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El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Invitado el Vie 26 Abr 2013, 4:21 pm

jajaja muy buena amix, bien y sí son muy parecidas, además recordemos que en el anime Serena y las demás eran tan idénticas a las Sailor, pero nadie se daba cuenta de ello solo una Molly jojojo jajajaja de ahí ni sus padres jajaja

en fin, me gusta Arianna y Sailor Dark, tiene mucho de Seiya y Serena, amor sin mencionar a las demás que ya nos has mostrado, muy lindas, y descuida que si veo algo cuenta de mi parte que te diré latigo

Y del capi anterior wow!! me super mega archi encantó, pobre Sere y con su familia, sentí feito al ver a Seiya tratarla así, pero bueno, su hija es su adoración y entiendo su comportamiento, en la que menos creyó que la culparía era su madre, pero veamos que Sere no la estaba culpando en eso, sino en que ella era Dark Moon. Ya quiero ver los demás capis WISERENA

y mira que ya tienes una nueva lectora Naty jajaja me la convencí en leerte y ahí va WISERENA jajajaja
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anita0504
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Batalla en el parque central

Mensaje por anita0504 el Dom 28 Abr 2013, 11:57 am

Batalla en el parque central


Como solía hacerlo todas las tardes, Sophia Kou estaba trabajando como voluntaria en el hospital de sus padres. Empezó con esta costumbre desde que era muy niña pero por una razón bastante peculiar, como no le agradaba estar mucho tiempo separada de su madre y Amy al ser doctora debía quedarse largas jornadas en el hospital, ella se colaba todas las tardes para estar cerca de sus padres.

Solía esconderse por los pasillos para no ser descubierta por Taiki quien creía que un ambiente lleno de enfermedad y tristeza no era el adecuado para una niña pequeña. Pero por más que le ordeno no volver no pudo quitarle esa costumbre y con el paso de los años Sophia se convirtió en la niña más querida por todos en el hospital, ni Amy y muchos menos él contaban con que el espíritu sensible de su hija iba a ser de tanta ayuda para los enfermos a quienes visitaba y les regalaba palabras de ánimo. Desde que ella frecuentaba el hospital el ambiente se sentía cálido y los enfermos se llenaban de esperanza, por esto Taiki decidió llamar el lugar "dulce Sophia".

Estaba corriendo por los pasillos mientras su largo cabello castaño amarrado con un hermoso moño ondeaba junto con sus pasos. Debía entregarle unos medicamentos a su madre que los estaba necesitando urgente pero para su mala suerte no lograba encontrarla. Después de buscarla en maternidad y en urgencias fue a la sala de cuidados intensivos con la esperanza de que estuviese allí.

- Hola Hikari.- sonrió a la enfermera que estaba de turno.- ¿has visto a mi mamá? me pidió llevarle estos medicamentos pero no la encuentro.

- Oh señorita Kou, ella tuvo que entrar de urgencia al quirófano, pero permítamelos si quiere yo se los entrego.- ella accedió.

estaba a punto de irse a dar otra ronda por el hospital cuando escucho una voz bastante familiar que venía desde la camilla de su prima April Kou, a quien todavía no le habían dado de alta tras el incidente con el gas venenoso. Su salud estuvo tan inestable la semana después de eso que la hospitalización se había alargado una semana más pero ya se encontraba completamente recuperada y le habían autorizado la salida para el día siguiente. Reconoció de inmediato que la voz le pertenecía a Arianna Kou, su otra prima y pensó en ir a saludarlas sin embargo al escuchar el tono con el que estaban hablando decidió no interrumpir aunque no pudo dejar de escuchar.

- Ya te dije que no recuerdo nada Arianna.- le respondió April impaciente.

- Me culpan a mí.- respondió frustrada.- Collins inicio un proceso de investigación en mi contra y todos no dejan de mirarme como si algo anduviera mal conmigo.-

- Tal vez algo si anda mal contigo.- April rió.

- Deja de reírte que esto es serio.- se cruzó de brazos.- si de ti dependiera voy a terminar en una correccional.

- Deja de preocuparte por eso. - El tono de voz paso de la burla a la serie rápidamente.- más bien dime ¿cómo van las cosas?-

- Siguen igual y no haremos nada mientras tu sigas aquí.- April la miro con reprobación

- Deberías hacerte al frente, eres la líder después de todo.-

- ya actué por mi cuenta una vez y esa maldita entrometida lo arruino todo de nuevo.- en ese instante April miro en la dirección donde se encontraba Sophia.

- ¿Que no te ha dicho tu mami que no se debe escuchar conversaciones privadas?- al verse descubierta no tuvo de otra que acercarse para dar la cara.

- Al parecer ni siquiera el monóxido de carbono acaba con esa forma de ser tan grosera que tienes.- dijo Sophia con indignación.

Aunque se querían mucho April y Sophia no lograban permanecer juntas sin discutir debido a que tenían personalidades muy distintas y chocaban todo el tiempo

- A tus ojos todo es grosería, porque no dejas de lloriquear por todo siempre.- replico April de forma mordaz.

- chicas no es momento para discutir.- intervino Arianna.- debemos pensar algo.-

- Yo ya lo hice.- dijo Sophia con una sonrisa.- es algo simple pero tal vez puede funcionar

Yaten llego acompañado de Taiki para saludar a su hija y ambos se quedaron algo consternados al ver el semblante serio de sus hijas mientras conversaban, por las caras que estaban haciendo debía ser importante. Aun así algo no les gusto en la forma como se miraban que decidieron interrumpirlas.

- Como esta mi princesa el día de hoy.- Yaten beso la mejilla de April. – hola niñas ¿como estuvo la escuela hoy?

- Bien.- dijeron Arianna y Sophia a la vez

- Bueno chicas ¿ qué tal si les damos a padre e hija algo de privacidad? Mientras ustedes y yo podemos ir a la cafetería.

Sin decir palabra ambas chicas salieron junto con Taiki, conversaron de la escuela unos escaso metros de recorrido cuando el localizador de él empezó a sonar indicándole que debía atender una urgencia. Pidió disculpas a las chicas y corrió en sentido contrario a la cafetería. Arianna lo vio irse con un expresión bastante molesta y Sophia no pudo evitar preguntarle con la mirada que le sucedía.

- Tu padre cree que yo si ataque a April, por eso me pidió que saliera de cuidados intensivos. – dijo frunciendo el seño

- Estas exagerando, nos lo dijo a las dos y era porque tío Yaten seguramente quería estar a solas con su hija.- ella puso los ojos en blanco, era muy normal de Arianna armar un drama de situaciones poco importantes

- Hay algo raro en todos últimamente, me miran diferente ¿no te parece? – " y aquí va de nuevo con su paranoia"

- no he visto a nadie extraño estos últimos días, excepto tú.- trato de decirlo con tacto, pero era obvio que se iba a disgustar.

- ¿De qué hablas?- contesto a la defensiva.

- Desde lo de April has estado bastante extraña, todo te disgusta, ya casi ni sonríes y el brillo de tus ojos cambio.- Era cierto, Arianna se estaba transformando poco a poco en una persona totalmente opuesta a lo que ella era.

- Estas hablando estupideces.- quiso irse para no seguir escuchando pero Sophia la detuvo.

- No son estupideces Ari es la verdad, algo te está sucediendo.- sonrió y trato de acercarse más.- si te sientes triste, o estresada, sabes que puedes decirme lo que sea

- ¿Acaso te crees Serena Kou con su discurso barato de que eres mi amiga y puedo confiar en ti?- refutó irritada, lo que menos quería era otra entrometida en su vida.

- No es un discurso, soy tu amiga y puedes confiar en mi.-

Eso fue suficiente para despertar la ira de Arianna ¿que se estaba creyendo todo el mundo? Que de la noche a la mañana se había convertido en una especie de criminal y estaba escondiendo fervorosamente el secreto, que su cambio de actitud era las señas se una niña desesperada que necesitaba desahogarse con una amiga ¡Pues no! No solo no estaba ocultándole nada malo a nadie, sino que nunca le había hecho daño a alguien que no lo mereciera entonces ¿por que de repente todos empezaron a dudar de ella?

Aprovechando que ambas se encontraban solas empujo a Sophia contra la pared y agarro fuerte el cuello de su camisa suspendiéndola unos centímetros en el aire. Tenia que dejarle varias cosas claras.

- Sera mejor que dejes de entrometerte en asuntos que no te corresponden.- grito amenazante. no iba a permitir que todos siguieran dudando de ella.

- Suéltame Arianna.- trataba de librarse del agarre de su prima, pero siempre había tenido menos fuerza que ella.

- ¡Me escuchaste!- grito Arianna con furia.

- Sí te escuche, ahora suéltame. -

- Arianna, Sophia ¿Qué ocurre?- Amy salió apurada de un consultorio cercano al escuchar los gritos.

- Nada tía Amy.- se separo de su prima.- solo conversábamos de la importancia de mantener la boca cerrada.- miro fijamente el par de ojos violáceos que Sophia había heredado de su padre.- nos veremos

Sophia no respondio, solo vio como ella se iba a toda prisa por el pasillo mientras Amy la miraba preocupada.

- ¿Acaso discutieron linda?- pregunto Amy sin dejar de mirar el pasillo por donde se había marchado Arianna ¿ y si después de todo Serena tenia razón y ella era Dark moon?

- Nada importante mama.- tomo su bolso que había caído al suelo .- Me voy a casa.

- Iré al restaurante de Lita.- sonrio Amy.- ¿por qué no vamos juntas y te distraes un poco?

- Tengo mucha tarea, pero gracias.- beso a su madre en la mejilla y abandono el hospital, no sin antes pasarse por la cafetería y tomar un te para tranquilizarse un poco.

Las manos de Arianna aun temblaban, siempre había sido una chica muy temperamental pero no se enojaba hasta el punto de comportarse de forma violenta. Escuchar a Sophia hablarle como su madre la hizo perder el control de sí.

Las cosas entre madre e hija no estaban bien, la confianza entre ellas estaba tan debilitada que en la casa reinaba un ambiente de incomodidad. Seiya trataba de alivianarlo pero su disgusto con Serena también hacia las cosas más difíciles y a pesar de que todos querían dejar de lado esa estúpida discusión y seguir siendo la familia ejemplar que habían sido siempre , ninguno lograba dejar de estar prevenido. Serena buscaba algún indicio de que Arianna fuera sailor Dark Moon y Seiya intentaba hacerla entrar en razón, por otra parte Arianna descubrió que ella la analizaba detenidamente como queriendo descubrir todos sus pensamientos y esto la sacaba de quicio, aumentando su mal humor.

-/-

Las chicas estaban almorzando juntas como todas las tardes en el Reino de plata, Serena llegó tarde como de costumbre y sin decir mayor cosa se sentó en la mesa al lado de Mina. Sus amigas no pudieron dejar de notar las grandes ojeras que resaltaban en su tez pálida y como su dorada cabellera estaba perdiendo el brillo y se estaba tornado opaca y sin vida. En vez de parecerse a la hermosa princesa de la luna, estaba tornándose como la horrible bruja de los cuentos infantiles que les contaban a sus hijas cuando eran más pequeñas.

- ¿Estás enferma Serena?- pregunto Lita preocupada.

- es solo cansancio.- respondio para luego ocultar su cara tras el menú.

- No es cansancio. – dijo Rei quitándole la carta de comidas.- estas deprimida ¿cierto?

- Las cosas van de mal en peor.- dijo tratando de sonar indiferente.- desde lo de April no puedo dejar de notar el gran parecido de Arianna con Dark moon y la posibilidad de que sean la misma persona. sé que Seiya sigue molesto conmigo por siquiera pensarlo a pesar de que no me lo dice y mientras eso mi hija no quiere ni hablarme. – dio una sonrisa irónica.- creo que todo eso es suficiente para deprimir a cualquiera.

- ¿De verdad crees que Arianna podría ser Dark moon?- pregunto Amy sin dejar de pensar en el incidente con su hija aquella tarde.

- Al principio creí que era una locura, pero si las comparas empieza a tener sentido.- torció el gesto.

- No deberías dejarte llevar por esas cosas amiga.- le dijo Mina con una gran sonrisa.- Ni Yaten ni yo creemos que hubiese sido Arianna. Hay muchas más personas tras esto, no solo las Dark scouts.

Mina les conto la historia de la llamada telefónica y de cómo la persona al otro lado de la línea había pedido a cambio a Serena por la vida de April. También les dijo como estas personas conocían la identidad de ella y de su esposo y que ni siquiera habían cortado la llamada cuando la directora marco para avisar que su hija ya estaba en el hospital. Amy abrió los ojos como platos, al parecer acababa de entender algo se suma importancia.

- Mina.- dijo alzando la voz y sobresaltándolas a todas.- ¿a qué hora fue esa llamada?

- No recuerdo bien, eran casi las cuatro.-

- Eso quiere decir que cuando te llamaron las malignas April ya estaba camino al hospital.- dijo emocionada como si hubiera hecho un gran descubrimiento.- no iban a intercambiarla con Serena, ya la habían atacado.

- Entonces ¿qué quiere decir eso Amy? - pregunto Lita sin entender muy bien el razonamiento de su amiga.

- El interés de este enemigo es claramente desestabilizarnos mentalmente.- dio una gran sonrisa.- por eso fingieron ser Arianna, sabían que eso atormentaría a Serena y a Seiya.

- Hay otra cosa que no he podido dejar de ver.- dijo Rei.- las Dark moon no están interesadas en atacar la ciudad, sus monstruos son sólo señuelos.

- Eso quiere decir que su único interés en capturar a Serena.- agrego Lita

- pero ¿ por qué? .- pregunto Serena confundida.- y si eso quieren por que atacan a nuestras hijas.

Una interferencia en la radio aturdió a todos en el restaurante, los encargados del sonido inmediatamente quisieron sintonizar otra estación pero el equipo no respondía. Cuando por fin paso la conmoción una voz que parecía estar siendo distorsionada por algún aparato empezó a hablar

- Este mensaje es para la guerrera de la luna. Te esperamos a la media noche en el parque central, Sera mejor que vengas si no quieres que busquemos a todos tus seres queridos. -

Hubo silencio total por unos cuantos segundos y después la programación radial siguió como si nada. Los murmullos en el restaurante no se hicieron esperar pero todos creían que era alguna estrategia publicitaria; naturalmente sólo las sailors entendieron el mensaje.

- No piensas ir ¿cierto?- pregunto Rei preocupada al ver la expresión de Serena.

- Claro que iré, tal vez sea la oportunidad de resolver todo de una buena vez.- dijo mientras se ponía de pie para irse.

- Sólo están presionándote.- dijo Amy tratando de detenerla. Pero la expresión de Serena indico que no iba a cambiar de opinión

- entonces iremos contigo.- grito Lita. – la cara de preocupación de su amiga la hizo acceder

- está bien, nos veremos esta noche.- tras esto se marcho.

Aunque permitió que la acompañaran, no terminaban de sentirse tranquilas con esa reunión. Dark moon era astuta y tramposa, seguramente tenía un truco bajo la manga, por lo que definitivamente no era seguro para ella presentarse así tuviera un ejército de sailors tras ella. Fue por esto que Mina tomo su celular y decidió poner en marcha un plan.

- Seiya ¿oíste el mensaje?- escucho la respuesta con una sonrisa.- bueno tengo algo en mente que te podría interesar.

- /-

Sophia estaba en casa haciendo sus deberes cuando alguien rasguño la puerta de su habitación. Al abrir vio como Luna ingresaba rápido a su habitación para saludar a Diana. La pequeña gatita desde que era un bebe había tenido una afinidad especial con Sophia, por lo cual la visitaba con frecuencia hasta que tuvo suficiente edad para separarse de su madre y hacer la casa de familia Kou- Mizuno su residencia permanente. Taiki y Amy la recibieron felices, creían que era una perfecta compañía para su hija y así ya no tendría temor de quedarse sola en la casa cuando era necesario.

- Luna hace mucho no venias. Diana ya se estaba sintiendo triste.- Dijo Sophia con una sonrisa a la que Luna respondio con un maullido.

- Luna no vino sola.- dijo Arianna tímidamente sin entrar a la habitación.- ¿puedo pasar?

- Bueno.- le hizo un gesto indicándole que podía seguir.

- Sophi lo de esta tarde yo…- dudo un poco.- bueno en verdad lo siento.

- No te preocupes Arianna.- se alzó de hombros.- no estoy molesta contigo.

- ¡Qué bien! no me gusta estar mal contigo, eres mi mejor amiga.- dio una gran sonrisa.

- No parece.- se cruzó de brazos.- me escucharías si así fuera.

- Sophi yo, no sé qué…- la interrumpió

- Te apoyo en todo y lo sabes, pero parece que no logras entender la gravedad de lo que estas…- Arianna corrió a poner un dedo sobre su boca

- No lo digas, nadie puede saberlo.-

- Estamos solas aquí.- tomo la mano de Arianna para quitarla de su rostro.

- Diana y Luna están con nosotras.- miro al par de gatas con cautela.

- Son gatos Arianna, no entienden nada de lo que decimos.-

- Oh sí, es cierto. – se rió de sí misma.- creo que fue algo que alguna vez soñé. No me hagas caso, últimamente tengo muchas cosas raras en la cabeza.

Sophia iba a contestar a eso pero el aturdidor sonido de la bocina de un auto las hizo distraerse de la conversación para salir rápidamente al balcón y ver quien había llegado. Arianna dio un grito de emoción, mientras Sophia se sonrojo hasta parecer un tomate.

- No me dijiste que tenían una cita hoy.- le reclamó emocionada.

- Es que… yo no… lo sabia.- Sophia respondió tartamudeando. Creía que su corazón iba a estallar

- Sophi ¿tus padres ya saben que sales con el chofer?- ambas sabían que a Taiki no le iba a gustar nada.

- aún no he tenido el coraje de decírselos.- corrió hacia su tocador para organizar un poco su cabello.- promete que tu no lo harás.

- No te preocupes. – la abrazó.- corre, no lo hagas esperar.

Amy estaba camino a su casa cuando en la entrada vio como Arianna se despedía cariñosamente de su hija y ambas se iban en direcciones contrarias. Sophia se subió al coche que estaba frente a la casa y Amy lo identifico como uno de los autos de Taiki que estaba siendo conducido por Ethan, un joven de 17 años que fue contratado para transportar a su hija, después de todo lo ocurrido era bastante peligroso que ella estuviese por allí caminando sola por la ciudad.

Pensó que a lo mejor su hija tenía que ir a hacer algo importante, pero quedo verdaderamente consternada al verla saludar al joven con un tierno beso. Siempre creyó que su hija le contaba todo pero de esto no le dijo una sola palabra y entendía el por qué, Taiki se iba a disgustar mucho cuando se enterara que su más preciado tesoro estaba saliendo con un chico tan mayor, con un trabajo poco importante y que en resumidas cuentas no era digno de ella. "esto sin duda desatará una guerra".

- /-

Durante toda la tarde Serena miró ansiosamente su reloj, ahora faltaban 20 minutos para las doce, la hora que se tendría que encontrar con Sailor Dark moon. Seiya estaba a su lado sin decir una palabra, sólo viendo fijamente cada unos de sus movimientos y eso era verdaderamente exasperante. Él no solía estar tan callado por lo menos no con el tema de las Dark sailors, por lo que seguramente estaba tan enfadado con ella que poco le importaba si se encontraba con Dark moon o no.

Tomo su broche y se preparó para salir entonces recordó las dudas con respecto a Arianna y corrió a su habitación. La luz estaba apagada por lo que tuvo que adentrarse un poco para ver mejor la alcoba. Allí estaba su hija, profundamente dormida en su cama, luciendo tan dulce e inocente como siempre y cualquiera que la viera jamás pensaría que ella podría ser una sailor sádica empeñada en destruirla, por el contrario su imagen se asemejaba más a la de un ángel incapaz de hacer cualquier mal.

- vas a despertarla.- susurro Seiya cerca de su oído.- vamos, se hace tarde.

Serena se acerco y beso la mejilla de su hija quien se movió un poco con el contacto de los labios de su madre pero no llego a despertarse, Seiya hizo lo mismo y juntos salieron de la habitación. Al entrar al garaje él no se molesto en encender la luz y se subió a su coche sin decir una palabra, a Serena no le terminaba de gustar el incomodo silencio que se cernía sobre los dos, subió al asiento del copiloto y lo miro irritada.

- no iré a ninguna parte contigo si sigues sin dirigirme la palabra.- se abrocho el cinturón.- ¿tan molesto estás que no quieres hablarme?

Las palabras de ella lo tomaron por sorpresa, no estaba molesto, sólo preocupado por esta noche y Serena había interpretado mal su silencio. Quiso tranquilizarla y le regalo una de sus encantadoras sonrisas que a pesar de la penumbra ella la vio con toda claridad, tras esto se acerco a darle un largo y profundo beso.

- no estoy disgustado contigo.- le dijo muy cerca de sus labios y en ese momento ella escucho un "clic" que venía desde el broche de su cinturón de seguridad " no se atrevería"
- ¡Seiya Kou!- gritó fuerte mientras luchaba por abrir el extraño candado que el había puesto.
- Sé que cuando regrese estarás muy molesta.- dijo ignorando los gritos furiosos.- y lo voy a entender pero tenerte a salvo es más importante.
- si me dejas aquí no haremos el amor por cinco meses ¡lo juro! - él inmediatamente hizo una mueca de dolor pero luego suspiró.
- si ese es el precio.- abrió la puerta para bajarse del auto.
- ¡no te atrevas! por que cuando regreses si Dark moon no acabo contigo lo hare yo misma.- la cara de su esposa estaba roja a causa de la rabia.

- estaré feliz de que me trituren cada hueso de mi cuerpo si con eso yo pude evitar que tú no te rompieras ni una sola uña.- besó su frente.- te amo Serena. Lo sabes ¿verdad?-
- Seiya.- su ira empezó a disiparse para dar pie a la preocupación.

Tras un último beso él se bajo del carro y se fue caminando a la entrada principal donde Mina y Yaten lo estaban esperando. Serena gritó llamando a Luna unos quince minutos más, para después recordar que el garaje había sido construido a prueba de ruidos. "grandioso" pensó con amargura.

-/-

- ¿por que se tardara tanto?-

Sailor Dark venus miraba alrededor impaciente esperando que sailor moon por fin hiciera su aparición. Sus otras compañeras estaban distribuidas por los alrededores del parque esperando la señal para poner en marcha el plan con el que capturarían a la princesa de la luna. Dark moon estaba de pie tras ella mirando como a lo lejos venia caminando una extraña silueta que parecía pertenecer a sailor moon.

- acaba de entrar por la puerta 3, la que está cercana al lago.- le informo Dark Júpiter por su comunicador.
- ya la tengo en la mira.- respondio Dark moon sin quitar la vista de aquella silueta.- avísame si entran sus aliadas.

No era la primera vez que Mina se disfrazaba de Sailor moon aunque la otra fue en circunstancias completamente diferentes, ahora estaba sirviendo de carnada y mentiría si dijera que no estaba nerviosa. Caminaba lentamente por el parque a la espera de la aparición de Dark moon mientras en su mente repasaba una y otra vez las palabras de Yaten " a la mas mínima señal de peligro gritas que yo estaré a tu lado por si llegas a necesitarme". Con la mirada busco a sailor healer que estaba caminado cerca de ella, pero oculta tras unos grandes arbustos. Mina se detuvo de repente y vio como una joven de largos cabellos negros recogidos en dos coletas caminaba hacia ella.

- Creí que no vendrías sailor moon.- Dark moon frunció el seño.- te ves un poco diferente ¿estás más alta?
- ¿de qué hablas?- Mina se mantuvo firme.- dime de una vez a que me has citado hoy aquí.
- parece que tienes mucha prisa.- dijo Dark venus apareciendo tras ella.
- ¿donde están tus sailors?- pregunto Dark moon mientras miraba al rededor.- no creo que te dejaran venir sola.
- no vine con nadie Dark moon, esto es entre tú y yo.- gritó Mina.- dile a tus sailors que no se entrometan.

En ese momento Dark moon y Dark venus rieron ante la mentira de Mina. Sailor Dark Mercury había usado su poder " niebla misteriosa" que le permitía rastrear a los seres vivos en todo el parque y descubrió al grupo de sailors ingresando por los muros, de inmediato le informo a sus compañeras. "buena jugada" pensó Dark moon, pero para su mala suerte ya habían sido descubiertas.

- Entonces quiero probar algo.- sonrio Dark venus.- si viniste sola no hay problema ¡beso de la muerte!

El ataque tomo por sorpresa a Mina quien no pudo esquivarlo, pero pareció no hacerle nada. Healer estaba lista para atacarlas y salvar a Mina sin embargo parecía que todo seguía bajo control por lo que siguió oculta tras la cortina de arbustos. Entonces Mina sintió que perdía el aire progresivamente, como si alguna fuerza invisible estuviese succionando todo el oxigeno de sus pulmones por medio de la boca ¡la iban a ahogar! Intento gritar pero su boca estaba inmovilizada y entonces todo empezó a darle vueltas.

Healer vio como ella caía sobre sus rodillas y su rostro se empezaba a tornar rojo, en ese instante olvido que debía permanecer encubierta, también olvido devolver el ataque para derribar a Dark venus y sólo pudo salir de su escondite para correr a ayudar a Mina.
Al ver aparecer a sailor healer Dark venus dio una sonrisa de satisfacción que se hizo más grande al ver la desesperación con la que empezó a gritarle.

- ¡Detente! ¡Detente por favor!- trataba de hacer algo para ayudar a su esposa, pero ella seguía sin poder respirar.

- Dark venus es suficiente.- le ordeno Dark moon y ella de mala gana detuvo su ataque.
- ¿no que estabas sola sailor moon?- Le dijo con burla.

Mina estaba tosiendo y tratando de retomar el ritmo normal de su respiración mientras sailor healer le ayudaba a ponerse en pie. Fue en ese momento que Dark moon vio que no llevaba el broche en el pecho, el broche de transformación característico de sailor moon. Eso sólo le reafirmo lo que había sospechado, era una impostora.

- tú no eres sailor moon.- grito furiosa.

ese grito fue la señal evidente que debían intervenir

- laser de estrella fugaz.-

- infierno estelar de Healer.-

Fighter lanzo el ataque derribando a Dark moon y healer lanzo el suyo para derribar a Dark venus, en ese momento Mina quien ya estaba recuperada retomo su identidad como sailor venus. Todas las sailor y todas las Dark salieron de su escondite viéndose por fin las caras de nuevo. Dark moon busco con la mirada la única sailor que le interesaba y no le encontró lo cual acrecentó su ira, les habían tendido una trampa.

- ahora si no vas a escapar Dark moon.- grito Fighter.- laser de estrella fugaz.

Ella esquivo el ataque y devolvió el golpe. Las respuestas de ambos bandos no se hicieron esperar y ese pequeño parque se convirtió en un improvisado campo de batalla donde muchos destellos de luz que volaban en todas las direcciones. Entre toda esa confusión Fighter busco a Dark moon y la vio luchando contra sailor mars al lado de unos juego infantiles. Corrió un poco esquivando varios golpes llegando así al lado de sailor mars quien al ver que ella pretendía enfrentar a Dark moon corrió para ayudar a sailor mercury que estaba teniendo problemas con el ataque inmovilizador de sailor Dark Júpiter.
Dark moon al ver a Figther quiso huir pero se recordó a si misma que no debía temerle pues tenía el poder para aniquilarla. Levanto su cetro dispuesta a lanzar su mejor ataque pero su oponente no hizo nada para evitarlo, sólo la miraba a los ojos esperando el golpe y esto fue demasiado para Dark moon quien bajo su cetro con su mano temblorosa. No podía atacarla, no cuando esta no pretendía defenderse y no cuando algo en su interior le decía a gritos que si le hacía daño lo iba a lamentar luego.

- ¿que no piensas atacarme niñita?- grito Fighter.- te estoy esperando.

ella hizo oídos sordos y se dio media vuelta para irse, era la mejor decisión cuando su cuerpo se negaba a atacarla. Si tan solo pudiera deshacerse de ella el resto sería fácil, podía acabar fácilmente con cualquier sailor pero entonces ¿por qué ella era diferente?
Un fuerte empujón la derribo contra el suelo y sintió todo el peso de Figther sobre sus piernas impidiéndole huir. El miedo se apodero de ella haciéndola temblar, el hecho de que no pudiera atacar a Fighter no significaba que ella no pudiese hacer lo mismo.

- ¿estás asustada?- dijo Fighter mirándola a los ojos.- no voy a hacerte daño
- déjame ir.- se prohibió llorar aunque tenía muchos deseos de hacerlo.- me estas lastimando.
- ¿quién te está obligando a capturar a sailor moon?- pregunto Fighter
- eso no te incumbe, yo tengo mis propias razones.- grito mientras intentaba quitársela de encima.
- te he observado y no parece que sea una decisión propia, podemos ayudarte si es que te están obligando, puedes confiar en nosotras.-

le dio una sonrisa y en ese momento Dark moon dudo.

Recordó su infancia, había crecido en el seno de una familia amorosa, donde sus padres le daban todo el amor que cualquier niña pudiera pedir, sería una desagradecida si dijera que no fue feliz. Pero siempre hubo un sentimiento extraño en su pecho, una voz que le decía que aquello no era del todo real, que su familia era diferente y ella no era una niña normal. También la voz le decía que tenía dentro de si algo más grande, su destino no era hacerse cargo del negocio de sus padres pues ella había nacido con otra misión, una verdaderamente importante. No lograba entender nada, trato de buscar respuestas en sus padres, en sus pasados. Una maldita señal que le explicara por qué tenía esos pensamientos que la habían atormentado durante toda su vida.

Allí conoció a la reina Darkness y ella fue una mano amiga, diciéndole que eso que clamaba dentro de sí era su princesa interna avisándole que debía recuperar su vida como sailor, la cual había robado la desalmada de sailor moon. Esta estafadora le robo el cristal de plata a su familia y se apodero de su lugar como princesa de la luna. La reina le había dado respuestas y estaba decidida a recuperar su lugar como princesa si eso callaba la molesta voz en su interior.

Pero sailor Fighter la estaba haciendo dudar, se suponía que sailor moon y todas sus guerreras eran unas ladronas despiadadas pero esa sonrisa que en cierta forma le parecía familiar y le llenaba el corazón de calma, esa sonrisa no podía venir de una mala persona.

Entonces perdió el control de sus actos y un terrible dolor de cabeza la ataco, no podía pensar, ni siquiera escuchaba lo que sailor Fighter le estaba diciendo. Sólo un eco en su cabeza que retumbaba de forma dolorosa. "Ella es el enemigo, acabala" le gritaba, pero no podía ¿qué debía hacer entonces cuando su cabeza gritaba una orden pero su corazón se negaba a cumplirla?

Alzo su cetro y golpeo a Fighter en el hombro haciéndola perder el equilibrio y con esto gano ventaja, se la quito de encima y se hecho a correr. El grito de dolor que ella profirió casi la hace retroceder pero sabía que si se enfrentaba a ella una vez más terminaría cediendo y aceptando su ayuda o por el contrario la mataría haciendo caso a la voz en su cabeza y no podía permitirse ninguna de las dos.

Sailor Fighter vio como se iba huyendo mientras con su mano trataba de detener la hemorragia de su hombro. Se rio de su propia estupidez, por bajar la guardia frente a esa sailor traicionera la había herido, pero como atacar a una niña temblorosa frente a ella ¿ quién iba a pensar que la táctica de esta sailor era hacerse la débil y atacar cuando su oponente se descuida? Se puso de pie con algo de dificultad y miro alrededor, todas las Dark sailor se habían ido y allí estaban todas sus amigas algo cansadas por la dura batalla pero todas habían salido ilesas. Sonrio al ver que todos estaban bien y empezó a caminar a casa. Aun le quedaba una batalla por librar

- /-

Serena se había quedado sin voz por tanto gritar, ahora solo maldecía silenciosamente mientras las horas se hacían eternidades. Miraba a la puerta sin espabilar, desando con fuerza que su esposo la cruzara sano y salvo para abrazarlo y darle gracias al cielo por que había regresado. Después lo golpearía fuerte para que aprendiera que sobre ella no podía volver a decidir.

La puerta se abrió y el corazón de serena se agito de alegría, el caminaba lento, ponía un pie frente a otro con dificultad sin quitarse la mano del hombro. Ella sólo miro esperando a que el abriera la puerta. Le regalo su característica sonrisa, pero el gesto de dolor que hizo al abrir el candado preocupo a Serena.

- Que sucedió.- dijo mirando el sudor que bajaba por su frente.- ¿qué te hicieron Seiya?

- No es gran cosa.- trato de sonreír pero el dolor no se le permitía.

- Dime que te paso.- exigió Serena con autoridad y el no tuvo más salida.

- Dark moon me apuñalo con su cetro.- dijo levantando un poco la mano con la que cubría su hombro para descubrir que la sangre ya había manchado toda su camisa.

- Oh no.- dijo ella pasando una mano por su cintura.- apóyate en mi, tengo que limpiarte eso.

- No te preocupes, es solo un rasguño.- tenía que admitir que era un alivio que ella lo ayudara a mantenerse en pie, pues se le estaba haciendo difícil.

- No te atrevas a discutirme.-

Guardo silencio obedeciendo la imposición de su esposa, estaba en clara desventaja con ella y lo mejor era no contradecirla si no quería agrandar su enojo. Era claro que aún no le había perdonado el haberla encerrado pero sentía que había hecho lo correcto y lo necesario para mantenerla a salvo. Su malhumor era algo que fácilmente podría arreglar, llevaba quince años haciéndolo después de todo.

Ella le ayudo a recostarse sobre el sofá y le dijo que esperara un momento mientras iba por el equipo de primeros auxilios. En ese momento que ella abandonó la sala se permitió dejar salir un quejido de dolor. Recordó con rabia a Dark moon y ese condenado par de ojos azul cielo que lo miraban asustados, indefensos y confundidos. Esa niñita había logrado transformarlo por unos segundos en una guerrera ingenua y vulnerable, pero como no creer en ese par de ojos que le pedían a gritos ayuda.

- Déjame ver eso.- dijo Serena arrodillándose a su lado y empezó a soltar lentamente los botones de su camisa.

- Si querías desnudarme no tenias que buscar una excusa bombón.- dijo con una sonrisa burlona mientras miles de sensaciones recorrían su cuerpo cuando las manos de serena acariciaban sin querer su piel.

- Ya quisieras, estarás castigado por cinco meses ¿lo recuerdas?- termino de desabotonar la prenda y Seiya se tuvo que levantar un poco para liberarse de ella. hizo una mueca de dolor que no paso desapercibida para ella.

- No lo vas a cumplir.- respiro profundo mientras ella empezaba a limpiarlo.

- Parece que es bastante profundo.- dijo cuando pudo ver la herida sin toda esa sangre al rededor.- vas a necesitar sutura.

- Porque no mejor te olvidas de esto y seguimos hablando de…- enmudeció al verla tomar la aguja.-

- ¿Aun no superas tu miedo a las agujas?- dijo mientras besaba su vientre justo bajo el ombligo.- Seré suave contigo, lo prometo.

- No es miedo, sólo no me gustan.- respondió a la defensiva.- y creo que deberíamos llamar a Amy o Taiki.-

- Olvidas que hice un curso de primeros auxilios en la universidad.- paso su mano por su entrepierna haciéndolo suspirar.

- no es muy profesional que una enfermera este seduciendo a su paciente.- alargo la mano para acariciar la espalda de Serena pero la cortada se lo impidió, maldijo para sus adentros.

- Bueno, si esa enferma quiere ayudarlo a relajarse tal vez puede hacer una excepción.- puso su mejor cara de póquer.- ¿no fue lo que hiciste tu esta noche? El fin justifica los medios.

- Es algo diferente.- entorno los ojos, no había ni punto de comparación el hizo por protegerla y no por jugar al enfermero coqueto.

- ¿Por qué?- pregunto inocente mientras ocultaba la aguja y las pinzas tras su espalda

- Pues porque…-

El beso de Serena no le permitió seguir hablando, sus cariñosos labios estaban logrando su objetivo, relajarlo y transportarlo a otro mundo. Luego sin una palabra más ella empezó a ponerle puntos a su herida y el amo su delicadeza y suavidad. Las caricias de Serena lo estaban enloqueciendo, sólo ella podía convertir una experiencia tan desagradable como la sutura en algo tan dulce e increíblemente erótico. Así era su bombón, la mujer perfecta en todos los sentidos.

Cuando hubo terminado se acerco a ella para continuar con el juego de la enfermera y el paciente. La estaba deseando con intensidad en ese momento y quería celebrar que ambos estaban a salvo tras la fuerte batalla contra las Darks y que mejor forma que haciendo el amor. Pero serena esquivo su beso y se separo de él para mirarlo a los ojos con una mezcla de rabia y tristeza.

- Es uno de tus cambios de humor repentinos.- pregunto confundido.- ¿o eso de los cinco meses es enserio?

- Antes de cualquier cosa tengo que hablar seriamente contigo.- se cruzo de brazos.

- Estoy en problemas ¿cierto?- dijo con la expresión de un niño pequeño que sabe que ha hecho algo malo.

Serena se acerco a él rápidamente y llevo una mano hacia su rostro. Esperaba que fuese una cachetada así que cerró los ojos en espera del golpe pero se sorprendió al recibir una caricia y un beso.

- Estoy tan feliz de que estés bien.- dijo con emoción.- pero eres un maldito egoísta Seiya Kou.- ahora sí vino la cachetada, justo cuando no estaba preparado para recibirla.

- Bombón este cambio de estados de ánimo ya me está preocupando. – dijo frotándose la cara.

- Sé porque me encerraste en el auto.- dijo alzando la voz.- y entiendo tu motivos pero acaso no ves que yo siento el mismo miedo a perderte que el que sientes tu por mi.-

- Yo te recuerdo que no fue a mí a quien una vidente…- lo interrumpió

- Al diablo la predicción de Candace.- grito Serena.- eso no te hace inmune a ti, yo también puedo perderte y si algo te pasa a ti o a Arianna yo me muero.- lo abrazo fuerte.- me muero si no estás.

- Bombón yo no quería preocuparte, no pensé…- en ese momento entendió que se había equivocado.- perdóname.

- Estamos en esto juntos.- le tomo el rostro en la manos y le dio un rápido beso.- deja de protegerme y empecemos a cuidarnos el uno al otro.

- Tú tienes razón, mereces ser tratada como una guerrera igual de fuerte.- beso su cuello y acarició su espalda por debajo de la blusa.- prometo de ahora en adelante hacer todo lo que tu digas.

- Parece que por fin nos estamos entendiendo.- sonrió Serena mientras se separaba un poco de él.

- Entonces sellemos este contrato en el dormitorio ¿te parece?- la tomo cargada, sintió un tirón de su herida pero no le prestó atención por que otras sensaciones más fuertes se estaban apoderando de él.

- Hablaba en serio sobre los cinco meses.- al ver la cara de decepción de Seiya, sonrió.- pero puedo cobrarlos dentro de algunos años, mientras tanto llévame rápido a nuestra alcoba si no quieres que te arranque los pantalones aquí mismo.

Y como el buen esposo que era corrió al dormitorio cumpliendo la promesa que había acabado de hacerle, obedecer siempre lo que ella dijera.


Última edición por anita0504 el Dom 28 Abr 2013, 9:55 pm, editado 1 vez
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por kimys el Dom 28 Abr 2013, 3:20 pm

buenisimo!!!! quiero mas!!!!
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Invitado el Dom 28 Abr 2013, 10:35 pm

jajajajaja amix como me encantó el capi [Kawai]

amé la escena de Fighter y Dark Moon, mira que mi Fighter bajar la guardia y sentir ello wow fue muy lindo, se nota que el instinto paterno esta ante todo en ella, y de DM ni que se diga, aunque.... pobre de mi linda pelinegra con esa herida, pero en fin me causo risa Serena y sus 5 meses de no hacer el amor jajajaja muy bueno jajaja

vaya!! Seiya le teme a las agujas? affraid wow que lindooooo!!! amor y esa forma de suturarle la herida buena táctica [baba] jajaja y que tierna fue en decir que así como él teme por ella es el mismo miedo que ella siente por él y Seiya entendió wiiiiiiiiii hermoso todo amix, excelente y el sello de ese contrato jajajaja morí de risa que en unos años le cobra los 5 meses latigo jajajaja

bueno, qué más te puedo decir??? [Mmmm]

ahh sí ACTUALIZA PRONTOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!! feliz feliz
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el regreso de Hotaru

Mensaje por anita0504 el Dom 02 Jun 2013, 12:46 pm

Lamento muchísimo la tardanza en publicar este nuevo capitulo, se que traía un ritmo semanal, pero los exámenes finales empezaron y yo tuve que enfocar todo mi tiempo libre en estudiar. bueno aún así espero retomar mi ritmo de escritura y seguir subiendo capítulos nuevos cada domingo ... espero que esta capitulo sea de su agrado y una vez más discúlpenme



EL REGRESO DE HOTARU

Era una mañana normal en la casa de la familia Furuhata. Lita como todos los días despertó temprano y preparo el desayuno para su esposo, empaco el almuerzo para su hija y ordeno un poco la casa antes de salir hacia su trabajo. No le molestaba la monotonía, en realidad a ella le encantaba estar sumergida en esa dinámica familiar donde los días obedecían a un ciclo repetitivo; se despertaban, desayunaban juntos, se iba cada cual a su trabajo o estudio, regresaban a cenar juntos, conversaban un rato y por ultimo cada cual se iba a dormir para hacer exactamente lo mismo al día siguiente. Pero esa mañana sucedió algo que rompió con la rutina conocida por todos.

Los gritos de su esposo la obligaron a salir de su concentración y abandono la cocina a sabiendas de que había dejado el fogón encendido y seguramente el almuerzo se quemaría. Corrió a la habitación de su hija en donde estaban ella y su padre discutiendo. Por un momento Lita respiro de alivio pues creyó que lo que sucedía era algo grave, como un ataque del enemigo o algo así, después se sintió bastante confundida, nunca en la vida Andrew le había alzado la voz a Hana.

- Qué bueno que llegas Lita.- dijo Andrew bastante molesto.- a ver si a ti te dice algo.

- ¿Qué es lo que sucede?- Lita vio a su hija con los ojos llenos de lagrimas. Ella se negó a responder su pregunta por lo que Andrew hablo otra vez.

- Se hizo un tatuaje.- esputo con desagrado.- entre a su habitación para avisarle que se hacía tarde y lo vi.- suspiró profundo.- sabes lo que pienso de esas cosas, no son adecuadas para una niña de su edad.

- Querido ¿por qué no tratas de tranquilizarte?- le dijo en un tono suave.- ve a trabajar que a ti es a quien se le hará tarde y por la noche hablaremos todos sobre esto.-

En realidad a Lita no le parecía malo que su hija tuviera un tatuaje, eso sí, hubiera preferido que contara con ella en vez de hacerlo a sus espaldas pero esto era más por los peligros que podía traer realizarse estos procedimientos a hurtadillas y sin el cuidado necesario. De hecho le parecían muy lindos los tatuajes y si Hana le hubiera contado sus planes habría obtenido todo su apoyo para convencer a Andrew.

- Hija, lo único que me molesta es que no nos dijiste nada.- dijo Lita con decepción.- tú y yo somos amigas y nos tenemos confianza ¿o no?

- Sí mamá, claro que lo somos, pero…- pensó un momento.- no importa.- estaba a punto de salir de la habitación pero Lita se paro en la puerta impidiéndole la salida.

- Quiero verlo.-

- Hana miro los ojos decididos de su madre y aunque no quería mostrarlo sabía que no tenía elección, retiro la chaqueta de la escuela y estiró su brazo. Al verlo Lita quedo de una pieza, allí en el hombro de su hija estaba el símbolo del planeta Júpiter acompañado de una tétrica calavera.

- ¿Qué significa?- Lita fingió desconocer el símbolo, pero no pudo hacer lo mismo con su desconcierto.

- En realidad no lo sé.- dijo Hana mientras se colocaba la chaqueta de nuevo.

- ¿Entonces por qué te lo hiciste?- miraba a los ojos de su hija, tenía muy claro que le estaba mintiendo.

- Yo no me hice nada.- grito enfadada, pero luego entendió su error y cubrió su boca con las manos.

- ¿Me estás diciendo que apareció en tu espalda así no más?- Lita sintió terror ¿acaso eso significaba que sabían que ella era la hija de sailor Júpiter?

- Sabía que no ibas a creerme.- se alzó de hombros.- papá tampoco lo hizo

- El símbolo de Júpiter ¿pero la calavera que significa? .- Lita se dejo caer en la cama hablando entre dientes.

- ¿Qué estás diciendo? - Hana jamás había visto a su madre tan alterada.

- Nada, nada. – se puso de pie y tomo a Hana por los hombros.- ¿cuando apareció?

- Eso tampoco lo sé, parece que esta mañana.-

- Se te hará tarde para la escuela.- trato de sonreír.- por la noche hablaremos de esto …y Hana, por favor camina con cuidado.

Sin decir una sola palabra Hana abandono la habitación y Lita trato de recuperar el aire que había perdido por el susto. El hecho de que trataran de utilizar a su hija para llegar a las sailor scouts le provocaba demasiado miedo. Hana siempre había sido una niña dócil y tímida, cualquier persona podría aprovecharse de eso ¿como haría Lita proteger a su hija si seguramente ella no le dira nada de lo que está sucediendo?

- /-

A la salida de la escuela Hana vigilaba ansiosa la puerta esperando a que un par de coletas negras salieran del edificio. Arianna salió en compañía de Takeshi Sada y Hana dudo que fuera conveniente interrumpir a su amiga pero lo que tenía que hablar con ella era tan importante que no daba espera por lo que se lleno de fuerza y se dirigió a hablar con ella.

Arianna intercambio miradas entre su amiga y el chico que le gustaba. A pesar de que moría por que él la acompañara a casa, la mirada seria de su amiga lo obligo a disculparse con él y prestarle toda su atención a lo que Hana tenía que decirle, esta le comento sobre el símbolo en su hombro y el problema que le había ocasionado con sus padres esa mañana.

- Entonces dices que despertaste y ahí estaba.- afirmo Arianna pensativa.

- Ni siquiera lo había visto.- replico Hana.- me di cuenta que lo tenía cuando mi padre empezó a gritarme ¿qué crees que signifique?

- En realidad no sabría decirte.- se alzó de hombros.- que yo sepa eres a la primera que le pasa.

- ¿Y qué le diré a mis padres esta noche?- pregunto bastante angustiada, esperaba que su amiga encontrara alguna una solución

- No te preocupes por eso, diles que quisiste hacértelo y ya.- Arianna le mostró un gran sonrisa.

- Yo nunca desobedezco a mis padres Arianna.- respondió con irritación.- además mi mamá parece conocer el significado de esa cosa.

- Cualquiera que lea un poco sabe que es el símbolo del planeta Júpiter.- rodó los ojos.- Deja de lloriquear por lo que dirá tu mamita y afronta las cosas con valentía, sabíamos que no sería fácil.

- Lo sabías tú, a mi me toco aceptarlo.- murmuro con enfado.

- ¿qué fue lo que dijiste?- grito Arianna molesta- repítelo

- Nada, yo no he dicho nada.- respondió con la mirada baja.

- Eso está mejor.- la miro con recelo.- debo ir al restaurante ¿tu iras?

- No, todavía no quiero enfrentarme a mi mamá.

Arianna solo se alzo de hombros y dio media vuelta sin despedirse. Hana la miro con una extraña mezcla entre rabia y nostalgia, su amiga había cambiado un montón de un tiempo para acá. La antigua Arianna jamás la hubiese dejado sola con el problema del tatuaje, incluso hubiera hablado con Lita y Andrew para que no la castigaran. Ahora le daba la espalda dejándola sola con un problema del que en cierta forma ella era responsable. No vio otra opción más que ir a su casa y buscar ella misma una solución .

-/-

Tras años en Europa Hotaru Tomoe regresaba por fin a casa, o la que fue su casa alguna vez. Las calles de Tokio se veían bastante diferentes a como ella las recordaba pero el ambiente le era tan familiar y acogedor como si nunca hubiera salido de Japón. Respiró profundo queriendo llenarse del aroma que expedía la comida de algún restaurante cercano ¡como extrañaba su país! pero no había tenido las agallas de volver, no hasta ahora.

Poco sabía que había sido de la vida de sus viejas compañeras. Haruka y Michiru dejaron de darle noticias sobre ellas desde que vieron que no le hacía nada bien recibirlas. Jamás odio a Serena por escoger a Seiya sobre Darien pero eso trajo como consecuencia perder a su mejor amiga y esa era aún una herida que no lograba cicatrizar. Con esta visita estaba dispuesta a dejar atrás el asunto de una buena vez.

Miro hacia todos lados pero no lograba dar con el lugar que le habían dicho. Siguió todas las indicaciones que le dieron al pie de la letra entonces ya tendría que estar allí.

- Oye.- llamó la atención de una chica que pasaba por su lado.- disculpa ¿puedes decirme como llegar al restaurante "reino de plata" por favor?

- Claro que si.- mostró una amplia sonrisa.- en realidad voy hacia allá, podemos ir juntas.

- te lo agradezco mucho.- Hotaru se sintió aliviada, la compañía de esa chica le evitaría seguir andando en círculos.

- ¿no eres de aquí cierto? tienes un acento muy gracioso.- pregunto la joven mientras caminaba

- si soy de Japón, pero llevo mucho tiempo en Europa.- le dio una cálida sonrisa. Esta jovencita era sin duda una niña muy agradable.

- tú me pareces familiar.- dijo la chica mirándola fijamente a los ojos.- siento que ya te conozco

- no lo creo, hace quince años que no venía a Tokio.- pensó un momento.- ¿Alguna vez has ido a Francia? tal vez fui allí donde me viste.

- Si fui una vez, pero estaba muy pequeña y casi no recuerdo nada.- se detuvo frente a una hermosa puerta de vitrales.- ya llegamos.

Hotaru se paralizó frente al "reino de plata" y miro asombrada la hermosa fachada del restaurante, era una clara muestra del buen gusto y la Elegancia de Lita a la hora de decorar.

- ¿A caso no vas a entrar?- pregunto la jovencita curiosa.

- Dame unos minutos.- la miró.- adelante si quieres.

Le ordeno a sus pies moverse pero no obedecieron. Estaba frente a la razón por la que regreso a Tokio, para arreglar la mala situación que tenia con Serena Tsukino, o mejor dicho Serena Kou. Hotaru todavía la consideraba su amiga y no le gustaba seguir prolongando la distancia que puso entre ellas, pero revivir el pasado era tan doloroso que aplazó este momento durante quince años, hasta que se harto de huir de sus fantasmas. Entro por fin y pudo ver el lugar lleno de gente, no era de extrañarse, según le había contado era el mejor sitio de la ciudad.

- ¿Disculpe pero la señorita tiene alguna reservación?- pregunto una mesera bastante joven.

- Lo siento pero yo…- la mesera la interrumpió

- Sin reserva me temo que no puedo dejarla entrar, pero si quiere deme sus datos personales y puedo hacerle una para dentro de un mes.-

- Oh no, yo no tengo tanto tiempo.- Hotaru intento protestar pero al ver que la mesera estaba dispuesta a hacerla sacar del lugar decidió llenar el formulario de reservas para hacer tiempo y buscar con la mirada a Serena. Sin éxito.

- Bueno señorita entonces la esperamos pronto.- la joven le indico con un gesto la salida, pero Hotaru no se quería rendir tan fácil.

- Estoy buscando a Serena Tsuki… Serena Kou ¿puede decirle que Hotaru Tomoe vino a verla?-

- La señora Serena no puede ser molestada en su hora de almuerzo.- respondió la mesera con severidad.- ¿es una fanática acaso?

- Una vieja amiga, por favor dígale es importante.- pidió con impotencia.

La chica no estaba dispuesta a ceder, eso sería desobedecer las órdenes de Lita y seguro tendría problemas. Mientras tanto Mina no dejaba der ver a lo lejos ese cabello Violeta oscuro y esos ojos que se le hacían cada vez más familiares. Poco a poco se fue acercando para poder escuchar un poco y entender por qué esa desconocida discutía con la mesera.

- Ya se lo dije señorita Tomoe.- dijo impaciente la joven.- no puedo molestar a la señora Kou.

- Disculpa.- Mina se entrometió en la conversación.- Pero dijiste Tomoe, no serás Hotaru Tomoe ¿o sí?

- Si soy yo Mina.- Hotaru mostro una gran sonrisa.- Que gusto verte

- ¡Oh Hotaru!- grito Mina dándole un fuerte abrazo.- pero como has crecido, no te pareces en nada a la pequeña niña que se fue hace quince años. – dijo emocionada mientras la analizaba de pies a cabeza.

- Y tú al contrario no cambias, los años parecen no afectarte.-

Mina sonrio ampliamente frente al alago de Hotaru y tras advertirle amablemente a la mesera que Hotaru era una gran amiga de los dueños del restaurante la llevo a la sala Vip donde estaban las demás. Al verla todas se acercaron a saludarla y abrazarla, excepto Serena que espero prudentemente sentada en su silla con una gran sonrisa por volver a ver a su vieja amiga. Cuando la emoción del primer encuentro fue bajando un poco Serena se puso de pie y se acerco a Hotaru, quien solo la miro con una sonrisa un tanto forzada.

- Me alegra mucho verte de nuevo.- sonrió Serena.- ¿Haruka y Michiru se encuentran bien?

- Si lo están. Te envían muchas saludes.- dijo algo tensa.

- Qué bien ¿ cuánto tiempo estarás aquí?- Serena trataba de hacer menos pesado el ambiente que se cernía sobre ellas dos

- Lo necesario para poder arreglar todos mis asuntos pendientes.- dijo con seriedad.- Serena veras yo…

- Mamá.- Arianna gritó interrumpiendo a Hotaru.- ella es la chica de la que te hable ¿ustedes se conocen?- pregunto con emoción.- yo sabía que te había visto, te lo dije.

Hotaru miro aterrada a la jovencita que hablaba con una inexplicable alegría. Se sintió bastante tonta al no haberla reconocido, los ojos y las facciones de la cara eran iguales a las de Serena excepto el cabello que claramente lo había heredado de Seiya Kou. Aun así lo que más la identificaba como la hija de Serena era esa inmensa amabilidad y calidez con la que la había ayudado a encontrar el restaurante, esa misma calidez que Rini solía desprender por montones y ese parecido entre esa niña y su mejor amiga le lastimo el alma.

- yo creo que debo irme.- dijo Hotaru temblorosa

- pero si acabas de llegar.- agrego Rei.

- Aún no he encontrado un hotel.- mintió - además estoy cansada del viaje

- Puedes quedarte en nuestra casa.- insistió Arianna.- seguro que a papá no le molestara ¿tú qué dices mamá?

- Será un honor tenerte en nuestra casa Hotaru.- dijo Serena con dulzura.- sabes que Seiya y yo te apreciamos mucho.

- Creo que no es buena idea Serena. Con permiso.- y sin decir nada más se fue.

Arianna vio atentamente el recorrido de Hotaru hasta la salida del restaurante, por un momento quiso detenerla y evitar que se fuera ¿pero qué sentido hubiera tenido? ella era una completa desconocida por más familiar que se le hiciera, sus asuntos no le incumbían para nada ¿pero entonces por qué se sentía tan triste al verla irse así?

- ¿Acaso dije algo malo?- pregunto Arianna confundida.

- No cielo.- respondió Serena mientras abrazaba a su hija.- tú no tienes la culpa de nada.

- Fue por mi.- dijo Arianna angustiada.- estaba bien hasta que yo hable.

- No fue así mi princesa.- Serena trato de calmarla.- Lo que sucede es un problema entre Hotaru y yo.

- Es desde antes que tu nacieras Arianna, no debes preocuparte por eso.- Amy la tranquilizo con una sonrisa.

- Porque no te traigo tu postre favorito y olvidas todo el asunto.- Dijo Lita y de inmediato el rostro de Arianna se ilumino, aunque solo de forma momentánea, ella no olvidaría el tema de Hotaru Tomoe tan fácilmente.

- /-

En esa misma tarde Arianna le hizo una visita sorpresa a su padre en la sede del grupo empresarial three lights, donde se encontraban las oficinas principales y todos los estudios de grabación. Según le había entendido a su mamá, él estaría en una junta importante hasta las tres y de allí estaría en el estudio de música haciendo los arreglos para el nuevo sencillo de una banda de moda de la cual Arianna no sabía el nombre y tampoco le interesaba aprendérselo.

Recorría los pasillos buscando distraerse mientras Seiya salía de la importante reunión. En ese momento vio una joven con el cabello de color azul caminar hacia los estudios de televisión, área de la que estaba a cargo su tío Yaten. La mujer se detuvo al verla y la miro fijamente con un gesto que a Arianna solo le produjo escalofríos. No la había visto nunca, pero esa forma de mirar que en cierta forma mostraban una personalidad sádica y envidiosa, esa forma de mirar si la conocía de algún lado. Solo una persona podía mirar así, pero era imposible que fuera ella.

- Pero esto sí que es una sorpresa.- Seiya llego por detrás asustándola

- casi me matas de un susto. - Grito Arianna mientras se giraba a ver a su padre, segundos después regreso la vista en donde estaba la mujer pero esta se había ido.- la mujer, esa de cabello azul ¿quién es?

- Mmmm.- pensó un poco- creo que te refieres a la nueva asistente de Yaten, pero no estoy muy seguro ¿por qué lo preguntas?

- No por nada.- sonrió.- ¿estás muy ocupado? quería hablar contigo.

- Para ti nunca estoy ocupado, acompáñame al estudio.

- Tras charlar un rato y contarse mutuamente como fue su mañana, omitiendo obviamente el incidente con Hotaru Tomoe, Arianna tomo la guitarra de Seiya y empezó a cantar una de sus canciones preferidas, Seiya la miro con una enorme sonrisa unos minutos y después se unió a cantar con ella.

- Deberías grabarme un disco y convertirme en una estrella.- dijo Arianna mientras regresaba la guitarra al piso.

- Claro que lo haré.- al ver la cara de sorpresa de Arianna sonrió.- cuando termines la escuela.

- Sabía que dirías eso.- dijo ella con frustración.- deberías reconsiderarlo puedo ser un gran éxito, muchísimo mejor que esa banda que ahora estas patrocinando.

- Nunca te gustan los grupos que descubro.- dijo Seiya con burla.- admite que son buenos.

- No me gustan si pasan más tiempo contigo que yo.- los celos de Arianna frente al trabajo de su papá nunca se hacían esperar.

- Sabes que puedes pasar todas las tardes en los estudios conmigo pero no te gusta.- Seiya dejo de reír.- de hecho ¿por qué viniste?

- Porque no cantamos un poco más.- sonrió tomando la guitarra de nuevo, pero frente a la mirada de su padre la regreso al piso.- ¿Alguna vez quisiste ser amigo de alguien, pero esa persona rechazo tu amistad?

- Bueno no exactamente, pero conozco a alguien que si le sucedió.- Seiya paso un brazo por los hombros de su hija.

- ¿Ah si?-

- Hace mucho tiempo, conocí a una linda jovencita que quería ser amiga de todos los que estaban a su alrededor. Ella se las arreglaba para ver luz en todas las personas aunque los demás solo vieran oscuridad. Cuando tuve la oportunidad de conocerla pensé que era una niña débil y llorona , por lo tanto jamás podría ser mi amiga y mis hermanos pensaban igual.

- ¿Y como hizo para ser tu amiga?- Seiya sonrió ante el interés de su hija y continuo con su historia.

- Ella no desistió y lucho por ganarse nuestro respeto y nuestra amistad. Al final mis hermanos y yo descubrimos el hermoso resplandor que guardaba dentro de sí y la niña llorona nos dio una lección mostrándonos lo fuerte que en realidad era.

- ¿y entonces que sucedió?-

- Me enamore.- dijo con gran satisfacción.

- ¡Era mamá!- exclamo sorprendida.- ¿al principio no querías ser amigo de mamá?

- Así es, pero resistirse a la calidez de Serena es algo imposible y termino por atraparme.- miro a su hija fijamente a los ojos.- tú tienes esa misma calidez dentro de ti y estoy seguro que nadie se podría negar a ser tu amigo.

- De verdad lo crees.- sonrió esperanzada por las palabras de Seiya.

- estoy seguro.

Arianna abrazo a su padre y salió rápido de su estudio pues tenía algo muy importante por hacer. Tomo su celular y llamo a Hana.

- Hana, necesito un favor ¿puedes entrar a la base de datos del restaurante de tu mamá y conseguir los datos de una persona?

- ¿Para que los necesitas Arianna?- le pregunto bastante enojada, seguía dolida con ella por no haber sido de ayuda esa tarde.-

- Es algo importante.- la urgencia en la voz de Arianna la hizo reconsiderar.

- Está bien, pero entonces tu también ayúdame a mí, es lo justo.- se sintió fatal por ponerle condiciones pero ella también necesitaba ayuda

- Si, si como quieras.- Arianna colgó con irritación. Pero por lo menos había logrado conseguir la localización de Hotaru.

-/-

- ¿entonces es aquí?- pregunto Arianna ansiosa

- Eso puso en el registro.- Hana se alzó de hombros.- es la habitación 405

- Muchas gracias Hana.- la abrazo.- por la noche iré entonces a tu casa y buscaremos una solución a tu problema ¿de acuerdo?

- Está bien, suerte.

Arianna miro la fachada del hotel, camino hacia la puerta principal, se giro para mirar por última vez a su amiga y entro finalmente en el elegante edificio. Encontrar la habitación 405 no represento mayor problema por lo que en cuestión de pocos minutos estuvo tocando la puerta de la habitación de Hotaru.

- ¿Qué haces aquí Arianna?- pregunto asombrada Hotaru al verla parada en su puerta.

- Solo quiero hablar contigo ¿puedo pasar?-

- No creo que…- la interrumpió

- Por favor ¿sí?- utilizo esa cara de cachorro que ponía cuando más le convenía. Hotaru no tuvo más opción que dejarla pasar.

La habitación de Hotaru era pequeña pero bastante acogedora, la luz entraba por el gran ventanal que daba una vista completa de la ciudad. Arianna se sentó en el pequeño sillón mientras Hotaru se descargo en la cama.

- Solo quería decirte que si te incomode en el restaurante no fue mi intención.- Arianna la miraba fijamente pero Hotaru quitaba su vista de los ojos de Arianna.

- No fue así.- intento explicar.- el problema no tiene que ver contigo, ni siquiera con Serena.

- ¿Entonces que es?- pregunto Arianna confundida.

- ¿Cuál es tu interés Arianna? – pregunto irritada.- no habías nacido cuando yo me fui de Japón, durante ese tiempo no tuve contacto con tus padres y mucho menos contigo.

Hotaru tenía razón, a Arianna poco debía importarle los problemas de la señorita Tomoe o cual era la relación de ella con su mamá. Pero aun existía una maldita razón por la cual ella tenía que hablar con Hotaru porque de una u otra forma sabia que ella era la llave para entender tantas cosas que no cuadraban del todo en su vida.

- Toda mi vida he tenido sueños extraños que se repiten una y otra vez. - Arianna empezó a explicar temerosa de que Hotaru la viera como una loca.- Sueño que mi gata habla o que mi madre tiene un castillo en la luna.- sonrió.- suena tonto lo sé, y por eso he tratado de ignorarlos pero ahora aparecen con más frecuencia.

- No entiendo eso que tiene que ver conmigo.- Hotaru la miro con cautela. Sabía que Serena había decidido ocultarle toda la historia del reino lunar a su hija.

- Que ahora puedo recordar de donde te conozco, yo soñé contigo una vez. Sin verte, si saber de ti apareciste en mis sueños y entonces pude entender que lo que siempre he pensado es verdad.-

- ¿y qué es eso?- trato de mostrarse seria para que Arianna pensara que no le estaba creyendo ni una sola palabra.

- Que hay algo especial en mí.- dejo escapar con frustración al ver la incredulidad en los ojos de Hotaru.- en mi familia y en todos los que están a mi alrededor.

- Bueno eres una Kou, una de las familias más importantes de este país, eso sin duda te hace especial.- Arianna la miro irritada

- ¡No es eso!- grito enfadada.- Algo dentro de mi me dice que yo no sólo soy Arianna Kou, soy alguien más, alguien con una misión importante, pero no logro descubrir cuál es.- se acerco a Hotaru dejando ver por primera vez lo mucho que la afectaba no saber que le sucedía.- Por eso quiero tu ayuda Hotaru, quiero entender, sólo eso.-

- Yo no soy la indicada para decírtelo.-

- Pero entonces si sabes de qué estoy hablando ¿cierto? – le pregunto emocionada, Hotaru solo pudo guardar silencio.- Se que piensas que estoy loca pero yo se que te conozco, porque cuando te vi me invadió un extraño sentimiento, como nostalgia y lo único que pensé es en que tu y yo éramos buenas amigas.

En ese momento Hotaru lo entendió todo, dentro de esa niña se encontraba el espíritu de una sailor que buscaba despertar y eso sólo significaba una cosa; la semilla estelar de la sailor de la luna del futuro estaba en el cuerpo de Arianna, la que alguna vez le perteneció a Rini. Los ojos de ambas eran los mismos, tal vez no en color ni forma, pero son la ventana del alma y el alma que mostraban los ojos de Arianna era pura y cálida, la misma que tenía Rini. Su amiga no había desaparecido, no del todo, porque su resplandor seguía vivo, tal vez estuviese en otro cuerpo pero en esencia y espíritu eran la misma persona.

- Tienes razón.-la abrazo fuerte y empezó a llorar.- tú y yo somos buenas amigas

- No era mi intención hacerte llorar.- dijo Arianna preocupada.

- No te preocupes, lloro de felicidad.- sonrio Hotaru.- ahora por fin puedo dejar el pasado atrás.

- ¿A qué te refieres?

Hotaru estuvo a punto de responder pero un estallido las hizo sobresaltar a ambas y correr hacia la ventana para ver qué era lo que estaba ocurriendo allá afuera. Inmediatamente divisaron un enorme monstruo en mitad de la calle y a tres sailor scouts luchando contra cuatro Dark sailors.

- No bajes, déjalas que lo arreglen solas..- le dijo Arianna al ver que corría hacia la puerta

- No puedo dejar que ese monstruo le haga daño a gente inocente.- le sonrió.- quédate aquí y no salgas.

Sailor Júpiter, Sailor mercury y Sailor mars luchaban contra el monstruo y cuatro chicas más que Hotaru no conocía, ella sin pensarlo dos veces se transformo en Sailor saturn y corrió a ayudar a sus amigas.

-campo de energía.- el golpe impacto en la marca del monstruo reduciéndolo a un montón de ceniza.

- esto tiene que ser una maldita broma.- grito sailor Dark venus.- ¿cuántas de ustedes hay por el amor de Dios?

- ¿qué sucede Dark venus? Te asusta la desventaja.- se burló sailor mercury.

- a mi no me asusta nada.- respondió furiosa.- ya verás ¡beso de la muerte!- Sailor star Maker apareció de repente y empujo a sailor mercury para que el ataque no la golpeara.

- Ni se te ocurra volver a atacarla.- amenazo sailor Maker.

Dark venus estuvo a punto de contestar pero la figura de una chica acercándose la distrajo, sailor Dark moon se dirigía hacia ellas bastante calmada, como si no estuviese ocurriendo nada extraordinario.

- Hasta que te dignas a aparecer.- reclamo Dark venus molesta.- se puede saber dónde estabas?

- Resolviendo algunos asuntos personales.- respondió con un tono de voz suave.- no entiendo que hacen aquí si no está sailor moon.

- ¿Me buscabas Dark moon? - Serena grito desde el techo de una casa cercana. A su lado estaban sailor Fighter, sailor Healer y sailor Venus.

- Esto se puso interesante.- dijo sailor Dark mars emocionada.-

- Pero primero hay que bajarlas de allí.- exclamo sailor Dark Júpiter.- lazo mortal.

De las manos de sailor Dark Júpiter salieron disparadas unas sogas llenas de una especie de espinas , directo a donde se encontraban sailor moon y las demás, por suerte para ellas Figther y healer fueron mas rápidas y lograron hacerlas saltar antes de que el ataque las atrapara.

- Mi paciencia tiene un límite y acaban de cruzarlo.- dijo sailor Dark moon.- esta es su última oportunidad entréguenme a sailor moon

- Jamás.- grito sailor mars.

- Pensé que dirías eso.- sonrió.- flagelo de la luna oscura.

Mina esquivo el ataque y este término impactando contra un árbol. Unos escasos minutos después el cuerpo de una pequeña ardilla cayó muerto, los ojos de todas las sailors scouts se abrieron como platos al entender el efecto de este ataque hasta ahora desconocido para ellas. Dark venus sonrió de satisfacción, por fin Dark moon había usado su ataque asesino.

- ¿Se quedaron mudos?- pregunto Dark moon regocijándose de su triunfo.- a ti no te había visto antes- se dirigió a sailor Saturn.

- Parece que es una sailor nueva.-dijo Dark mercury.

- Se reproducen como cucarachas. – Dark moon miro con desprecio a Hotaru y luego fijo su mirada en sailor Fighter dispuesta a atacarla pero sailor Saturn impidió el ataque con su "campo de energía"

Una vez más una batalla entre bandos dio inicio, donde los ataque volaban de un lado a otro impactando contra todo lo que encontraban en su camino. Entre tanta confusión Dark moon y sailor moon terminaron luchando frente a frente.

- olvídate de tonterías Dark moon.- reclamó Serena.- dile a tus sailors que se retiren pues tu lucha es conmigo.

- Me he cansado del jueguito de tus malditas guardianas .- grito molesta.- ahora es algo personal y todas pagaran caro el haberme hecho enfadar.- la miró con sus ojos llenos de ira.- empezando por ti " flagelo de la luna oscura"

Hotaru quien estaba a pocos metros vio como el ataque se aproximaba a su princesa. La mujer a quien había jurado proteger por encima de todo y la que además de todos los problemas era también una gran amiga. No podía permitir que le sucediera algo malo y sin pensárselo dos veces corrió hacia Serena poniéndose entre ella y el ataque de Dark moon, recibiendo así el golpe en todo el abdomen.

El tiempo para Sailor moon pareció congelarse y todo transcurrió en cámara lenta. El cetro de Dark moon apunto hacia ella sin darle oportunidad de reaccionar, cerro fuerte los ojos y de repente un grito de dolor la obligo a mirar de nuevo, viendo así el momento exacto en el que Hotaru caía al piso.

- Nooo!- grito Serena.- no, no sailor saturn.

- Serena se arrodillo al lado de Hotaru y vio como un extraño agujero negro se empezaba a dibujar en su cuerpo.

- Sailor moon.- dijo ella quedándose sin energía.- creo que esto es el adiós.

- Saturn deja de decir estupideces.- grito sailor mars con los ojos llenos de lagrimas.- las demás sailors corrieron para ver qué era lo que había sucedido

- esto no es el adiós, nosotras siempre estaremos juntas.- Serena se abrazo fuerte a saturn.- siempre seremos amigas.

La luna creciente en la frente de Serena empezó a brillar con fuerza y de ella salió un campo de energía que envolvió a todas las sailors scouts. Esta luz lleno de tranquilidad y paz sus corazones, borrando la tristeza que empezaban a sentir por la pérdida de Hotaru. La luz se volvió tan intensa que los cegó a todos por unos segundos y cuando empezó a disiparse todos vieron como la herida en el cuerpo de Saturn había desparecido y esta estaba sonriente, también el cetro de Serena había cambiado una vez más, era de color plateado con un hermoso corazón de cristal que daba reflejos rosas y lilas dependiendo del ángulo en que lo moviera. En ese momento la sonrisa de las Dark paso a una cara de desconcierto y Dark moon empezó a sentir como si le estuviesen quemando la frente. Esta soltó un grito agudo y se tiro al suelo mientras se retorcía del dolor.

-Dark moon.- grito Dark mercury arrodillándose a su lado.- ¿qué te sucede? Dark Venus tenemos que irnos ya.

- no se van a ningún lado.- grito sailor Júpiter.

- beso de la muerte.- el ataque impacto contra su pecho, pero en vez de causar la asfixia típica del ataque, Júpiter sintió como si un fuerte puño le sacara el aire por unos segundos, nada más.

- mi ataque ya no funciona.- dijo Dark venus perpleja mientras veía como sailor Júpiter se recuperaba sin ningún problema.

- Al parecer La luz que salió de la frente de sailor moon nos hizo más resistentes.- dijo sailor star healer.

Serena vio como Dark moon seguía revolcándose en el piso a causa del dolor y sintió un opresión en el pecho junto con la enorme necesidad de ayudarla, por esto se acerco unos pasos para ver qué era lo que le sucedía

- no se le acerque.- grito Dark mars.

- esta niña necesita un médico mercury.- dijo Serena bastante preocupada.

Sailor mercury trato de acercarse pero una vez más las Dark la detuvieron, sin embargo alcanzo a ver como se dibujaba una luna idéntica a la de Sailor moon en la frente de Dark moon, la diferencia era que esta no brillaba, sangraba.

- ¡Apaguen el fuego! - grito Dark moon.- ¡hagan algo por favor!

- Déjame verla.- pidió mercury a Dark venus.- es tu amiga, necesita ayuda.

- No te le vas a acercar, podrán haberse hecho más fuertes pero aun puedo atacarte ¡ beso de la muerte!

El ataque de Dark venus empujo lejos a sailor mercury, por su parte Dark mercury utilizo su ataque de niebla oscura para tener la oportunidad de ocultarse, tomar cargada a Dark moon y escapar.

La sailors scouts se sintieron como unas tontas al no haberlas acabado en ese momento, nunca las sailor Dark scouts habían estado tan vulnerables y dejaron escapar esa oportunidad así no más. La necesidad de ayudarla dominó a Serena a tal punto que olvido su papel como sailor y que ellas eran sus enemigas. Sailor Fighter entendiendo los sentimientos de sailor moon se acerco a su lado y la miro fijamente a los ojos, dándose cuenta que tanto Serena como ella tuvieron la misma terrible sensación en el momento que Dark moon grito de dolor.

-/-

En esa misma noche Arianna se encontraba acostada en su cama mientras su tío Taiki la estaba examinando. Estaba pálida y con unas ojeras casi moradas por lo que su apariencia se pudo haber confundido fácilmente con la de un cadáver. Además la temperatura corporal estaba muy por debajo de lo normal también tenia sudor frío.

- Seiya, disculpa pero en realidad no logro encontrar el origen de esos síntomas.- Taiki se disculpo apenado.- por ahora está estable pero llévala mañana al hospital y podremos hacerle unos exámenes.

- Está bien hermano gracias.- dijo Seiya mientras miraba como Serena intentaba hacer que Arianna comiera algo.- se enfermo de repente, esta tarde estaba bien y ahora que llegamos a casa la encontramos así.

- A lo mejor es un extraño virus que pescó camino a aquí.- dijo Taiki pensativo.- no dudes en llamarme si algo más le ocurre.- le dio unos golpecitos en la espalda, se despidió con cariño de su sobrina y su cuñada y al final se fue.

Serena estaba acostada al lado de su hija mientras Seiya se sentó en el pequeño sofá que estaba cerca a la cama, si quitarle un ojo de encima a Arianna, como odiaba ver a su hija enferma. Una de las empleadas llego y le susurro a Seiya que había llegado una visita para la señorita. Este sonrió pensando que precisamente esta persona podría darle un poco de ánimos a su hija.

-Hay alguien que quiere verte mi estrella.- dijo Seiya con una sonrisa, momentos después Hotaru ingreso a la habitación.

- Hotaru.- Arianna esbozo un pequeño intento de sonrisa.- gracias por venir.

- bueno, las amigas se acompañan en estos momentos.- sonrió mientras tomaba algo de la bolsa que traía.- no hay mejor forma para recuperarse que beber chocolate caliente.

- gracias Hotaru.- sonrió Serena.- es un lindo gesto de tu parte.

- es lo mínimo que podía hacer tras haber sido tan injusta con ambas.-

Seiya, Serena y Hotaru bajaron a la cocina a preparar el chocolate y unos bocadillos dejando a Arianna unos minutos a solas en su habitación. En ese momento su celular sonó

- Hola.- respondio con una voz cansada.-

- ¿Cómo te sientes?- pregunto Hana al otro lado de la línea.

- Terrible.-

- Vaya lo siento, todo fue bastante extraño.- dijo algo pensativa.- oye no sé cómo lo hiciste pero muchas gracias.

- ¿Hacer qué?- respondió Arianna confundida

- Desaparecer el tatuaje, les dije a mis padres que había sido temporal y se quitaba con agua.- dijo emocionada.- Mamá no quedo muy convencida pero no hizo más preguntas. De verdad gracias amiga.

- No fue nada.-

- Que te mejores pronto, adiós.

Arianna puso su teléfono en su mesa de noche y trató de recordar que había hecho para ayudar a su amiga a borrar el símbolo de Júpiter de su hombro. En realidad no había hecho absolutamente nada, este simplemente se fue de la misma forma que apareció, de la nada. Le pareció bastante extraño pero por ahora no tenia cabeza para pensar en eso, en lo único que podía concentrarse era en el terrible ardor que seguía posado en su frente.
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Ev_♥ el Dom 02 Jun 2013, 4:57 pm

ohhhhhh [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]que gran capi amix [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] me gustó mucho. Vaya que me sorprendió Serena y ese gran resplandor, veo que se avecina una gran batalla ahora que se harán mas fuertes. [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] Y Hotaru wow!! sintió a su amiga Rini y ahora vuelven a ser amigas, genial [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] Aunque.... yo no te perdono por haberte tardado [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] cómo te atreves hacerme esperar [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] iré a colombia y te castigaré en el nombre de la luna [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]



jajajajajajajaja naaa mentira, sabes que ante todo esta tus estudios y espero salgas bien sino haré realidad mi frase ehhh te buscaré [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]y ya verás. Estaré esperando con ansias el siguiente capi [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


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Gracias Tana por mi firma    [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] 
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Aysha Bakhovik B. el Lun 03 Jun 2013, 2:53 pm

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No puedo creer que me haya perdido de dos emocionantes capitulossss, mi niña que emocionada me siento, esta historia se está poniendo cada vez mejor.

Me encanta el humor que le das a las parejas, en especial a Mina y Yaten "cortarle las bolas" Dios me reí un montón con eso, es tan espontáneo jajajaja y muy de Mina. Las personalidades son justamente como son en el animé.

Pero me causó tristeza el regreso de Hotaru y sus pensamientos sobre Rini y el pasado, aunque pudo ver su esencia en Arianna. Y cuando fue atacada, noooo casi muero de pena y que gusto la fuerza de Serena por sus seres queridos, impresionante. El tatuaje de Hana, me tiene intrigada jojo, espero saber que pasa con el.

Espero actualices pronto nena, que tu historia está increible, ya quiero saber que pasa XD (yo de impaciente, jajajaj es mi naturaleza) Mucha suerte en tus estudios y nos leemos, bye!!!!


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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por kimys el Mar 04 Jun 2013, 4:15 pm

amix buenisimo el cap quiero mas!!!!!!!!!!!!!!
besos
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Aysha Bakhovik B.
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Aysha Bakhovik B. el Dom 16 Jun 2013, 9:32 am

Actualización XD
Espero leer pronto el siguiente Linda, mira qué vengo solo a leer tu gran historia. Bye!!¡


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Triada de corazones rotos

Mensaje por anita0504 el Dom 16 Jun 2013, 10:27 am

LAMENTO MUCHO LA TARDANZA, PERO EL MALDITO BLOQUEO DEL ESCRITO HIZO DE LAS SUYAS... ESPERO LES GUSTE 


TRIADA DE CORAZONES ROTOS

Las ultimas semanas de Arianna fueron terribles, su salud estaba lejos de mejorar , todo lo contrario se le veía pálida, ojerosa y sin fuerzas. Lo único positivo era que el ardor de su frente había desaparecido. Tanto Amy como Taiki le habían practicado numerosos estudios pero ninguno de ellos arrojó resultados, físicamente estaba en perfectas condiciones, lo que los llevo a pensar que tal vez el problema de Arianna fuera de índole mental.
Hotaru se quedo un mes completo tratando de ayudarla a recuperarse y para el alivio de Serena y Seiya, mostró algunas señas de mejoría durante la estadía de su amiga. Ahora que ella había tenido que regresar a Francia por sus asuntos personales, Arianna volvía a decaer. No era la ausencia de Hotaru lo que la hacía deprimirse, sino la obligación que caía sobre ella que día a día se estaba volviendo más pesada y difícil de llevar. Quiso olvidarse del asunto y seguir con su vida normal pero su sentido del deber le impidió hacerlo por esto una vez más tomaba la determinación de continuar con esa absurda misión.
- ¡Eres una tonta!- grito la reina Darkness tras darle una fuerte bofetada a sailor Dark moon.- no sólo no has podido atrapar a sailor moon, ahora por tu culpa ella y sus malditas guardianas son más fuertes.-
- Yo… no se qué ocurrió, un resplandor salió de …- no pudo seguir hablando porque un segundo golpe la derribo al piso.
- ¡Cállate!- la reina miro de forma despectiva a la jovencita que trataba de ponerse en pie.- buscare otra chica con más agallas para que se encargue de esta misión.
- No puede hacerlo.- miro de forma desafiante mientras limpiaba la sangre de su nariz producto del golpe.- No cualquier persona puede convertirse en sailor y usted lo sabe.-
- Estas muy confiada Arianna, no olvides que yo te di tus poderes y también puedo quitártelos.- sonrió.- yo encontrare otro medio para atrapar a sailor moon pero tu ¿Cómo recuperaras tu verdadera identidad como princesa de la luna?
Arianna miro con odio a la reina y tras pedir disculpas por atreverse a retarla hizo una reverencia y se retiro de la oscura dimensión donde se encontraba. Darkness respiro profundo tratando de menguar su ira. Sabía que en cualquier momento la niña se le saldría de las manos pero no espero que sucediera tan pronto, no cuando aún necesitaba mucho de ella y tenía poco tiempo para lograr su objetivo. El eclipse total de luna se acercaba y tenía que darse prisa si quería apoderarse del antiguo milenio de plata. Moira ingreso al salón del trono mirando asustaba como a la reina se le reflejaba en el rostro la rabia que tenia.
- ¿Se siente bien mi señora?- pregunto Moira temerosa.
- Debería matarla.- dijo mientras apretaba fuerte los puños.- acabar con ese estorbo de una vez por todas.
- Se refiere a sailor moon?- pregunto confundida, sabía que las intenciones de la reina no eran matarla o al menos no todavía.
- me refiero a Arianna.- sonrió.- Seria la mejor forma de acabar con la luz de Serena. Cuanto odio y resentimiento puede sentir una mujer cuando acaban con la vida de su hijita.
- Entonces elimínela.- dijo con malicia Moira, la reina no ignoraba que esta odiaba a Dark moon.-
- Aun la necesito para concretar mis planes.- dijo entre dientes.- pero podría echarlo todo a perder, tal vez sea hora de utilizar un plan B.
- /-
Arianna caminaba hacia su casa pensando en la pelea que acababa de tener con la reina Darkness y en todo lo referente a ella. Recordó como la conoció en la fiesta que ofrecieron sus padres por el aniversario del grupo empresarial three lights. Se presento ante ella como una invitada más y conversaron un rato hasta que la reina le dijo conocía todo acerca de ella, Arianna no creyó ni una sola palabra hasta que Darkness le hablo de sus sueños los cuales eran su mayor secreto, ni siquiera sus padres lo sabían. Le explico que estos eran un aviso de su verdadera identidad, la princesa de la luna. El reino lunar lleva muchos años abandonado por culpa de sailor moon, era deber de Arianna recuperarlo y retomar su papel como princesa antes de que el ejercito del caos se apropie del milenio de plata y con el todo el sistema solar seria conquistado, convirtiéndose en un agujero negro. Ella no podía permitirlo y por eso debía atrapar a sailor moon, entregársela a Darkness para que así ella le dijera como podía recuperar su reino perdido.
- Oye Arianna.- escucho a Takeshi Sada gritando tras ella.- ¿qué te pasa? llevo corriendo y gritando tras de ti casi una cuadra.
- Oh lo siento mucho, estaba distraída.-
- No te ves muy bien.- dijo examinándole el rostro.- has faltado varios días a la escuela y ya casi no te veo.
- He estado enferma, pero ya me encuentro mejor.- sonrió mientras se sentaba en una de las bancas del parque.
- Arianna hace tiempo quería preguntarte algo.- al escuchar esto su mirada se ilumino.
- ¿Podrías indicarme cual es la casa de tu prima April?- se puso un tanto nervioso.- no he hablado con ella desde el incidente en el laboratorio de química y ese día planeaba decirle algo muy importante.
- ¿Que querías decirle? - no sabía porque, pero algo le decía que no le gustaría escuchar la respuesta.
- Bueno pues… que me gusta.- Arianna juraría que pudo escuchar el crack de su corazón rompiéndose en mil pedazos.
- Es la amarilla con la fuente enorme, está a tres casas de la mía.- dijo obligándose a sonreír.
- Gracias Ari, te debo una.- la abrazó fuerte.- eres una gran amiga.
En ese momento recordó cómo se había sentido cuando lo vio por primera vez, estaban en primer grado de primaria y ella se sonrojaba cada vez que la descubrían mirándolo. Como solía esconderse en las graderías para verlo entrenar softball y llenaba sus cuadernos de corazones con su nombre.
También recordó cuando él le hablo por primera vez, como poco a poco su amistad empezó a crecer y ella se sentía morir de dicha cada que él la abrazaba o le decía algo lindo. De repente los ratos después de la escuela se volvieron los más esperados del día, todo alrededor de ella se transformaba en algo maravilloso si él estaba a su lado.
Y ahora estaba despertando a la realidad con un fuerte golpe, viéndose atrapada entre mil problemas y cada segundo se le sumaba otro más. "una gran amiga" ¿a eso se reducía todo entonces? A ser quien estaba mirando de lejos mientras él le entregaba su cariño a alguien más. Mientras eso ella desfallecía al sentir que perforaban como un puñal los sentimientos en su pecho que debían estar ocultos bajo la sombra de la amistad.
Caminaba en círculos por el parque, tratando de encontrar el momento en que se había perdido en ese remolino de emociones, su vida se estaba convirtiendo en un verdadero infierno ¿a qué maldita hora el destino se había ensañado en su contra? Takeshi Sada era lo único que lograba alegrarla entre tantos problemas, pero ahora ya no tenía ni eso.
Cada rincón de ese lugar estaban llenos de recuerdos, tal vez si hubiera estado más atenta a las señales, si no hubiera estado pensando en tantas tonterías y distrayéndose con la infeliz de sailor moon se habría dado cuenta que el jamás dio muestra de sentir algo más por ella que lo que siente un amigo. Tras recorrer el parque tres veces, se dejo caer sobre el césped acunando sus rodillas contra su pecho y por fin dejando salir la enorme tristeza que sentía en forma de lágrimas.
Olvido que su bolso estaba abierto y de el salió una semilla fantasmal que en instantes libero a un enorme monstruo. Ella ni lo miro, sabía que al no estar transformada en Sailor Dark Moon no podría controlarlo y él la atacaría como a una persona común y corriente, pero no importaba. Ya nada en la vida le importaba.
El monstruo la miro por escasos instantes y procedió a golpearla con un enorme mazo que tenía en sus manos, Arianna solo cerró sus ojos.
- Laser de estrella fugaz.- grito sailor Fighter a lo lejos logrando alejar al monstruo de Arianna.
- ¡Corre! ¡vamos corre!- le ordeno Fighter, ella no se movió.- ¡Ponte de pie, rápido!
Intento correr hacia su hija, pero la criatura venia de nuevo por un segundo asalto así que decidió correr lejos para que la persiguiera y dejara en paz a Arianna. Sailor Fighter recibió un par de golpes pero tras una ingeniosa movida logro dirigir su ataque al centro de energía del monstruo. Luego busco con la mirada a Arianna quien se puso de pie y estaba caminando una vez más alrededor del parque.
- ¿Que te sucede? - grito corriendo hacia ella.- pudo hacerte mucho daño ¿por qué no corriste?-
- Déjame en paz.- grito Arianna dándole la espalda.
- ¿Por qué no intentaste ponerte a salvo?- le reclamo molesta.- ¿acaso no piensas en la angustia que les hubiera dado a tus padres si esa cosa te hubiera hecho algo?
- ¿Qué sabes tú de mi entrometida?- Arianna se giro para mirarla de frente.- A lo mejor esperaba que esa cosa me atacara y tu interviniste.
- ¿por qué estas llorando?- su tono paso del enojo a la preocupación por las palabras que acababa de escuchar.
- No lo entenderías.- se limpio la mejilla con una mano.- son sólo cosas de chicas.-
- ¿Y que soy yo un manatí? También soy una chica.- quiso hacer reír a su hija pero solo logro enojarla más por lo que esta se dio media vuelta y siguió caminando.
- Oye, oye lo siento.- corrió tras ella y la detuvo.- sólo quiero ayudarte
- ¿Crees poder ayudarme? - gritó furiosa- entonces dime ¿alguna vez te has enamorado de alguien que sólo te quiere como amigo?-
Arianna miro fijamente a sailor Fighter, retándola a contestar pero ella se quedo muda. Pensó en decirle tantas cosas a su hija, que estaba muy pequeña para estar sintiendo esas cosas, que no se preocupara por eso pues era bastante joven y linda por lo que seguramente conocería a alguien que de verdad se enamorara de ella cuando estuviera lista. Que no debía llorar porque alguien no la quisiera pues sus padres la amarían toda la vida. Pero al ver a los ojos de su hija se reconoció a si misma 16 años atrás cuando estaba sintiendo exactamente lo mismo, lo que era amar a alguien que ya quería a alguien más y a sus ojos no serias más que un amigo. Sintió de nuevo en su pecho el dolor del desamor, sumado al dolor de ver a su hija sufrir y no poder hacer nada para evitarlo.
- Lo sabia.- Arianna se dejo caer en el suelo y retomo su llanto- No sabes lo que se siente.-
- Si, si lo sé.- se arrodillo junto a ella y la abrazó.- se perfectamente cómo te sientes.
Arianna sabía que estaba recibiendo un abrazo de su peor enemiga, pero se sentía tan sola y tan vulnerable que ese abrazo era bastante reconfortante. Además algo extraño tenia sailor Fighter que la hizo sentirse un poco mejor y no pudo evitar comparar su abrazo con los que le daba su padre cada vez que ella lloraba, por esto le devolvió fuerte el abrazo y se acurruco en su regazo.
- Mi vida se convirtió en un infierno.- dijo Arianna entre sollozos.
- No llores, por favor no llores mi estrella.- sailor Fighter limpiaba con cariño las lagrimas de la mejilla de Arianna, sin lograr evitar derramar algunas ella también.
- ¿Cómo me llamaste?- pregunto Arianna poniéndose de pie bruscamente.
- No te llame de ninguna forma.- intento disculparse Fighter.
- Sí, Si lo hiciste.- se cruzo de brazos.- me dijiste estrella y solo mi padre me dice así.
- Debiste haber escuchado mal.-
- Da igual.- se alzó de brazos.- debo irme, gracias por salvar mi vida.
- si quieres puedo acompañarte hasta tu casa.- se ofreció Fighter.- tal vez esas cosas regresen.
- No lo harán.- le dirigió una débil sonrisa.-
Se dio media vuelta y empezó a caminar ahora si hacia su casa. Fighter miraba con preocupación cómo se iba sola y pensó en seguirla sin que ella se diera cuenta. Últimamente su hija estaba bastante deprimida y al fin averiguaba la razón. Se sintió fatal por no haber podido evitarle el sufrimiento ni todas las desgracias por las que estaba atravesando ¿acaso estaba fallando en algo como padre? Si pudiera mantenerla lejos de cualquier angustia lo haría pero ella debía atravesar por todas esas cosas que de una u otra forma significaban crecer. Aunque sabia eso no podía dejar de sentirse culpable.
- no puedes mantener a salvo ni a tu propia hija y así te haces llamar una sailor scout. - dijo una voz burlona tras ella adivinando sus pensamientos.
- ¿Por qué me hablas así Darien Chiba?- reclamó irritada.- ¿no deberías estar en Usa?
- Vine a hacer lo que no has podido lograr, proteger a Serena.- sonrió con arrogancia.- y bueno a recuperarla
- ¡qué dices!- grito con fuerza sintiendo como la sangre se le subía a la cabeza.
- No mereces está al lado de Serena y mucho menos su amor.- se rió a carcajadas.- eres una vergüenza y qué decir de tu hija.
- De ella no hables infeliz.- grito con fuerza.- si vuelves a decir algo juro que te mato a golpes.
- ¿qué ha conseguido Serena a tu lado? Si estuviera conmigo Serena seria reina y madre de una niña dulce y educada , mientras tú solo pudiste darle un pobre programa radial y una hija que muy posiblemente sea una Dark scout
- Ella eligió estar conmigo renunciando a la corona de tu adorado Tokio de cristal.- dijo con orgullo.- no pudiste hacer nada contra eso.
- Creo que estas confundida Fighter, dile a Serena que te cuente lo que en realidad sucedió.- sonrio sabiendo que su comentario iba directo a matar.- pregúntale la verdadera razón por la que al fin se decidió a irse contigo
- ¿de qué hablas?- Fighter se odio a si misma por caer en el juego de Chiba pero no podía negar que lo que decía empezaba a despertar su curiosidad.
- Ella se caso contigo porque yo te deje el camino libre, si no lo hago ella jamás te hubiese elegido.
Darien sonrio una última vez y dio media vuelta para irse, dejando a Fighter confundida. Jamás había dudado de los motivos por los que Serena la escogió. Porque la amaba, porque amaba a Seiya y porque había renunciado a todo buscando la felicidad que encontró a su lado. Serena nunca quiso ser reina, seguramente estaba más que complacida con la vida que llevaba ahora. Ambos eran unos felices padres orgullosos de su hija que era tan dulce y encantadora como lo hubiera sido la hija de Darien. Tal vez se mete en problemas y es un poco traviesa pero eso es normal a su edad. Se sintió tonta por pensar todas esas cosas pero no podía evitar preguntarse si todo lo que ella le había dado a Serena era una miseria comparado con todo lo que hubiese alcanzado de haberse casado con Darien Chiba.
Y la respuesta a su pregunta no fue muy alentadora, Serena siempre estuvo destinada a ser una reina, desde vidas pasadas ella era un princesa y ahora por casarse con Seiya se había convertido en una ciudadana ordinaria, a lo mejor el estar con él era la peor decisión que Serena hubiera podido tomar en su vida.
- /-
El sol caía con fuerza atravesando las ventanas de la oficina de Yaten. Un calor insoportable se cernía sobre él tanto que se había quitado su saco y su corbata. Llevaba todo el día revisando la contabilidad del mes pasado y ya se sentía cansado, pero no podía irse de su oficina hasta dejarlo todo listo. Miro el portarretrato que tenia sobre su escritorio con una foto del día de su matrimonio, sonrió al ver sus caras de felicidad, como amaba a Mina en ese entonces, se sentía el hombre más afortunado del universo al estar al lado de alguien tan maravilloso como ella. Ahora las cosas eran diferentes, no podía decir que no la amaba porque lo hacía con toda su alma pero ya no era la única dueña de sus pensamientos, otra mujer lo atormentaba. Una mujer que se estaba encargando de acabar con la tranquilidad de su vida, no entendía por qué solo con verla se sentía enfermo y desesperado. Perdía en un segundo la razón y en lo único que podía pensar era en el olor de su cabello o en su diabólica sonrisa. Jamás podría parecerse a Mina, tan dulce, tan hermosa, tan perfecta para él; siempre las comparaba y su esposa le ganaba por mucho pero cuando esta mujer se le aparecía en el pensamiento no lograba sacarla.
- Señor aquí tiene su té.- precisamente entro ella haciéndolo sobresaltar.
- Gracias Mei, puedes retirarte - recibió la taza sin mirarla a los ojos, ella se quedo de pie sin moverse de donde estaba.- ¿te sucede algo?
Ella respiro profundo y miro fijamente a sus ojos haciéndolo sentir hipnotizado. Incapaz de mirar hacia otro lado vio como ella se mordía los labios con timidez haciéndolo perder el aliento. Todo en ella parecía irreal, como si fuese una de esas preciosas sirenas de la mitología griega, bellas y encantadoras que llevaban a la ruina a cualquier marinero que tuviera la mala fortuna de caer en su cruel hechizo.
- En realidad si.- dijo acercándose.- viene sucediéndome algo desde hace algún tiempo.
- Tal vez puedo ayudarte en algo.- Yaten se puso de pie.- ¿es algo que tenga que ver con el trabajo?
- No tiene que ver con eso.- agacho la mirada.- y a la vez sí.
- No entiendo que quieres decir.
Ella se acerco a él, mirándolo con esos ojos que lo hacían enloquecer, no en un buen sentido. Entendió de inmediato a que se estaba refiriendo y se quedo inmóvil mientras ella acercaba sus labios a los suyos. Pero ella no se contento con un solo beso, ansiaba más, mucho más. Paso de besar sus labios a morder su cuello, tal como Yaten lo había presentido era una sirena que quería arrastrarlo a su perdición y eso fue exactamente lo que hizo.
Mina se quedo en el marco de la puerta, sólo mirando, sin poder moverse y mucho menos respirar. Las lágrimas empañaron sus ojos mientras veía como el hombre que amaba besaba c a una desconocida mientras que desde hacía casi dos meses evitaba cualquier tipo de contacto físico con la que era su esposa. No podía quitarles la mirada así su corazón estuviera desangrándose del dolor, verlo a él con esas ansias que alguna vez le pertenecieron la hacían sentirse bien de una forma masoquista y retorcida. Miraba fijamente con anhelo, deseando ser ella la que en estos momentos disfrutaba de las caricias de Yaten.
- Oye Mina que haces- Taiki se dirigía hacia la oficina de Yaten para entregarle los documentos de contabilidad del hospital pero se detuvo al ver a Mina detenida en la puerta.
Ella no respondio, sólo se puso un dedo en su boca pidiéndole que hiciera silencio. Taiki de inmediato miro hacia la oficina de Yaten y no dio crédito a lo que vio. Abrió grande sus ojos un par de veces para asegurarse que no estaba imaginando nada. Era ilógico, conocía bastante bien a su hermano para saber que no se atrevería a tanto, no en su empresa tendiendo a su esposa a tan solo unos pasos, no a plena luz del día con la puerta abierta y sobre todo no estando enamorado de Mina, porque lo estaba, Taiki lo sabía bien ¿entonces qué sucedía?
- No tienes que ver esto.- dijo irritado. tomo la manija de la puerta y cerro suavemente.- vámonos
Ella no se movió, seguía con su vista perdida en la puerta como si quisiera seguir viendo lo que estaba ocurriendo allí adentro. Él incapaz de dejarla sola tiro suavemente de su brazo y la acompaño hasta su camerino.
Mei con sus manos empezó a tirar todo lo que estaba sobre el escritorio de Yaten. El portarretrato cayó al piso haciendo un gran ruido al romperse, suceso que ayudo a Yaten a recobrar el sentido y entender la gravedad de lo que estaba haciendo. Nada más y nada menos arruinando su matrimonio y fallándole a la que de verdad era su gran amor.
- Quieres dejarlo ya?- pregunto Yaten exasperado
- Perdóneme pero no puedo contener más este sentimiento que me quema por dentro y sé que te sucede lo mismo.- miro a sus ojos fijamente mientras sus manos le soltaban los botones de la camisa.- ¿no es así Yaten?
- Déjame en paz Mei.- grito y salió rápido de su oficina.
Lejos de ella era dueño de su mente y cuerpo una vez más. Se odio por lo que había ocurrido, por permitirlo y ceder ante las insinuaciones de Mei, sobre todo odiaba su incapacidad para ponerla en su sitio y sacarla a patadas de su empresa. A pesar de todo algo tenia decidido, no le permitiría a ella ni a ninguna otra mujer por más que lo enloqueciera, acabar con lo que había construido estos quince años al lado de Mina.
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Serena disfrutaba de un pequeño momento de tranquilidad mientras comía un helado en el parque junto a Amy. Pocas veces se detenían a mirar el paisaje pero era un día tan hermoso que no lo pudieron evitar. Todo estaba tan quieto y calmado, típico de una tarde de mediados de mayo, el verano se acercaba y este era por mucho la época favorita del año de Serena. Solía irse con su familia a la casa de vacaciones de three lights en donde toda esta hermosa historia había comenzado. Recordó como Fighter la había secuestrado en su boda y la llevo a ese lugar donde paso uno de los días más maravillosos de su vida.
- Crees que dure mucho esta tregua Serena.- Amy arruino sus pensamientos recordándole la realidad, no podía pensar en vacaciones cuando estaban en medio de una guerra.
- No lo creo.- suspiro.- un mes es suficiente para que Dark moon se recupere y vuelva al ataque.
- Ahora que lo pienso, no te parece que nuestro enemigo actúa muy extraño.- dijo Amy sin dejar de mirar a unos niños que corrían entre los arbustos.
- Todos han sido unos psicópatas hambrientos de poder.- sonrio con ironía.- ¿por qué ahora es diferente?
- Porque saben perfectamente tu identidad y seguramente las de todos- explico como si fuera muy obvio.- recuerdas que la mujer de la fiesta te dijo sailor moon.
- Oye es cierto.- Serena cayó en cuenta de ese importante detalle.- podrían atacarme en cualquier momento.-
- Pero no lo han hecho.- dijo Amy con seriedad.- y las Dark sailor parecen no tener idea de quién eres tú en realidad.
- Bueno.- pensó un poco.- a lo mejor son enemigos diferentes ¿no crees?
- Mas bien creo que ellas son sirvientes de un enemigo más fuerte, del que aun no sabemos nada .
Amy siempre era muy sabia con las cosas que infería y como siempre tenia razón. Las Dark eran solo unas niñas y por mas malignas que fueran seguramente no obtuvieron esos poderes por si solas. Además ¿cuál era su objetivo, capturar a Sailor moon? y si era así entonces por qué no mejor iba a buscar a Serena en su propia casa y acaban con todo de una buena vez. Eso era simplemente porque la verdadera función de las nuevas sailors no era atrapar a Serena, ellas estaban cumpliendo otra labor y debían averiguar cuál era.
Mina caminaba por el parque al lado de Taiki pareciendo una enferma mental acompañada por su psiquiatra. Miraba en todas las direcciones como si estuviese ida, perdida incluso. Taiki intentaba hacerla caminar cuando ella se detenía sin mirar un punto en específico siendo lo más dulce y paciente que podía, sabia de sobra que ella debía estar sintiéndose fatal en estos momentos. Serena y Amy corrieron preocupadas a ver qué era lo que le pasaba a su amiga
- Mi amor que le sucedió a Mina.- Amy le pregunto a Taiki bastante preocupada.
- No creo que se prudente que se los cuente yo.- Serena miro fijamente a Mina esperando que ella empezara a hablar.
- Se acabo.- dijo en un susurro.- todo se fue al carajo.
- ¿Acaso cancelaron la nueva novela que protagonizas?- pregunto Amy un poco confundida, Mina negó con la cabeza.
- Mi matrimonio.
Serena y Amy guardaron silencio, no entendían muy bien a lo que se estaba refiriendo Mina. Ambas sabían que ella y Yaten se adoraban y formaban una de las parejas más solidas que hubieran visto. Se veía por encima que estaban muy enamorados a pesar del paso de los años así que no era posible que las cosas se acabaran de un momento a otro.
Amy miro a Taiki con la inquietud en sus ojos y este asintió descifrando lo que ella estaba pensando, Mina no exageraba ni decía estupideces, esta vez su amiga estaba hablando muy enserio.
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La noche se cernió sobre la casa Kou- Tsukino, las nubes cubrían el cielo por lo que no permitían ver las estrellas. Seiya solía sentarse en su jardín y mirarlas fijamente, a veces Arianna se sentaba a su lado y él le contaba historias acerca de un lejano planeta que se encontraba al otro lado de la galaxia. Tenía el cielo amarillo, su prados de color rojo y en el moraba una princesa buena y justa con todos sus súbditos. Arianna creció creyendo que las historias de Kinmoku eran las mejores que había escuchado y Seiya moría de ganas por contarle las de la princesa de la luna, pero Serena le había pedido el favor de que no lo hiciera.
Esta noche no había historias que contar ni quien las escuchara, Arianna no salía de su habitación y Seiya no lograba sacarse de la mente las palabras de Darien. ¿Qué le había sucedido? Él Jamás se había comportando como un rival por el amor de Serena, de hecho recordaba que había sido muy comprensivo con su relación e incluso los había apoyado, ahora decía que quería recuperarla y se encargaba de sembrar cizaña en la cabeza de Seiya.
- El mundo parece desmoronarse a nuestro alrededor.- dijo serena sentándose a su lado.- ¿Sabes de casualidad que sucedió con Mina y Yaten?
- En realidad no ¿se irán de luna de miel otra vez?- respondió con sarcasmo, lo último que le interesaba eran los asuntos sobre el feliz matrimonio de su hermano.
- Mina quiere divorciarse.- dijo frunciendo el seño.- ¿como no te enteraste? Acaso no estabas en las oficinas.
- Salí a dar una vuelta.- se alzó de hombros.- ¿qué nos importa lo que suceda con ellos?
- Bueno Mina es mi amiga y Yaten tu hermano.- respondió extrañada por la respuesta de Seiya.- eso es razón suficiente para preocuparnos, pero al parecer a ti te preocupa algo más ¿no es así?
- ¿ por qué me elegiste?- pregunto serio mirándola a los ojos
- ¿a qué te refieres?-
- ¿Por qué elegiste casarte conmigo y no con Darien?- repitió con el mismo tono, seco y sin emoción.
- ¿A qué viene esa pregunta?- dijo Serena algo prevenida por la actitud de su esposo.
- Solo responde Serena.-
- Porque te amo.- le respondió dulce y susurrado, tratando que el tono de su voz lograra tranquilizarlo aunque fuera un poco.
- ¿Entonces por qué lo dudaste?- pregunto irritado pues la respuesta que Serena le había dado no lo convencía.- Me dijiste que no podías olvidar tu obligación como sailor y por eso no podías estar conmigo.
- Bueno era cierto.- respondió nerviosa, él jamás había preguntado eso.
- ¿Y por qué cambiaste de opinión?
- Hable con Darien y con…- él la interrumpió pues por fin había tocado el punto al cual quería llegar.
- ¿ qué te dijo Chiba?- trato de ocultar el enojo en su voz, pero se sentía arder de la ira.
- Que me dejaba el camino libre para ser feliz.- Seiya sintió esas palabras como un balde de agua fría, sin duda.
- Y si él no hubiese tenido el generoso gesto.- dijo con sarcasmo .- ¿me hubieras elegido?
- No lo sé.- respondió Serena algo apenada, pero no podía mentirle.
- No lo sabes.- estas tres palabras salieron de su boca con un intenso dolor, como si lo hubiesen cortado al pronunciarlas.
- Seiya eran muchas cosas.- Serena trato de explicarse al ver que su respuesta lo había lastimado.- mi obligación como sailor, Tokio de cristal, Rini, el mismo Darien.
- Entonces todo eso era más fuerte que tu amor por mí.- afirmo con rabia y se sentía morir ahora mismo.
- No es así.- le respondió enojada al ver que dudaba de su amor.- no podía hacerle daño a nadie.
- No le podías hacer daño a nadie.- sonrió con ironía.- excepto a mí.
El se puso de pie y entro a la casa sin decirle una sola palabra. Serena se limpio las lagrimas que empezaban a rodar por sus mejillas y apretó fuerte los puños para no echarse a llorar sobre el césped. No podía creer que le hubiese hablado así, tan distante y frio pero sobre todo tan incomprensivo ¿además que caso tenia? Era su esposa y lo había elegido a él, pudo haber dudado en algún momento pero al final era él quien dormía a su lado, el padre de su hija, Serena le pertenecía completamente a él desde hacía más de quince años ¿ por qué tenía que empezar a preguntarse por eso justamente ahora?
El fue directo a la habitación de su hija para ver si lograba pensar en otra cosa que no fuera el hueco que se le empezaba a formar en el pecho. No creía que Darien hubiese tenido razón en un principio pero Serena acaba de confirmárselo, había miles de cosas más importantes que él en la vida de la grandiosa princesa de la luna. Tantas obligaciones y seguramente él siempre fue el último en la maldita lista.
- Mi estrella.- dijo mientras abría la puerta con suavidad.- como te encuentras.
- Papá.- dijo con la voz quebrada.- podrías abrazarme.
- Hasta que te quedes dormida.-
Arianna estaba acostada en su cama, Seiya se acomodo a su lado y la acurruco en sus brazos como solía hacerlo cuando ella era tan solo una niña y no lograba dormir por culpa de las pesadillas. Por lo menos ella era lo único perfecto en su vida. Su adorada estrella era la razón que él tenía para sonreír y sentirse el hombre más afortunado del mundo a pesar de que gracias a Serena estuviese sufriendo una vez más.
- Todo estará bien hija.- la abrazo fuerte.- estas cosas pasan, pero debes ser fuerte. Además yo te amare toda la vida.
- ¿De qué hablas?- recordó que el se había enterado lo sucedido con Takeshi Sada siendo sailor Fighter.
- A que estas triste por algo y no tengo la menor idea que es.- sonrió.- pero tú sabes que cuentas conmigo.
- No tiene importancia.- suspiró profundo y trato de no llorar -¿qué te sucede a ti?
- ¿ A mí? nada.-
- Lo veo en tus mirada.- rodó sus ojos.- no me digas si no quieres pero ten en cuenta que tu también cuentas conmigo.
- Te amo tanto.- dijo con la voz quebrada mientras la abrazaba, ella era la única que le devolvía las fuerzas cuando se sentía decaer.
- Y yo a ti papá.

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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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