonrió irónicamente, después de todo ¿que podría saber él?

- El futuro no podría estar escrito Amy, cada acontecimiento por pequeño que sea dan pie a un millón de posibles sucesos.- miro a la sala y vio que sus amigos todavía seguían decidiendo que iban a comer.

- Por ejemplo algo tan simple como pedir una pizza o dejar que Mina cocine puede traer miles de posibles futuros, como que Yaten muera envenado, todos nos indigestemos o que comamos pizza y veamos películas toda la tarde.- rio un poco por su comentario.- ¿ si me entiendes?-

- Claro que te entiendo Taiki.- mantuvo su sonrisa.- ¿entonces no crees en el destino?-

- Por supuesto que no Amy, la casualidades y el destino solo son aciertos probabilísticos.- creer en el destino para él era equivalente a creer en cuentos de hadas, sólo eran fantasías infantiles

- Si el futuro no es más que una invención, dime como es que pudimos conocer a la pequeña dama, si ella existe es porque efectivamente ese futuro sí existe.- ataco ella con su lógica, Taiki podía ser muy inteligente pero si alguien le daba la talla era Amy.

- Pero ese futuro ya cambio Amy, no se supone que las sailor scout tuvieran novios y ahora Mina y Yaten planean una vida juntos.- trataba de convencerla no por demostrar que el tenia razón y ella estaba equivocada sino que deseaba que ella le diera la oportunidad.

- No funcionará Taiki. Creo firmemente en la existencia de Tokio de cristal.- se cruzó de brazos dando por terminada la conversación.

- ¿Recuerdas cuando paso el cometa Wataru? tu decías que si lo podríamos ver a pesar que la noche estaba nublada y yo creía firmemente que no.- ella lo miró desconcertada, no entendía a que venía esa historia.

- ¿Eso que tiene que ver?- Taiki sonrió

- Bueno te dije que si yo estaba equivocado iría a la casa del profesor a ver el cometa contigo.- sonrió y tomo la mano de Amy.- cuando descubras que estas en un error, sabes dónde encontrarme.- " jaque mate"

- Sin decir nada más Taiki regreso a la casa dejando a Amy atónita ¿pero que se proponía este chico? Ella sabía perfectamente que no estaba equivocada, no entendía por qué el siendo tan sensato se aferraba a esa falsa esperanza.

Al final decidieron pedir la pizza pues todos votaron en contra de que Mina cocinara y aunque la rubia hizo una gran rabieta al final accedió. La tarde paso entre risas, chistes y películas. Por un momento Amy logro olvidar la existente tensión entre ella y Taiki, pero de regreso a su casa no podía sacar de su cabeza las palabras que él le había dicho. Bueno si lo veía desde el campo de las ciencias y la lógica él tenía toda la razón, el destino no son más que meras especulaciones y en ese caso ella era muy inteligente para creer en algo tan inexacto, por otro lado como dudar frente a las evidencias ¿no era Rini suficiente para convencerse?

Llegó a la conclusión de que Taiki era un completo idiota, en realidad todos ellos lo eran porque no las dejaban cumplir su deber en paz. Siendo también unas sailor scouts deberían ponerse en su lugar y entenderlas ¡pero no! Sólo vinieron a ponerles el mundo de cabeza y hacerlas dudar de su vocación como sailor scouts, si su regreso tenía ese fin no debían regresar nunca.

"Ni haber venido en un principio" En ese momento todo para Amy fue claro.

Recordó cuando Galaxia resucito a Neherenia, quien secuestro a Darien y Rini desapareció. Con el regreso de Neherenia el futuro fue modificado, gracias a la intervención de Serena y las demás fue rescatado una vez más. Pero no se suponía que ella volviera en primer lugar y como quien la hizo volver fue sailor Galaxia eso significaba que la aparición de ella y las sailor starligths también fue un hecho que no debió pasar.

Darien murió al perder su semilla estelar, todas ellas también murieron y el futuro desapareció momentáneamente, pero serena las había devuelto a la vida. Con la diferencia que ya la princesa de la luna no tenía los mismos sentimientos por el príncipe de la tierra, puesto que la intervención de Seiya en ese momento tan vulnerable de su vida dejo una huella imborrable en ella. La invasión de Galaxia, la muerte de Darien y la aparición de Seiya lo habían cambiado todo. El siglo 30 ya no existía.

Amy cambio rápido de dirección y tomo un taxi, si alguien tenía que enterarse de esta teoría que estaba empezando a rondar en su cabeza era Serena.

- Disculpe señora Tsukino, sé que es un poco tarde pero ¿se encuentra Serena?- pregunto Amy un poco agitada.

- Tranquila querida está en su habitación, pasa.- la señora Tsukino la invito a pasar a la casa y Amy corrió por las escaleras para llegar rápido a la habitación de Serena.-

- Serena estaba acostada en su cama mirando al techo, últimamente era lo único que hacía. Encerrarse en su habitación para pensar miles de cosas que no podrían ocurrir y lamentarse en silencio por su triste destino. Amy abrió la puerta bruscamente.

- ¿Amy pero que haces aquí?- pregunto luna quien se había caído de la cama por el susto que le provoco esa repentina aparición

- ¿Te sucede algo?- pregunto Serena dulcemente haciéndole un gesto para que se sentara con ella en la cama.

- Necesitaba hablar contigo.- tomo aire.- tal vez si puedas tener tu oportunidad con Seiya después de todo.-

- Amy yo no quie…- fue interrumpida.

- No por favor escúchame Serena, es importante.- la miró a los ojos con insistencia y tras dudarlo un poco Serena se quedo callada invitándola a hablar.

Amy le explicó despacio lo que acababa de descubrir para así hacerlo más fácil de entender. A pesar de eso tuvo que repetirlo unas cuatro veces pero cuando por fin Serena entendió de que hablaba la peli azul su rostro se ilumino de alegría unos escasos instantes, luego volvió a la expresión sombría que tenía antes de que su amiga llegara.

- Ya veo, entonces no seré reina.- dijo un tanto aliviada.

- Bueno no podría decir que no con exactitud, solo sé que las cosas posiblemente hayan cambiado.-

- Bueno.- serena sonrió.- eso quiere decir que es tu oportunidad.

- No te entiendo.- la miro extrañada, no era ella la que quería estar con Seiya ni se estaba librando de la carga de un pesado futuro.

- Con Taiki.- lo dijo como si fuera muy obvio.

- Y tú con Seiya.- al ver la cara de Serena dudo.- ¿o no es lo que quieres?

- Si lo es.- suspiró.- pero no puedo hacerle esto a Darien.

- ¿Por qué lo dices serena?- pregunto luna que había permanecido callada pero atenta a la conversación de las dos chicas.

- Tal vez este enamorada de otro hombre, pero no sería capaz de abandonar a Darien así.- miro hacia la ventana reprimiendo las lágrimas.

- Entonces no te casarás por amor sino por lástima ¿no crees que eso lo hará sufrir más?- luna le reclamó.- ¿por qué no mejor eres sincera con él?-

- No soy capaz ¿qué le diría de todas formas? que mientras él creía que estaba secuestrada estaba con otro hombre ¿cómo crees que se sentirá?- estalló Serena mostrando lo culpable que se sentía por amar a alguien que no fuera Darien

- No estás haciendo lo correcto y lo sabes. – sentenció Luna

- Tú eras la gran partidaria de mi boda con Darien.- esputó irritada.

- Pero no si eso los hará infelices a ambos ¿crees que le guste estar con alguien que no lo ama?- Serena le lanzo una mirada asesina a Luna.

- tú siempre has querido poder decidir sobre tu vida Serena, es momento de hacer lo correcto.- le animo Amy.

- Tú ve por Taiki, Prométeme que lo harás.- le dirigió una gran sonrisa, nada la haría más feliz que ver a su amiga con el hombre de sus sueños.

- Si, si lo hare, pero tu…- intento hablar pero ella la interrumpió

- Yo estaré bien.-

- ¿Segura?- en realidad no confiaba mucho en esa actitud.

- Confía en mi.- le dijo adivinando su pensamiento.

El tema quedo cerrado. Amy se quedo un rato más con Serena y luego se fue a su casa, convencerla era definitivamente una batalla perdida. Bueno no era de extrañarse, ella nunca le haría daño a alguien que aprecia y aunque el futuro ya no fuera algo tan seguro como antes Serena de una forma u otra seguía atada a Darien. Si no era por el deber de sailor, era por la culpa de faltarle al juramento de amor eterno. No debía recriminarse por eso, ella no había planeado que todo esto sucediera, si a lo mejor nunca hubiera venido galaxia ni las starlights ella seguirían tan enamorada de Darien como siempre.

Serena suspiró y se acostó a dormir, no sin antes llorar un poco por la segunda oportunidad que también debía dejar ir como arena entre los dedos. Luna escuchaba los sollozos de su princesa sin evitar sentirse bastante mal por ella, a pesar de que había sufrido varias veces por su otra identidad, nunca había sido tan desdichada por ser sailor moon como lo era en ese momento.

-/-

El viento era frio, típico de una tarde de otoño. Las hojas caían de los árboles y la ventisca las movía en una extraña danza, era de esos pequeños espectáculos que nunca nos detenemos a mirar, por que se vuelven tan cotidianos para nosotros que pasan a ser casi invisibles.

Taiki estaba absorto por el baile de las hojas al son de la brisa. Había ido a pasar una tarde en el parque. Recurría a ese lugar cada vez que necesitaba estar solo, disfrutaba mucho leer allí pues era tan tranquilo y apacible que lo hacía introducirse en una especie de burbuja en donde olvidaba todos sus problemas. Pronto advirtió como alguien se había parado a su lado y lo miraba fijamente. Nunca nadie iba a buscarlo allí, pensó que seguramente era una admiradora inoportuna por lo que prefirió devolver su vista al libro que tenía en sus manos y hacer caso omiso al intruso que quería interrumpir su momento íntimo.

- Seiya me dijo que te podría encontrar aquí.- reconoció esa voz de inmediato " no pensé que viniera tan pronto"

- Me encontraste.- dirigió una fugaz mirada a la joven.- ¿que deseas Amy Mizuno?

- Yo.. Mmm sólo…- Él al ver que ella no lograba acomodar sus palabras le extendió la mano invitándola a sentarse a su lado.

- Te parece si te leo un poema.- le pregunto con una coqueta sonrisa que la dejo perpleja por lo que solo asintió.

"el tiempo, pequeña reunión de momentos

Algunos se quedan tatuados en tu ser

Otros tan efímeros como la vida misma.

El tiempo es un beso no dado, Una caricia reprimida,

Un amor asesinado por el silencio.

Porque la eternidad no es otra cosa más que este instante mismo

y tú eres mi aquí y mi ahora, por eso bésame antes de que

Se nos agote la eternidad para amarnos."

- Es de verdad hermoso Taiki ¿de quién es?- pregunto ella bastante conmovida por el poema

- Lo escribí yo- la miro sonriendo.- lo hice pensando en ti.

Amy una vez más no encontró las palabras para expresar lo que esa declaración la había hecho sentir, quedarse sin habla era algo que últimamente le pasaba muy a menudo en especial si cierto peli castaño estaba a su lado. Sólo se quedo mirando los ojos violáceos del joven cuando su cuerpo tomo el control de sí mismo y se lanzo a darle un rápido beso a Taiki quien no pudo reaccionar ante el impulso de ella y se quedo petrificado. Amy al ver su sorpresa se puso roja de la vergüenza y salió huyendo.

- ¡Amy espera!- se puso de pie y Salió corriendo tras ella, era bastante rápido así que no le costó mucho trabajo atraparla.

- Yo… yo de verdad lo siento.- dijo ella sin atreverse a mirarlo. El la tomo por la cintura y la acerco a él.

- No lo sientas.- tomo con delicadeza su barbilla y la obligo a mirarlo.- no vas a seguir escapándote, ya no te dejare ir.- la besó.

Seguramente instantes como esos es los que mencionaba Taiki en su poema ¿cómo es que un beso puede ser fugaz y eterno al mismo tiempo? No saben cuánto tiempo pasaron besándose, pudieron ser horas o sólo segundos, algo en su interior hizo que el tiempo se detuviera y todo alrededor desapareciera. Lo que si era seguro es que este beso marcaba un antes y un después en la vida de cada uno.

Taiki la besaba con fuerza, dulzura, amor y deseo, todos estos contrarios increíblemente combinados. Así es el amor ¿no? Una increíble reunión de opuestos que simplemente se neutralizan unos a otros formando un mágico equilibrio, ni las leyes de la física actúan de forma tan perfecta. Al terminar su beso se miraron a los ojos con una gran sonrisa.

- No pienso volver a irme.- le dijo Amy acariciándole el rostro.-

Escuchar eso para él fue como si los ángeles cantaran. Ya no había futuro del que preocuparse y les impidiera disfrutar el presente y aprovechar el día a día el resto de sus vidas, tal vez ella no sabía lo que le traería el futuro al lado de Taiki, pero seguramente sería el futuro más maravilloso que nunca se hubiera imaginado. Pronto la pareja abandono el parque tomados de la mano sin percibir que una chica rubia de coletas los miraba a lo lejos.

"muy bien hecho amiga"

Serena estaba esperando a Darien quien la había citado en ese mismo parque, allí vio por casualidad a la feliz pareja y no pudo evitar sentirse feliz por su amiga. Taiki era un gran chico y no había nadie mejor para estar con su Amy que él, seguramente serian muy felices juntos.

- ¿Llevas mucho tiempo esperando?- la pregunta de Darien la saco de sus pensamientos

- No mucho en realidad.- sonrió Serena

- El trafico estaba imposible.- le extendió la mano.- Vamos a caminar.

Serena y Darien recorrieron el parque en un incomodo silencio, el estaba a escasos centímetros de ella, pero lo sentía tan lejano como si aún estuviera en Estados Unidos ¿por qué ellos ya no podían ser como antes? Mientras a su alrededor sólo veía parejas felices y sonrientes ellos traían caras como si hubieran acabado de llegar de un funeral.

- ¿Te parece si nos sentamos aquí?- le dijo Darien señalando una pequeña banca que estaba bajo un árbol, en una zona bastante retirada del parque.

- Sere, creo que las cosas no han venido bien y sé que tu también lo piensas.- empezó a hablar Darien dando un fuerte suspiro.- se lo de Seiya.

- ¡Oh no¡- los ojos de Serena se cristalizaron.- yo…como lo siento.- se sentía realmente avergonzada de traicionar la confianza de Darien

- No importa Serena.- le dijo Darien serio.- yo también tengo algo que confesarte.

- De que hablas.- dijo Serena limpiándose las lagrimas.

- En estados Unidos yo… conocí a alguien.- Pronuncio con dificultad. Serena sintió como si de repente le cayera un balde de agua fría.

- No fue intencional.- la culpa se veía reflejada en su mirada.- estaba solo y casi no podía mantener el contacto contigo, ella se volvió mi única compañía.- Serena sentía una gran opresión en el pecho no era fácil escuchar eso, pero ¿con derecho le hacia algún reclamo?

- nos llevábamos muy bien, era bastante parecida a mí en muchos aspectos y se convirtió en mi mejor amiga.- Serena se sentía completamente identificada con la historia, eso era exactamente lo que le había sucedido con Seiya.

- Darien yo en realidad no se que decirte.- Logro pronunciar Serena tras salir del shock inicial

- Regrese de inmediato a Japón cuando vi que las cosas empezaban a salirse de mis manos, me apresure a casarme contigo porque era mi deber y...- suspiró- así olvidaría a Elizabeth más rápido. – Serena ahora entendía el afán de Darien por la boda, él se refugiaba en su futuro para escapar de la desazón de su presente.

- Te entiendo perfectamente, no te preocupes.- serena acaricio su rostro.

En otra situación jamás perdonaría eso de Darien, después de todo ¿quién perdona la traición del ser amado? Pero Darien ya no lo era más. ¿Cómo el amor se acaba? Bueno así como la misma vida se extingue. No es premeditado, es algo que simplemente sucede
¿Cómo pretender sentimientos eternos cuando no hay nada en el mundo que lo sea?

No era dolor lo que sentía al ver que él también quería a otra persona, era una completa desolación al ver que tanto él como ella sufrían con esa situación de estar siempre debatiéndose entre el deber y lo que quieres hacer. No podía enojarse con Darien, ella también se había equivocado y posiblemente mucho más que él.

- Nadie te delato. Yo reconocí a Fighter en la iglesia.- Serena sintió un gran alivio, no se imaginaba a ninguna de sus amigas rompiendo su confianza.

- ¿Y por qué no hiciste nada para evitarlo?- pregunto ella con interés.

- Fue un gran alivio que interrumpieran la boda.- sonrió.- además, siempre he sabido lo que sientes por él y quería que te dieras la oportunidad de enfrentarte a eso.

- ¿Qué quieres decir?-

- Yo ya decidí Serena, en contra de todo lo que sentía elegí mi deber y regrese aquí por ti, por Rini.- serena se estremeció al escuchar ese nombre.- creí que eso te haría feliz.

- La verdad es que…- intento hablar pero Darien la interrumpió.

- Lo sé Serena.- adivinando lo que le iba a decir, que ella también amaba a Seiya.- por eso simule no saber nada para que tú descubrieras con quien en realidad quieres estar.-

- Creo que ahora estoy aún mas confundida que en el principio.- con las palabras de Darien, no sabía absolutamente que pensar

- Quiero que sepas que sigo dispuesto a casarme contigo si lo deseas.- agarró su mano.- Pero no quiero que seas infeliz a mi lado, no mereces sentenciarte a una vida sin felicidad.

- Entonces si no nos casamos, no nacerá Rini… todo fue en vano, la lucha por defender nuestro amor eterno, fue una farsa.- alegó Serena con impotencia, todo había sucedido por su "eterno amor" y ahora todo se derrumbaba como si no valiera nada.

- ¿Acaso no me amaste en ese momento?- pregunto Darien sonriendo

- Claro que sí.- frunció el seño.- ¿qué pregunta es esa?- le respondió molesta ¿como se atrevía a dudarlo?

- Yo también lo hice, entonces no fue una farsa, luchamos siempre por lo que sentía nuestro corazón en ese entonces.- acarició su rostro.- Serena ya compartimos el mismo camino tal vez ahora sea necesario tomar rumbos diferentes.

- ¿Por qué crees que sucedió eso? Todo cambio tan de repente.- jamás creyó que su amor por Darien se acabaría, muchísimo menos que amaría a otra persona.

- Creo que el destino nos regala una nueva oportunidad sin ataduras del pasado o el futuro.- se puso de pie dispuesto a irse.

- ¿Ya te vas?-

- Necesitas pensarlo a solas.- se giró para mirarla.- sea lo que sea que elijas sabes que siempre estarás en mi corazón.-

Darien beso su frente y se fue dejando a serena perdida entre sus pensamientos, debatiéndose una vez más entre lo que se suponía debía hacer y lo que quería en realidad. Ya ahora nada la ligaba a Darien, el miedo a dañarlo había desparecido puesto que él deseaba lo mismo que ella, seguir con su vida, tomar sus propias decisiones, poder amar a alguien por lo que es hoy y no por lo que fue siglos atrás.

Cuando tomo el camino de regreso a casa juraría que vio una jovencita de coletas rosadas esconderse tras unos arbustos. "no, no es posible"

-/-

En un lujoso restaurante de la ciudad los tres hermanos almorzaban juntos, conversaban acerca de su nuevo trabajo discográfico y empezaron a proponerse un montón de proyectos para su carrera. Habían por fin decidido hacer de la tierra su hogar permanente.

Seiya escuchaba a sus hermanos con gran atención pero sin participar mucho de la charla, de todas formas él tenía otros planes y esperaba el mejor momento para comunicárselos, quería hacerlo con tacto, aún no sabía cómo se lo iban a tomar.

- No basta solo con ser cantantes Yaten, la fama es pasajera. Podríamos dedicarnos a tener nuestro propio sello discográfico.- afirmo Taiki muy contento por su idea.

- Sabes hermano, no solo podríamos limitarlos con la música, la actuación podría ser un buen negocio, nuestra propia cadena de televisión.- sonrió Yaten al imaginárselo

- Nada mas lo dices porque Mina quiere ser actriz.- se rió Taiki.

- No importa el motivo.- dijo Yaten ruborizado.- sabes que es buena idea

- ¿Tú qué opinas Seiya?- pregunto Taiki al ver que se estaba excluyendo de la conversación

- Lo que ustedes elijan está bien para mi chicos.- suspiró.- yo en realidad, no voy a quedarme.- ellos lo miraron con la boca abierta

- ¿Por qué?- preguntaron a la vez

- La princesa me necesita.- saco esa disculpa, en realidad no era cierto.

- La princesa nos dejo en libertad.- dijo Taiki serio.- sobre todo a ti, quiere que seas feliz aquí en la tierra-

- Sabemos que te quieres ir por esa niña, pero Seiya hay muchas chicas en este planeta.- completó Yaten nada contento con separarse de su hermano por culpa de una chiquilla indecisa como Serena.

- Si hubiese sido Mina ¿tendrías aun una razón para quedarte?- Yaten esquivo la mirada, probablemente si ese fuera el caso el también se hubiera ido.

- Espero que sean muy felices aquí, cuiden a las chicas y a bombón por mi.- dijo triste mientras tomaba el último sorbo de su refresco.

- Seiya piénsalo bien.- Dijo Taiki queriendo hacerlo recapacitar.

- Ya lo hice, me iré esta misma noche. -

- /-

Serena estaba en su alcoba pensando seriamente en las palabras de Darien, se sentía aliviada por poder elegir a quien de verdad ama pero aun sentía un gran peso por Rini. A pesar de que Amy le hubiera dicho que era muy posible que el futuro hubiera cambiado ¿qué tal si no? Estaba segura de haberla visto hace un rato

¿Podría vivir tranquila con Seiya sabiendo que costaría la vida de Rini? no podía basar su decisión en una posibilidad, debía estar completamente segura de que su decisión no afectaría a nadie más que a ella misma. Era la vida de Rini de todas formas ¿quién era ella para disponer si ella vivía o no?

- Serena tonta ¿tendré que venir cada que hagas las cosas mal?- dijo riendo una voz desde la puerta haciendo que el corazón de Serena se agitara de emoción.

- Rini.- gritó y fue a abrazarla.- pero que gusto verte de nuevo.

La pequeña dama había cambiado bastante desde su última visita, era un poco más alta y ya no lucia tanto como una niña, gracias a que sus poderes como sailor scout despertaron su crecimiento se normalizó. Pero sin lugar a dudas el mayor cambio de Rini era su madurez, los acontecimientos del futuro la obligaron a dejar de ser una niña egoísta y malcriada para aprender a ser gentil y solidaria con todos a su alrededor, sobre todo con su madre.

- Eso quiere decir que el futuro no ha cambiado.- pensó serena en voz alta.

- oh no Serena, sí lo hizo.- respondió Rini al murmullo de Serena.

Al tener en su poder la llave del tiempo que le dio sailor Plut, Rini podía percibir cualquier cambio en la línea del tiempo. Un simple día gracias a los imprevisibles sucesos del pasado Tokio de cristal se volvió un lugar triste y sombrío donde el sol jamás salía. Las estaciones desaparecieron dejando sólo al helado invierno. El clima y todas las personas se comportaban de acuerdo al estado de ánimo de la neo reina Serenity, quien siempre vivía dominada por la melancolía.

El rey Endimión gobernaba a su lado, pero nunca la pareja se comporto como un feliz matrimonio, más bien se veía que era un compromiso mutuo de amistad y colaboración para gobernar juntos el mundo. Pero la vida sin amor es una vida vacía, llena de recuerdos tortuosos y sueños rotos .sobra decir que allí todos eran infelices.

Rini trato de aguantarlo un tiempo, tratando de animar a su madre y a las sailor scouts, pero la reina se había sumido en una profunda depresión de la cual sería imposible sacarla, nadie ni siquiera Rini podía quitarle ese sentimiento de soledad.

Así que Tokio de cristal fue fundado bajo la sombra de un triste adiós y un amor imposible que oscureció el corazón de la reina, por esto jamás avanzo y se convirtió en el reino de gran esplendor que estaba destinado a ser.

La pequeña dama tomo una decisión, encontró el día en que su futuro y el de Tokio de cristal cambio, viajo al pasado completamente decidida a arreglarlo y cambiar a toda costa el terrible destino que les esperaba a todos. Pero Rini tenía muy claro que no influiría en la decisión de Serena, no debía contarle absolutamente nada del nuevo Tokio de cristal, pues sabía que la única forma que el futuro sería feliz es si ella tomaba la decisión, fuera cual fuera, siguiendo únicamente su corazón y no su deber o según lo que otros querían de ella.

- Estas causando un gran estrago en la puerta del tiempo por tu indecisión.- dijo Rini en tono de burla.- ¿qué piensas hacer?

- me casare con Darien.- dijo Serena muy segura, Rini borro su sonrisa.

- Se bien que ya no amas a mi querido Darien.- le respondió seca.- ¿o me equivoco?

- No, no es así.- trato de excusarse pero su vergüenza la delataba.

- Entonces porque dudas ¿ el extraterrestre te hizo cambia de idea?- Rini estaba más que divertida con la expresión de Serena.- está bien Serena tonta, solo quiero que hagas lo que tu corazón te dicta.- le sonrio dulcemente

- ¿Ah?- jamás había escuchado a Rini ser tan dulce y condescendiente con ella.

- Te mostrare algo.-

Rini tomo su llave y abrió el sendero del tiempo. Junto a serena camino por el pasadizo que conducía a la puerta del tiempo o mejor dicho a las dos puertas del tiempo

- ¿Qué sucedió aquí?- pregunto serena mirando la otra puerta.

- Ves lo que te dije has hecho un gran desorden.- señalo Rini las puertas.- como estas entre dos opciones hay dos futuros posibles.

- Ya conoces Tokio de cristal. Porque no miras que será de tu vida si no te casas con Darien.- tras esto abrió la segunda puerta.

Serena apareció sola en un gran parque, no se parecía a ninguno de los que solía visitar, sobre todo porque estaba lleno de juegos infantiles. Notó que su peinado y ropa habían cambiado, seguramente no debía ser reconocida en ese futuro. Así que no le prestó mucha atención a su cambio y empezó a inspeccionar el lugar.

El sol de esa tarde moría lentamente dejando un hermoso paisaje de arreboles dibujados en el cielo, pronto saldría la luna con su ejército de estrellas a decorar el manto nocturno. ¿Por qué había aparecido en ese lugar si no veía a nadie conocido? Solo habían muchos niños corriendo por los alrededores y sus padres que los veían orgullosos desde las bancas donde estaban sentados.

Diviso a lo lejos una de esas torres donde los niños trepan y se tiran de los toboganes o tubos de bomberos , allí arriba estaba una pequeña niña de unos dos años que pretendía tirarse desde lo alto de la torre. No habia nada que le ayudara a bajar, se tiraría en caída libre y seguro se lastimaría.

- ¡Arianna!.- escucho un hombre gritar a lo lejos, pero estaba a una gran distancia no lograría llegar a tiempo y la pequeña ya había saltado

Serena reaccionó y corrió lo más rápido que pudo, solo estaba a unos cuantos metros así que logro atrapar a la bebe antes que impactara contra el suelo. Ella si se dio un fuerte golpe, pero no importo por que salvar a esa niña tan linda había valido la pena. Tenía el cabello negro azabache y los ojos azules como el cielo, sin duda era la niña más linda que había visto y no solo eso, esa pequeña despertaba en ella una extraña sensación en el pecho.

Se miraron fijamente unos segundos y luego Serena percibió que algo resplandecía en su pecho, era un precioso dije de una luna y una estrella juntas, Serena lo tomo con cuidado en sus manos y percibió que tenía algo grabado en el reverso.

"te amo mi preciosa estrella."

En ese momento el hombre que había gritado llego corriendo, Serena intuyo que era el padre así que le entrego a la niña quien inmediatamente se abrazó fuerte al cuello de él. Era un hombre muy apuesto. Parecía tener unos cinco años más que Serena. En ese instante lo miró a los ojos y supo exactamente de quien se trataba.

- Tú… tú eres…- se quedo ella con la boca abierta.

- Si, Seiya Kou del grupo three lights ¿acaso eres una fanática?- pregunto él con una gran sonrisa.

- No… no, digo si.- respondió ruborizada.- tiene una hermosa niña señor Kou

- Gracias y muchas gracias también por salvarla.- dijo aliviado.- creí que se iba a lastimar mucho cuando la vi tirarse de esa cosa.

- Parece ser que es muy traviesa.- dijo Serena entre risas, sin duda era igual de impetuosa y arriesgada como él.

- Lo es.- la miró divertido.- sólo la perdí de vista un segundo. bueno debo irme, mi esposa debe estar preocupada. – miró a Serena fijamente.- tus ojos me son muy familiares.- pensó por un momento.- no, no es imposible- sonrió.- bueno señorita una vez más muchas gracias.

Serena lo vio irse y espero un tiempo prudente para empezar a seguirlo sin que él se diera cuenta. Atravesaron un pequeño bosque y luego llegaron a un claro que no estaba muy concurrido de gente, más bien estaba bastante solo. Serena se quedo en la entrada del bosque mirando de lejos.

Seiya y unas cuantas personas más estaban haciendo un picnic. Vio como él le entregaba la niña a una mujer y esta la abrazaba con mucho cariño, tenía el cabello rubio y largo hasta el final de su espalda. "seguramente es su esposa" pensó con amargura, no podía dejar de tener celos aunque era muy egoísta de su parte sentirlos, de todas formas ella tenía a Darien y a Rini. Él tenía todo el derecho a rehacer su vida y le daba gusto verlo tan feliz "te lo mereces"

La niña se soltó del abrazo de su madre y corrió detrás de una gatita negra que huía de su agarre. Era bastante peculiar esta gata pues tenía una luna creciente en su frente. "espera… ¿luna?"

- ¡Serena ¡.- grito una mujer a lo lejos ¿ como la reconocieron si ella estaba muy bien disfrazada?

Una mujer rubia salió por la entrada del bosque y fue hacia la esposa de Seiya. Traía un vestido naranja y su cabello medio recogido con un moño a juego, ella era Mina, tal vez se veía mayor pero sin dudas era ella. Se sentó a lado de esa mujer y luego se les unió otro hombre que Serena intuyo era Yaten. También llevaba una niña en brazos que era un poco más grande que la hija de Seiya y traía un moño como el de Mina solo que más pequeño, se veía adorable.

Entendió de inmediato que a quien Mina llamó Serena no fue a ella sino a la esposa de Seiya, entonces esa mujer ¿era ella?

- ¿entonces qué te parece?- apareció Rini tras ella asuntándola.

- Se ven tan felices todos.- dijo en un susurro al ver como jugaban Seiya y Yaten con sus hijas mientras las Serena y Mina del futuro los veían con una gran sonrisa.

- Ya lo creo.- dijo Rini viendo por primera vez la sonrisa de la versión adulta de Serena.

- Pero en este futuro tu no estarás.- a pesar de todo a Serena no le parecía justo con Rini.

- No y si.- Rini sonrió y luego miró a Serena.

- ¿Qué quieres decir?-

- Que también soy una sailor scout, ya lo olvidas.- le guiñó el ojo.- soy dueña de una verdadera semilla estelar, las semillas estelares nunca mueren, solo renacen.

- ¿Entonces?- Serena no lograba entender el punto al que quería llegar

- como mi semilla estelar es un cristal Sailor, Seré algún la sailor de la luna del futuro, así tu te cases con Seiya Kou o Darien chiba da igual, estoy destinada a ser tu hija.- tomo con cariño la mano de Serena, pase lo que pase ella siempre seria su madre.

- ¿Quieres decir que tu espíritu reencarnara en esa niña?- pregunto Serena ansiosa, la sola idea de que pudiera salvar a Rini la hacía muy feliz.

- Algo así.- sonrió

- Pero no recordaras nada.- se entristeció. Era lógico ella sería otra persona, no Rini. Con quien peleo en tantas batallas y compartió tantas cosas. Aún seguía perdiendo a su amiga.

- No lo haré pero tu si lo harás- la abrazó.- no te preocupes, ahora sabes que no voy a desaparecer, sólo será diferente.- estaba completamente dispuesta a pagar ese precio si su futuro iba a ser así de feliz y cálido.

- ¿Eso es lo que quieres?- Serena no reconocía a la Rini que tenia frente a ella, tan amable y generosa.

- Lo que yo quiero es que mi madre y todos seamos felices. toma la decisión según lo que desees y sientas Sere. Hazlo por mí.-

- Lo hare.- prometió. Ahora por fin había obtenido la confirmación que necesitaba.

Serena abrazo a Rini con fuerza, sabía que esa era la última vez que la vería, al menos de esa forma. Derramó algunas lágrimas pues era alguien que se quedaría para siempre en su memoria pero ahora era el momento de avanzar y de ser por fin una persona libre de tomar sus decisiones y obedecerse a sí misma.

Tras darle un beso Rini se despidió y segundos después Serena apareció frente al edificio de apartamentos donde Vivian los hermanos Kou, entendió que indirectamente Rini le estaba diciendo que eligiera a Seiya. Así que subió corriendo a decirle que había decidido estar con él y no casarse con Darien.

- hola Taiki ¿está Seiya?- dijo Serena al ver quien le abría la puerta.

- Lo siento Serena, pero él se fue.-

- Oh está bien, dime donde esta e iré a buscarlo.- le sonrió pero al ver la expresión de él borro su sonrisa

- El regreso a Kinmoku.- lo que Serena menos quería escuchar.

- ¿Cuándo?-

- Acaba de irse a la terraza de la preparatoria Juuban. - ella salió corriendo. -Serena, ¡Serena!- gritó Taiki al ver que se iba

Dijo que acababa de salir, seguramente si se apresuraba lo podría alcanzar. Empezó a correr tan rápido como sus pies le permitían. La preparatoria estaba al otro extremo de la ciudad, sería un milagro si llegaba a tiempo, no importa debía intentarlo. Atravesó varias calles sin mirar, corriendo como una loca y se salvo varias veces de ser atropellada. Cualquier riesgo valía la pena si lograba detener a Seiya antes de que se fuera. "no puedes, no puedes irte"

De repente un auto se paro frente a ella y por poco se choca con él, iba a gritarle al conductor pero alcanzo a ver a tiempo que era Taiki.

- Sube.- gritó él y serena se monto al carro rápidamente

- Hola Serena.- dijo Amy sonriendo

- ¿En qué momento apareciste?- pregunto Serena. Estaba segura de no haberla visto

- Estaba allí en el apartamento cuando llegaste.- dijo apenada.- cuando te fuiste tomamos el auto y corrimos a alcanzarte.-

- Gracias, no habría llegado a tiempo.- suspiro Serena aliviada, ahora si tenía más posibilidad

- Esperemos que nosotros si lo hagamos.- dijo Taiki quien manejaba a toda velocidad.

En la azotea de la preparatoria Juuban Sailor Fighter estaba lista para regresar a Kinmoku al lado de su princesa, despues de todo no tenía mucho que hacer en este planeta. "estuve tan cerca" pensaba con tristeza mientras limpiaba las lágrimas de sus mejillas. Se sentía derrotada como nunca antes se había sentido, ni siquiera cuando perdió a su princesa. Las esperanzas y el sueño de una nueva vida se habían esfumado con Serena.

"siempre fue tarde" miro la luna y pensó en el pasado de serena y como hubiese querido haber vivido en ese tiempo junto a ella. Tras pensarlo bien seguramente ahí tampoco hubiera tenido posibilidad. Bueno estaba muy lejos de ser un príncipe, sólo era una simple sailor que desde siempre ha estado destinada a servir, la princesa de la luna merecía alguien de más valía que una simple súbdita.

Miro una vez más la ciudad y se dispuso a irse, esta vez para siempre.

.

Estaban a solo una cuadra de la escuela cuando el tráfico se puso imposible, y por más que Taiki se adelantara con habilidad entre los demás vehículos estaban perdiendo mucho tiempo, por eso cuando la escuela fue visible para Serena prácticamente salto del carro y corrió una vez más.

Llego a la terraza jadeante, sentía que su pecho iba a estallar y le faltaba el aire. Pero Su corazón se detuvo violentamente cuando vio que su esfuerzo no había servido de nada, el lugar estaba vacío. No podía ser cierto.

Serena cayó sobre sus rodillas.

-No te vayas.- gritó al cielo. - no te vayas por favor.- Serena apretaba su pecho con sus manos tratando de apaciguar su corazón que empezaba a arder de la tristeza.

- Aún no me voy.- sailor Fighter apareció tras ella.

- Yo pensé.- se puso de pie.- creí que te había perdido para siempre.- se limpio las lagrimas y trato de sonreír

- Estuve a punto de irme pero…- suspiró.- ¿por qué tienes que hacérmelo mas difícil? - se quejo con impotencia ¿acaso no se cansaría de manejarla a su antojo? De tomarla y dejarla, su corazón no estaba para aguantar más, ya había sido muy lastimado.

- ¿De qué hablas? - quiso acercarse, pero al ver la expresión de Fighter se detuvo.

- No soy un príncipe Serena, ni siquiera soy un hombre completo y no soy muchas cosas que tú mereces. sólo soy una guardiana que no aparece en tu futuro como reina. –odiaba que su destino estuviera escrito, más odiaba que ella no estuviese ahí.- no quisiera arrebatarte eso, te lo mereces.- reprimió sus lagrimas y con su voz quebrada continuo.- pero no me pidas que me quede para verte al lado de otra persona, es simplemente insoportable para mí porque…-

- Sailor Fighter.- grito serena interrumpiéndola.- cállate.-

- No eres solo sailor star Fighter o Seiya Kou.- la abrazó .- eres la persona de quien me enamore y no quiero en mi futuro a nadie que no seas tú.- le dijo mirándola a los ojos

- Serena.- alcanzo a musitar, se sentía en las nubes con lo que ella le estaba diciendo. Parecía algo irreal, de esas cosas que solo ocurrían en sus sueños.

- Te amo sailor Figther.- sonrió.- te amo Seiya Kou.-

Serena le dio un fugaz beso rozando levemente sus labios sorprendiéndole la diferencia de estos en su forma femenina. Se ruborizó un poco al pensar que besaba a una chica, pero Fighter no era solo una mujer o Seiya solo un hombre. Ambos eran uno solo, eran la persona a quien amaba y la hacía sentirse plena, estremecerse con cada caricia, cada beso, mirada o palabra. Todo lo que venía de ellos la hacía sentirse como la chica más afortunada del universo y eso era lo que de verdad importaba para ella.

Cuando abrió los ojos era Seiya Kou quien estaba parado frente a ella, con una inigualable sonrisa. Si pudiera elegir el momento más feliz de su vida sin duda era ese, por fin su única preocupación seria convertirse en una profesional, casarse, formar una familia y amar a Seiya mientras el destino se lo permitiera.

- Repítelo bombón.- dijo Seiya tomándola en brazos.- repítelo muy fuerte.-

- Te amo Seiya Kou.- gritó y después lo beso de nuevo.

Ambos empezaron a jugar y a correr por la terraza, gritando fuerte que se amaban y que se prometían hacerse muy felices. La escena era muy tierna y conmovedora, digna de ser plasmada por un experimentado escritor en uno de sus cuentos de hadas ¿y quién dice que los momentos mágicos no existen? Este era uno, sin duda.

Ninguno de los dos notó que alguien los estuvo observando todo el tiempo.

- Nos veremos pronto mamá. – finalmente Rini desapareció.


Última edición por anita0504 el Mar 05 Mar 2013, 9:37 am, editado 1 vez
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Kim de Kou el Mar 05 Mar 2013, 2:41 am

me encantó el capitulo, exelente fue tan hermoso, amor

la actuación de Rini me gustó mucho y la de Serena me encantó sin importar Seiya o Fighter amaba a la misma persona, eso si es amor!

espero no sea el final y hayan mas capis. feliz [Kawai]
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por anita0504 el Mar 05 Mar 2013, 9:49 am

hooolaa

de verdad muchas gracias por tomarte el tiempo de comentar , es de verdad demasiado valioso para mi que te guste mi historia.

sabes esa parte de fighter y Serena dude mucho en dejarla, me daba miedo herir susceptibilidades. No todo el mundo se toma muy bien un beso entre chicas, mas si es su heroína favorita pero al final vi que cambiarlo seria ir en contra de lo que realmente siento y pienso, como tu dices tu amas a la persona no su genero y no me imagino a Serena diciendole a Figther "primero conviertete en Seiya por que me da asquito" XD
ver que te gusta es de verdad muy emocionante y me alegra mucho no haberlo cambiado.

con respecto al final... PARA NADAAA!!! no se si recuerdas el primer capitulo donde daban una pequeña reseña que decía que Serena y Seiya llevaban 15 años de casados, bno estos tres primeros capis son solo la introducción... en realidad la historia como tal cuenta como es la vida de Serena y Seiya... esto solo es el principio WISERENA
espero que te guste aun mas el rumbo que va a tomar esta historia, una vez mas muchas gracias!!!

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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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