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El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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Ev_♥
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Ev_♥ el Miér 11 Dic 2013, 4:38 pm

¿Y así de fácil de presentó Mina como Sailor Venus ante su hija?  shock  shock y Serena que tanto le da vuelta al asunto    aunque claro ella sigue terca como una mula en no quererle decir nada a su hija de Sailor Moon. 


Pero amix woooooowwwww que genial, me súper encantó este capi  feliz  feliz  feliz ya quiero saber qué sucederá  excelente Aunque pobre serena y arriana, espero no muera  :[nomequiere]: 


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kimys
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por kimys el Jue 12 Dic 2013, 3:54 pm

me dieron ganas de estar ahi cuando mina le dice a su hija quien buenisimo el capitulo 


quiero mass


ademas no quiero que muera ni serena mucho menos arriana


besos
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Ev_♥
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Ev_♥ el Vie 23 Mayo 2014, 11:50 pm

Actualiza  hypno 


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Concierto de Michiru- Parte 2

Mensaje por anita0504 el Mar 16 Dic 2014, 4:54 pm

El concierto de Michiru- parte 2

Esa tarde salió de su oficina y se fue caminando a su casa, sin importar que su auto estuviese afuera en el estacionamiento. La Reina Darkness había visitado su oficina y amenazo a su hija. Necesitaba un plan de acción rápido porque el concierto estaba cerca y no sabía qué diablos iba a hacer para cuidarla. Solo tenía una cosa clara, si quería tocar a Arianna primero tenía que pasar encima de su cadáver.

- ¿Mama?- Arianna iba hacia el comedor pero se detuvo instantáneamente al ver a su madre parada en la entrada principal escurriendo agua por todo su cuerpo.- ¿pero qué te paso?
- Solo Salí caminar.- dijo restándole importancia.-
- ¿Bajo esta lluvia?-
- Sí.- tal era el caos en la mente de Serena que no se dio cuenta que estaba lloviendo.- ¿Qué hay para cenar?
- Creo que el cocinero preparo curry.- Arianna se cruzó de brazos.- pero primero te pones algo seco, no te vayas a enfermar.
- Sí, es una buena idea.-

Arianna la vio subir las escaleras lentamente, algo extraño le ocurría, como si sus pensamientos la tuviesen atrapada, al parecer algo la tenía muy preocupada ¿Qué será? Prefirió no indagar mucho en el asunto, al final nunca entendía los disparates de su madre y mejor retomo su camino al comedor, después de todo moría de hambre.
Serena bajo al comedor unos minutos después, ya traía puesta su pijama y empezó a comer en silencio. No podía creer que todo esto estuviese ocurriendo gracias a los caprichos de una loca que quería dominar el milenio de plata y de paso el mundo ¿Cuál era esa ansia de poder de todos los villanos? No entendía, ella estuvo a punto de convertirse en la mujer más poderosa de la tierra y agradecía todos los días que ese futuro no se cumplió. No le encontraba nada de fascinante a la idea.

- Oye ma'.- Arianna llamo su atención con una sonrisa.- ¿puedo preguntarte algo?
- Claro cielo.- le respondió mientras disfrutaba de su cena.
- hice todos mis deberes de la semana y Collins no llamo a mi padre en ningún momento ¿eso significa que si puedo tocar al lado de Michiru?

Al verle los ojos brillando con ilusión Serena se sintió como un gusano. Sabía que su ambición siempre había sido convertirse en una famosa violinista y que Michiru Kaioh era su ídolo. Este concierto era como un sueño regalado por un hada madrina pero gracias a la maldita amenaza de darkness no podía permitirle a su hija asistir a ese lugar.

- Con respecto a eso yo…- la miro fijamente a los ojos.- lo siento pero no puedes ir mañana al concierto.
- ¿Qué dices?- le pregunto disgustada.- yo hice lo que me pediste ¡hicimos un trato!
- Lo sé y lo siento por fallarte pero no puedes ir.-
- Dime porque.- le exigió Arianna y Serena solo guardo silencio.- merezco saberlo.
- ¿Eso qué más da? – Serena respondió a la defensiva.- lo que importa es que debes quedarte aquí y no salir bajo ninguna circunstancia.
- Imagino que tu si iras.- le grito Arianna muy molesta.
- Tengo que hacerlo.- se levantó de la mesa y camino hacia la silla en donde estaba sentada su hija.- me duele tanto hacerte daño pero entiende, esto lo hago porque te amo.
- ¿Cómo voy a entender si no me explicas mamá?- Arianna estaba empezando a derramar lágrimas de frustración.-
- Tienes que confiar en mi.- le tomo las manos con cariño pero ella se las arrebato.
- Cómo tú lo has hecho todo este tiempo ¿no?- le grito Arianna ofendida.- me acusaste de ser Dark Moon.
- Y al final tuve razón.-
- ¿por qué lo sabias?- había olvidado que Serena parecía conocer su secreto desde antes de que ella lo confesara y recordó las palabras de la Reina " ella tiene su propio secreto"
- Cualquiera se hubiese dado cuenta.- le explico tartamudeando un poco.- tu cambio de actitud, tu debilidad física.
- No cualquiera, solo una persona que sabe lo que sucede.- la miro perspicaz y Serena sintió como se empezaba a quedar sin aire. - ¿Por qué estás tan nerviosa?
- ¿y tú por qué me haces tantas preguntas sin sentido?
- Estas ocultándome algo.- Arianna la miro fijamente tratando de encontrar la mentira en los ojos de su madre.
- No quiero hablar más de esto.- Serena grito histérica. Arianna abrió sus ojos sorprendida jamás la había visto así.- Soy tu madre y harás lo que digo.

AL momento de ingresar a la casa Seiya escucho los gritos provenientes de corredor y corrió a ver que sucedía, madre e hija estaba gritándose y desafiándose mutuamente. Estaba asombrado no solo con la actitud altanera de su hija que siempre se había caracterizado por ser tierna y dócil sino también con la de Serena que quería imponer su voluntad sobre Arianna a toda costa ¿acaso no recordaba como sus amigas la trataban de igual forma cuando era joven? ¿Cómo odiaba que los demás le dieran ordenes que debía o no debía hacer? Entonces ¿por qué estaba haciéndole lo mismo a su hija?

- Papa, tienes que hacer algo. – Arianna miro a Seiya desesperada, como quien busca un aliado- . mamá se enloqueció.
- No lo haría si no fuese necesario.- le suplico Serena a su esposo.- te lo explicare después, por ahora confía en mi por favor.
- Pero no entiendo nada.- Seiya las miro confundido.- ¿por qué están discutiendo?
- No quiere dejarme ir al concierto.- sollozo Arianna.- tampoco quiere explicarme por qué no.
- Seiya por favor.- serena suplico una vez más.

Estaba divido sin saber que hacer; por una lado estaba su hija, con su carita llena de lágrimas. Detestaba verla llorar y cuando eso ocurría movía cielo y tierra para que sonriera de nuevo; por el otro esta Serena quien lucía desesperada, preocupada y sobre todo sentía terriblemente mal por arruinar el sueño de Arianna. Serena no haría algo así si la razón no fuese lo bastante poderosa. Ni hablar ya sabía que camino debía tomar

- Mi estrella yo.- suspiro profundo tratando de tomar un poco de fuerza.- Estoy de acuerdo con tu mamá.
- ¿Qué dices?- le grito completamente fuera de sí.- Pensé que eras mi amigo, pensé que me querías.
- Te amo más que a nada.- le dijo Seiya.- y si hago esto es porque estoy seguro que tu madre tiene una buena razón.
- ¿y por qué no puedo saberla?- trato de calmarse pero fue en vano.- ¿por qué te la dirá en privado a ti y yo solo recibo ordenes de ambos?
- Hija yo…- Seiya trato de explicarse pero ella lo interrumpió
- ¡TU TAMBIEN ESCONDES ALGO!-
- Arianna no grites.- le ordeno Seiya.
- Hija.- Serena la miro con dulzura tratando de hacerla entrar en razón.- algún día vas a agradecérmelo
- Te odio. – le grito Arianna con fuerza.- Los odio a ambos.

Arianna corrió fuera de la habitación y segundos después escucharon el fuerte portazo de la entrada principal, se había ido de la casa. Serena imaginaba que algo así sucedería, su hija le gritaría que la odiaba en medio de alguna discusión, solo que esperaba que fuese porque no le permitía llegar más tarde de lo acordado o hacerse un tatuaje pero esta situación era realmente cruel. Su hija estaba muy triste.

- ¿Qué sucede?- pregunto Seiya confundido tratando de asimilar todo lo ocurrido.-
-Darkness ira al concierto e intentara asesinar a Arianna.-
- ¿Quien? no entiendo nada.-
- Darkness.- le repitió exasperada.- es nuestra enemiga y está dispuesta a matar a nuestra hija para apoderarse del milenio de plata.
- Cálmate.- la abrazo para tratar de calmarla- todo estará bien.
- Estoy tratando de hacer lo mejor para ella.- hundió su rostro en el pecho de su esposo.- lo sabes ¿verdad?
- Bombón lo sé. -Suspiro profundo y le dio un beso en su cabeza.- pero también la estás haciendo infeliz y ella al menos tiene derecho a entender el por que
- No.- se soltó de su abrazo.- no, no eso no.
- Ya no es una niña que solo obedece en silencio.- Seiya trato de explicarle con calma.- ya es lo suficientemente inteligente para saber que aquí está sucediendo algo extraño
- Se lo que quieres decir y no estoy de acuerdo.- se cruzó de brazos.- enterarla más seria ponerla en peligro
- Pero si ya está lo suficientemente enterada.- le respondió impaciente.- es Dark Moon por todos los cielos.
- ¡Exacto! Ella está haciendo lo posible por olvidarlo, a lo mejor ella no pueda enfrentarlo Seiya ¿Qué pasa si la confundimos más?
- Tiene derecho a entender por qué Darkness la eligió a ella en primer lugar
- Entonces ¿qué quieres que le diga? Que su madre es la soberana de un reino perdido y su padre es en realidad una chica que vino de otro planeta.

Un golpe en el pecho, con un martillo; no mejor un hacha, así se sintieron las palabras de Serena. Todo empezaba a cobrar sentido, la razón por la que Serena estaba tan cerrada con la idea de no permitir que Arianna conociera el pasado de ambos. Su esposa, la mujer que más amaba en el mundo, sentía vergüenza de lo que él era, sentía vergüenza de Fighter.
Ella vio como los ojos de Seiya empezaban a enrojecerse y entendió la fuerza de sus palabras ¡santo cielo ella no había querido decir eso! Empezó a negar con su cabeza en un claro gesto de arrepentimiento pero él solo la miro en silencio por unos cuantos segundos, después camino hacia la salida.

- Seiya yo no quise.- corrió tras él.- te juro que no…
- claro que quisiste.- le respondió sin siquiera mirarla.
- Estoy bastante alterada y lo dije sin pensar.- le tomo la mano intentado que él se detuviera pero fue en vano.
- Como digas.-
- A dónde vas.- se puso en frente de él para impedirle el paso ya que no planeaba detenerse.
- A cualquier lugar lejos de ti.- la hizo a un lado, sin fuerza, sin violencia pero Serena lo sintió en su interior como si le hubiese dado una paliza.
- Ya te dije que lo sentía.- le grito desesperada y él se detuvo.- ¿por qué quieres hacer un drama de esto?
- Te avergüenzo ¿no es así?- se giró para mirarla fijamente
- ¿Que? – lo miro ofendida - ¡claro que no!
- A lo mejor sería más normal para tu hija si ella tuviese un padre que fuese un imponente rey y un hombre de tiempo completo ¿no?
- como es que Darien termino metido en esta conversación.- le pregunto confundida, nada tenía que ver él con lo que estaba ocurriendo.
- Porque el sería un mejor padre que yo.- le grito descolocado, completamente fuera de sí.- si él estuviese a tu lado no tendrías que explicarle todo a tu hija pues ella hubiese crecido en Tokio de cristal, familiarizada con toda la historia de la Neo reina Serena y las Sailors Scouts.
- Yo elegí una vida diferente contigo, lejos de todo eso y solo trato de conservarla.- le grito enojada.- ¿es tan difícil entenderlo?
- Y al parecer fue el mayor error de tu vida.-
- No jamás…- la interrumpió
- Déjame solo.

Todo pareció suceder en cámara lenta, Seiya desapareciendo por el portón, el fuerte sonido de la puerta chocando con el marco, el rugido del auto al ser encendido, las llantas rechinado por arrancar a toda velocidad y finalmente silencio.
Ella se quedó allí, viendo la puerta como una idiota. Se sentía indignada ¿cómo él podía si quiera pensarlo? Lo amaba con todo su corazón y amaba todo lo que él era sin importar nada más. Creía que Seiya era el hombre más apuesto del mundo y ninguna otra mujer podría igualar la belleza de Fighter, no solo eso; amaba la forma en que ambos la hacían sentir cuando estaban cerca. Jamás había sentido vergüenza por eso, JAMÁS.
Nunca le exigió ser un hombre, ni la rechazo cuando se encontraba en su forma femenina, por el amor de dios si él hubiese decidido quedarse como Fighter ella igual se hubiese casado porque no era su apariencia sino su alma lo que había logrado enamorarla ¿entonces por qué se comportaba así? ¿Por qué se sentía amenazado por Darien? Lo eligió a él y lo haría mil veces más porque prefería vivir con Seiya bajo un maldito puente que ser reina y vivir en un castillo de cristal sin su compañía
¿Entonces por qué el muy cretino le retribuía su amor haciéndole reproches? Este no era el futuro que soñó tantos años atrás, si las cosas eran así Seiya tenía razón, había tomado la peor decisión.
Cayó sobre sus rodillas, llorando como nunca antes. Luna llego en ese momento para tratar de consolarla.

- Luna.- la abrazó con fuerza.- ¿crees que soy una mala persona?
- No conozco a nadie más bueno que tu.- le dijo con cariño mientras trataba de secarle las lágrimas con la patita.-
- ¿por qué mi hija me odia y Seiya no quiere escucharme?- sollozo con fuerza, lo esperaba de Arianna, al fin y al cabo era una adolescente pero ni en sus sueños más pesimistas pensó que Seiya podría tratarla así.
- es todo lo que está sucediendo.- trato de darle una respuesta a la pregunta.- la energía oscura que Darkness ha esparcido sobre tu familia hace que surjan peleas y malos entendidos.-
- No es eso.- negó con su cabeza.- soy un fracaso como madre y como esposa.
- deja de llorar.- le ordeno la gata con autoridad y Serena no pudo evitar sentir como si tuviera catorce años otra vez. – tú ya no eres del tipo que se lamentan, tu actúas. Ve a patearle el trasero a Darkness y enséñale que con tu familia no se juega.
- Al parecer nunca dejare de ser la niña llorona de siempre.- se río un poco por las palabras de Luna.- tienes razón Luna, Así lo hare.-

-/-

Siempre había sido una irreflexiva, eso le había traído varios problemas a lo largo de su vida pero lo que había hecho la noche anterior se llevaba el premio a la peor desfachatez del año.
Tras repasar la escena una y otra vez en su cabeza ¿qué otra opción tenia? April parecía saber todo acerca de Sailor Moon y las Sailors Scouts, además conocía la identidad del nuevo enemigo, tal vez con esa información podrían detenerlo de una vez por todas antes de que termine con toda su familia. Si tan solo ese desmayo no lo hubiese echado todo a perder.
¿Cómo no se dio cuenta de lo que ocurría con su hija? Serena por lo menos pudo percibirlo pero Mina no se lo imagino jamás, tan preocupada estaba por sus propios asuntos que olvido cuidar lo más importante en su vida, su propia hija. Sin duda era la peor madre en la historia del universo, eso sin mencionar la peor esposa… ah y la peor Sailor.
Su hija no despertó en toda la noche, aunque Mina lo intentara varias veces al ver que se revolvía inquieta, como si estuviese en una pesadilla. Artemis llego pocos minutos después y se quedó junto a ella toda la noche vigilando el sueño de April y esperando que esta reaccionara, hecho que no ocurrió sino hasta el medio día siguiente.

- Hola- pronuncio Mina con ternura cuando su hija abrió los ojos.- ¿Cómo estás?
- No muy bien en realidad- se acarició el cuello haciendo una mueca de dolor- ¿qué sucedió?
- ¿No lo recuerdas?- pregunto Mina alarmada.- ¿no recuerdas nada de lo que hablamos anoche?
- En realidad no.- se desperezo un poco.- luces terrible mamá, parece que no hubiese dormido en toda la noche.
- En realidad así fue, pero eso no importa.- le dio un beso en la frente.- tus estas bien
- ¿Qué me sucedió? – pregunto April al notar las vendas en su cuello.-
- Dark Venus.- dijo Mina ignorando la pregunta de su hija.- estuviste a punto de matar a tu propia madre.
- ¿De qué hablas?- pregunto completamente aterrorizada.
- Yo soy Sailor venus.- al ver la expresión de su rostro supo que era verdad que no recordaba nada.-
- ¿Por qué nunca me dijiste nada?- le pregunto molesta.- Jamás hubiese aceptado esta locura si sabía que me iba a enfrentar a ti.-
- No debiste aceptarla para empezar.- le reclamo Mina decepcionada.- ¿Qué sucedió con ustedes? Las educamos con valores, con criterio para que cuando llegase el momento siempre hicieran lo correcto, no para convertirse en villanas a la primera oportunidad.
- No era nuestra intención hacer cosas malas.- dijo April entre lágrimas, apenada por las acusaciones de su madre.- para nosotras la mala siempre ha sido Sailor Moon y nuestro deber era llevársela a Darkness.
- ¿Por qué Darkness quiere a Sailor Moon?- le pregunto Mina con interés.-
- En realidad no lo sé.- se alzo de hombros.- solo dijo que a cambio de ella le devolvería el Milenio de plata a Arianna quien era la real heredera.
- Bueno técnicamente es cierto.- dijo Mina pensativa.- es la hija de la princesa de la Luna, eso la hace heredera.
- Oh por Dios Sailor Moon es…
- Ssshhh.- Mina le puso un dedo en la boca.- Si le dices a Arianna te enviare de viaje sin regreso a un internado en San Petersburgo.
- Pero tiene que saberlo.- le dijo preocupada.- Arianna está dispuesta a lo peor con tal de acabarla, no sabe que quiere deshacerse de su propia madre.
- Bueno hay que deshacerse de Darkness antes de que termine dominando a Arianna por completo.- Mina la miro fijamente.- ¿Dónde se oculta darkness.

April abrió su boca para responder pero una nueva ráfaga de dolor intenso la aturdió. Miro a su madre con impotencia y negó con su cabeza

- ¿Por qué no puedes decirme?- dijo Mina decepcionada.-
- Algo controla nuestras palabras y todas nuestras acciones. Cada que queremos hacer algo que a ella no le conviene esta cosa aparece para torturarnos.
- ¿Es eso que tienes en el cuello?- April asintió.
- No te fuerces más entonces.- le dio un beso en la mejilla.- lo averiguare y te liberare de esto, lo prometo.

Mina se puso de pie dispuesta irse, tenía que actuar y rápido. Si las cosas eran como April decía en cualquier momento sus hijas podían volcarse completamente en su contra sin poder hacer nada para evitarlo. Tomo las primeras prendas que encontró en su closet y se vistió rápidamente debía poner en sobre aviso a las demás.

- Cuida de ella Artemis.- le ordeno Mina al gato blanco.- yo prometo no tardarme mucho.
- ¿Mamá eres consiente que es un gato?- le pregunto April confundida. Su madre acababa de perder el juicio.
- Y he cuidado de ti desde que eres un bebe.- le reclamo Artemis molesto.- así que no creas que porque tengo cola y pelaje no puedo darle una lección a quien intente atacarte.

April solo miro el gato blanco, aquel que había vivido toda la vida a su lado, con el que jugo tantas veces, lo vistió de muñeca, lo invito a sus fiestas de té ¡hasta la había visto desnuda! Nunca creyó que fuese un gato fuera de lo normal, lo único curioso era que no envejecía ni enfermaba pero pensó que se debía a lo mucho que su madre lo cuidaba, ahora resultaba ser un gato mágico. A lo mejor no era su madre, sino ella quien empezaba a perder la cordura.

- ¡El gato hablo!- grito April aterrada.- ¿lo escuchaste mamá? ¡EL GATO HABLO!
- Si eso te sorprende espera a ver lo que puede hacer tu padre.- se acercó a darle un rápido beso en su frente y sin decir nada más se fue.

April solo se quedó en silencio mirando aterrada al que hasta hace pocos minutos era su mascota, ahora era … bueno no lo sabía a ciencia cierta ¿su protector tal ves? ¡Por todos los cielos era un gato!
Pensaba que sus padres no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo en Tokio, ahora resultaba que no solo conocían la historia de las Dark perfectamente sino que su madre pertenecía al bando enemigo (o mejor dicho el bando de las buenas) y su padre ¿Santo Cielo que papel tenía su padre en todo este circo?

-/-

Las hojas de los árboles se agrupaban en la entrada del templo Hikawa, Rei amaba el otoño, los árboles se tornaban en un hermoso color dorado y el viento traía el delicioso olor de las calabazas en los huertos, lo único malo de esa mágica estación era el tener que barrer las escaleras todos los días.
Un auto aparco frente a su templo y una rubia con gafas oscuras y enorme sombrero subía por las escaleras lo más rápido que sus tacones le permitían. Rei suspiro profundo ¿de qué le servía a Mina tratar de cubrirse para que los paparazzi no la descubran si no usaba las prendas adecuadas? Todos en la cuidad sabían que la famosa Minako Kou tenía cierta fascinación por los tacones de aguja y los usaba hasta para ir al supermercado y que decir de las gafas oscuras con grandes marcos.

- ¿Qué tal te va Mina?- le dijo Rei con una sonrisa, Mina se quitó las gafas oscuras dejando ver unas enormes ojeras malva.- ¿olvidaste tu crema para contorno de ojos?
- Muy graciosa.- se quejó Mina con una mueca.- para una artista como yo estar así es algo terrible, pero no vine a hablar de mí.
- ¿Qué sucede entonces?- Rei pregunto curiosa, debía ser algo importante si Mina había ido tan temprano solo para hablar con ella (vale resaltar que para Mina era temprano las dos de la tarde un sábado)-
- Mi hija es Dark Venus.-
- ¿Qué dices?- Rei se cubrió la boca horrorizada.- ¿Cómo lo sabes?
- No solo eso, tu hija es Dark Mars.- Rei abrió los ojos sorprendida y creyó por un segundo que iba a desmayarse. – ¿te parece si entramos a la casa?

Rei solo pudo susurrar un "por supuesto" y luego ambas mujeres ingresaron a la casa. Mientras la sacerdotisa preparaba un té especial (receta familiar) para calmar los nervios de ambas; Mina le contaba toda la historia de lo ocurrido la noche anterior y esta mañana con April. Le dijo que además todas las niñas estaban implicadas en el asunto de Dark Moon junto con Arianna y por si fuera poco una extraña fuerza las obligaba a permanecer allí a pesar de que ya eran conscientes de que no estaban haciendo lo correcto.
Tras escuchar el relato de Mina, Rei recordó la vez en que su hija se despertó a media noche gritando que Arianna estaba en peligro pero por alguna razón no pudo continuar hablando, parecía que algo le estaba doliendo y muy fuerte.

- Mi hija tenía algo importante que decirme.- dijo Rei pensativa.- algo sobre Arianna pero por alguna razón Darkness no se lo permitió
- ¿crees que Arianna esté en peligro?- pregunto Mina preocupada mientras tomaba un sorbo de té.
- Tendré que preguntarle a Candace.-
Rei llamo a su hija un par de veces pero no obtuvo respuesta. Cuando se puso de pie dispuesta a buscarla por toda la casa su esposo Nicholas entro a la habitación donde ellas se encontraban y les dijo que Candace había salido desde muy temprano, al parecer a la casa de la familia Kou-Tsukino.
Ambas se miraron instantáneamente y sin decir una sola palabra se pusieron en camino hacia la casa de Serena.

-/-

Serena estaba en su cama pasando los canales del televisor sin ver nada en particular. Ni siquiera le interesaba ver la nueva novela de Mina.
No había dormido en toda la noche ya que ni Seiya ni Arianna regresaron para dormir y eso la tenía sumamente preocupada. Por lo menos sabía que Arianna había ido a pasar la noche a casa de Lita pero de Seiya no tenía ni idea; Estaba bien que estuviera molesto con ella pero tampoco era justo que fuera tan desconsiderado, por lo menos podía avisarle que estaba bien ¿no?

- Señora Kou, Candace Kumada está esperándola en la sala.- le dijo una de sus empleadas, Serena solo asintió y bajo a atenderla.

Candace había cargado con la culpa varios días hasta que no pudo más. Desde que había tenido ese sueño no solo sabía que su amiga se encontraba en un gran peligro sino que además su tía Serena era Sailor Moon, le habían hecho tanto daño sin saber que ella no solamente era la madre de Arianna sino que además era una persona bondadosa que las apreciaba a todas como si fuesen sus propias hijas. Habían cometido un terrible error pero Candace estaba decidida a arreglarlo.
En cuanto Serena entro a la sala, Candace corrió a abrazarla con fuerza sin evitar derramar unas cuantas lágrimas. Serena le devolvió el abrazo confundida, ella nunca daba muestras de afecto de esa forma, ni siquiera a Rei. Siempre había sido una niña algo distante y muy tímida.

- Linda ¿Qué te sucede?- le pregunto Serena con cariño.
- Tía Serena.- dijo la joven entre sollozos.- como lo siento, perdóname por favor.
- Perdonarte ¿por qué?- le pregunto Serena divertida.- no me has hecho nada.
- yo casi destroce tu pierna con mi fuego infernal el otro día.

Serena quedo en shock, no solo porque eso significaba que estaba abrazando a nada más y nada menos que a Dark Mars sino que además Candace sabía su secreto, sabía que ella era Sailor Moon. Serena la soltó de repente y la miro a los ojos, completamente horrorizada.

- ¿Cómo lo sabes?- pregunto Serena confundida.- ¿Quién te lo dijo?
- Lo vi en uno de mis sueños.- se alzó de hombros indiferente, el asunto de la identidad de Sailor Moon no era lo que le preocupaba.-
- No se lo digas a nadie.- le rogó Serena.- muchísimo menos a Arianna por favor.
- Tía Serena eso no es lo importante ahora.- empezó a explicarle.- tengo que decirte algo muy importante.

Debía advertirle, ella era Sailor Moon a lo mejor podía hacer algo para salvar a su amiga, pues si la predicción se haría realidad Arianna moriría antes de que se acabase el otoño ¡lo cual iba a suceder muy pronto!
Intento comenzar con su relato pero una vez más el ardor la hizo callar, los gritos de Darkness retumbaban en su cabeza ordenándole guardar silencio. Sin embargo esta vez no iba a obedecer, estaba decidida a salvarle la vida a Arianna aunque eso le provocara una gran agonía además se lo debía a Serena, tras haberle rostizado una pierna lo mínimo que podía hacer era aguantar un poco de su propia medicina con el fin de que ella pueda ayudar a su hija.

- ¿Te sientes bien?- pregunto Serena preocupada al ver la expresión de dolor en el rostro Candace.- puedes sentarte si quieres.
- No gracias.- sonrió.- no tiene que preocuparse por mí, no lo merezco.-
- No digas eso.- le acaricio el rostro con cariño.- seguramente no fue tu culpa.
- Recuerdas la predicción que le hice el otro día.- "cállate mocosa"
- Si claro.- Serena no podía dejar de ver como Candace empezaba a temblar.
- Bueno… yo … me equivoque… no… eras tú.- hablaba lento y con dificultad pero sin detenerse
- ¿Candace que te ocurre?
- Escúcheme por favor… y… no me interrumpa.- le reclamo alterada.- si… no lo digo… ya tal vez jamás… pueda .- " si continuas intensificare tu agonía y me pedirás a gritos que te mate"
- La predicción…. Hablaba… de.- "Quemare tu cuerpo, las brasas calcinaran todos tus huesos"
- ¡Candace detente por favor!- grito Serena nerviosa al ver que la chica se había desplomado. – si no puedes decirme no importa.
- ¡NO!- le grito fuerte.- tiene… que… saber…
Rei y Mina llegaron en ese momento y se quedaron perplejas al ver a Candace tirada en el piso mientras Serena le tomaba la mano con fuerza tratando de hacerla reaccionar. Rei corrió a arrodillarse al lado de su hija y Mina tuvo un Dejavu, le estaba ocurriendo lo mismo que a su hija la noche anterior.
- ¡Candace!- grito Rei nerviosa.- ¿qué te sucede?
- Rei mira esto.- Mina le señalo la mancha de sangre que empezaba a crecer en la blusa de su hija.-
- Ella solo empezó a hablar.- dijo Serena nerviosa.- y se sintió mal de repente.
- Candace no te fuerces.- le dijo Mina mientras le limpiaba el sudor de su frente.- No tienes por qué soportar esto.
- Serena… es… Arianna.- grito con sus últimas fuerzas antes de perder la conciencia.

Empezó repetir las palabras de Candace en su mente, una por una, "recuerda la predicción que le hice el otro día… Bueno yo me equivoque no eras tú… La predicción Hablaba de… es Arianna"


Sintió nauseas, dolor en los huesos y que el mundo entero desaparecía dejándola en la mitad de un abismo negro, todo al mismo tiempo. Perdió el aire ante la confesión de Candace y se sintió aterrorizada, como nunca antes se había sentido. Si la predicción hubiese hablado de ella podía hacerle frente, después de todo era Sailor Moon, una guerrera fuerte que podía cuidarse a sí misma. Arianna solo era una niña que pronto cumpliría sus 14 años y no tenía ninguna habilidad especial para defenderse. Eso significaba que la amenaza de Darkness iba a cumplirse, ella iba a matar a su hija.

Mina le pidió a un par de mayordomos que por favor subieran a Candace y la dejaran sobre la cama de Arianna ya que ni Rei y mucho menos Serena parecían querer reaccionar. Ya en el cuarto de Arianna Mina empezó a analizar la herida que la jovencita tenía en el abdomen, era exactamente el mismo emblema que su hija tenía en el cuello, solo que este era el símbolo de marte y lucia muchísimo peor, al parecer la había torturado demasiado. Por lo menos aún seguía respirando.
Sus mejillas ardieron por la ira que sentía en esos momentos ¿Cómo se atrevía esa bruja a hacerle tanto daño a sus hijas? Las había usado todo el tiempo como carnada mientras la muy cobarde se quedaba oculta en su asquerosa guarida. Le cobrarían una a una las lágrimas que todos habían derramado por su culpa, de eso no había duda.

- ¿Qué le sucedió?- pregunto Rei nerviosa al ver que su hija no recobraba el sentido. – ¿acaso esta?
- El esfuerzo fue demasiado para ella.- dijo Mina en un suspiro- pero se pondrá bien.
- ¿ese no es el símbolo de Marte?- pregunto Serena al ver la herida supurante en el vientre de Candace.-
- Así es.- dijo Mina con resentimiento.- este símbolo es el que usa esa maldita Reina para controlarlas.
- ¿cómo no pudimos verlo?- sollozo Rei sintiéndose culpable.- todo esto paso bajo nuestras propias narices.
- Tenemos una hijas muy inteligentes.- dijo Mina con ironía.- no les costó mucho trabajo engañarnos. ¿Qué era lo que intentaba decirte Serena?
- Me advirtió de la predicción de hace unos meses.- trato de retener su llanto, tenía que ser fuerte por una vez en su vida.- No hablaba de mí, sino de Arianna.
- Entonces eso era lo que quería decirme la noche anterior.- dijo Rei pensativa y después le dio un fuerte abrazo a Serena.- No te preocupes, recuerda lo que le dijiste a Seiya, el futuro no está escrito.
- Es cierto.- sonrió Mina tratando de darle ánimos.- además tendrán que matarnos a todas antes de tocarla, somos un equipo ¿lo olvidas?
- Deja que Seiya se entere.- Rei sonrió ante esa idea.- en cuanto se lo digas vigilara a Arianna como un loco.
- Eso sí quisiera escucharme.-

Ante la mirada confundida de sus amigas Serena les conto acerca de la fuerte discusión que tuvo la noche anterior con su esposo y su hija. Ambas escucharon en silencio y solo asintieron sin atreverse a dar un juicio. A pesar de creer que la reacción de Seiya era bastante exagerada y generada por los celos irracionales que le provocaba el regreso de Darien, él si tenía razón en algo. Serena se estaba excediendo con la decisión de mantener su secreto a salvo de Arianna.
Pero era su decisión y no les quedaba otra que respetarla.
El celular de Serena sonó y contesto rápidamente al ver que se trataba de Lita, a lo mejor tenía que decirle algo referente a Arianna.

- Que sucede Lita.- pregunto Serena decaída, lo último que necesitaba era otra mala noticia.
- Serena lo siento, sé que me dijiste que hiciera todo lo posible para impedir que Arianna saliera pero se fue.- sollozo arrepentida.- no pude evitarlo.
- Va al concierto.- grito Serena angustiada.- Lita ve al teatro Kabukiza* y espéranos allá.
Rápidamente guardo su celular y miro a sus amigas quienes estaban atentas a lo que ella tenía que decirles.
- Arianna ira al concierto de Michiru. Darkness me dijo que la atacaría allí.

- /-

Escaparse de la tía Lita había sido una completa odisea. La había acompañado en todo momento, tratando de mantenerla ocupada, incluso empezó a preparar esos deliciosos cupcakes que tanto amaba pero que no estarían listos sino hasta la noche, Arianna sintió deseos de quedarse a esperar pero ese concierto iba a ser el mejor momento de su vida y no podía perdérselo así no más. Aprovecho un descuido de Lita y huyo rápidamente.
Seguramente fue Serena quien le pidió el favor de no dejarla salir ¿por qué no podía apoyarla como lo haría cualquier madre? Ella sabía que este era su sueño, que no tendría una oportunidad igual y Serena solo quería prohibírselo así no más, sin darle ni una sola explicación.

Fue al camerino principal y saco su violín para empezar a afinarlo, en ese momento alguien llamo a la puerta. Lo primero que vio fue un enorme ramo de rosas rosas y tras de este una sonriente Haruka acompañada de una hermosísima Michiru. Era irreal, ni en sus más locas fantasías creyó que alguien de la talla de Michiru Kaioh compartiría su camerino antes de un concierto.

- ¿Interrumpimos?- pregunto Michiru con una sonrisa.- vinimos a desearte suerte.
- ¡Claro que no! - grito emocionada.- pasen, pasen.
- Te pareces mucho a tu madre cuando tenía tu edad.- le dijo Haruka mientras le entregaba las rosas.- igual de alegre y enérgica.
- ¿Por cierto donde esta Serena?- pregunto Michiru mirando en todas las direcciones.- pensé que estaría aquí para ayudarte a estar lista.
- Bueno este…- agacho la mirada.- mis padres llegaran más tarde, tenían asuntos que arreglar en el trabajo, ya sabes.
No podía decir la verdad. Si Michiru se enteraba de que su madre le había prohibido estar en el concierto seguramente tampoco le permitiría tocar a su lado. Ambas eran muy buenas amigas después de todo
- Vaya cabeza de bombón ha cambiado bastante.- dijo Haruka divertida.- jamás fue de las que le gustara trabajar demasiado.
- No te preocupes Linda.- le sonrió Michiru.- entonces yo te ayudare para que cuando tus padres te vean se lleven una grata impresión

Arianna sonrió intentando no derramar sus lágrimas, era su madre quien debía ayudarla, por lo menos su ídolo era una mujer que además de ser hermosa también era muy gentil, ojala su madre fuera así, con ella por lo menos. Bueno que más daba, no debía seguir pensando en ella pues no la dejaría concentrarse cuando estuviese en el escenario; aunque en el fondo de su corazón deseaba que ella estuviese allí presente.

-/-

Mina Rei y Serena llegaron al teatro lo más rápido que pudieron, lo cual no fue mucho pues los asistentes habían empezado a llegar y la fila de autos era demasiado larga. Serena llamo a Lita a su celular y esta le dijo que ya se encontraba adentro. Sin querer perder más tiempo, las tres caminaron hacia la entrada pero un guardia de aproximadamente unos dos metros y aspecto bastante intimidante se paró frente a ellas cortándoles el paso.

- Disculpen señoritas pero no están vestidas para la ocasión.- dijo el señor poniendo especial atención en Serena.

Ella se miró confundida, nunca le habían dicho que se veía mal, incluso varias revistas de moda habían alabado su estilo. Al verse bien se dio cuenta que el guardia tenía razón, por tanto apuro al salir no se había dado cuenta que traía puesta su pijama y para colmo de males era una de las favoritas de Seiya, una pequeña bata en color azul celeste.

- Es un vestido de coctel.- le dijo Serena nerviosa.- tiene que ver más revistas de moda.
- Imagino que las pantuflas son el último grito en las pasarelas de París.- le dijo el guardia con ironía.- disculpe pero no puede pasar. En realidad ninguna de las tres puede hacerlo.
- ¿Pero cómo se atreve?- grito Mina histérica.- ¿acaso no sabe quiénes somos?
- En realidad no.- se alzó de hombros indiferente.- y pueden retirarse por favor, estorban el paso.
- Soy Minako Kou y seguramente me ves cada noche llorando en la pantalla de tu televisor por alguna idiotez que se le ocurrió a un mal guionista.- luego señalo a Serena.- Ella es la esposa del hombre que está organizando este concierto. Uno de los dueños del grupo empresarial Three Lights y el gerente del área de radio y producción musical.- luego continuo con Rei.- y por si fuera poco ella es la doncella del templo Hikawa, te lanzara un terrible maleficio si no nos dejas entrar.
- No digas estupideces Mina.- le grito Rei molesta.
- Señorita las ordenes son claras.- el vigilante se cruzó de brazos harto del escándalo de la rubia gritona.- puede ser la esposa del presidente pero sin boleto y sin la ropa adecuada no entra.
- Ni la esposa del presidente es tan importante en este evento como nosotras tres ¿ y Quién dice que no tenemos boletos?- pregunto mina desafiante
- Mina.- la interrumpió Serena.- la verdad es que… - la miro apenada, con todo el afan había olvidado sus boletos en el tocador de su habitación.
- Quiero ver a su supervisor.- reclamo Mina sin dar su brazo a torcer.
- Seguridad. – gritó el vigilante.- ¡SEGURIDAD!
- Va a arrepentirse.- Mina corrió hacia los paparazzi.- escuchen todos, Serena Kou y Minako Kou son rechazadas en un concierto por su propia familia.

Los murmullos se escucharon entre todo el grupo de periodistas y el vigilante al ver la atención que todos le prestaban a la rubia loca decidió que lo mejor era hacer que llamaran al supervisor pero el escandalo era tal que ya empezaba a publicarse en los portales de internet por lo que el mismo Taiki tuvo que salir para hacerse cargo de la situación.

- Disculpen señores.- se dirigió a la prensa.- qué pena que tuvieran que observar este bochornoso incidente, no queríamos hacerlo público para salvaguardar la seguridad de Minako pero se ha salido de nuestras manos, la pobre tiene un grave problema con el alcohol y nosotros…
- Pero qué te pasa.- grito Mina sorprendida con las declaraciones de Taiki.- eso no es cierto.
- Todo está bajo control señores.- empezó a arrastrar a Mina dentro del auditorio.- una vez más disculpen.

Sin decir otra palabra le indico al vigilante con un gesto que dejara seguir a Serena y a Rei. Cuando todos estuvieron adentro del auditorio Taiki las miro perplejo, el pobre vigilante tenía razón en no dejarlas pasar, no sabía cuál de las tres estaba peor presentada para este evento. Si Mina o Rei que estaban usando unos jeans y una camisa cualquiera o Serena que ni siquiera se había bañado. Esto era un desastre.

- Han sido quince años cuidando la reputación de mi empresa.- reclamo Taiki molesto.- ¡y tú la destruyes en un minuto Minako!
- Tienes un problema con tu personal.- se cruzó de brazos ofendida.- no sabía quién era yo.
- Con esa ropa ni yo te reconozco por el amor de Dios… y tu Serena- se giró hacia ella pero esta no le permitió hablar.
- olvidate de la ropa.- grito Serena molesta.- Taiki escúchame, planean atacar el concierto.

El hombre se quedó mudo, olvidando completamente el motivo por el cual discutía con Mina hace un momento. Si Serena tenía razón sobre el ataque era una terrible noticia porque el lugar no solo estaba lleno de gente inocente sino que además había llevado a su esposa quien aún se encontraba convaleciente, con la esperanza que se distrajera un rato.

- ¿Eso qué dices es verdad?- le pregunto aterrado.
- Tienes que detener esto Taiki.- le suplico Serena.- diles que el concierto se cancela, devolveremos todo el dinero de las boletas si es preciso.
- Serena eso es imposible. – dijo Taiki casi en shock.- el concierto acaba de comenzar.

- /-

Arianna daba vueltas frente al espejo una y otra vez, Michiru había hecho un grandioso trabajo con ella, ni siquiera se reconocía ella misma ¿qué pensarían sus padres si la viera? A lo mejor ella se sorprendería y trataría de quitarle un poco de maquillaje para que no se viera tan adulta mientras que a él se le armaría un nudo en la garganta a ver que su pequeña estrella se veía como toda una mujer. Se rio ante su pensamiento y después la invadió la nostalgia. Se sentía terrible por cómo les había hablado la noche anterior.

- ¿estas nerviosa?- le pregunto Haruka con un sonrisa.-
- Un poco.- tomo aire - ¿si hago el ridículo?
- Bueno eres hija de Kou, llevas los escenarios en tus venas.
- Pero también son hija de Serena .- la miro aterrada.- puedo cometer alguna torpeza y todo terminara siendo un desastre.
- No creo que eso pase.- le dio un fuerte abrazo.- tu padre lleva años contándonos a Michiru y a mí lo talentosa que eres con el violín. –
- ¿De verdad?
- De verdad.- le sonrió.- Ahora Voy a anunciarte.-

Arianna asintió y trago saliva. El momento por fin había llegado.

- /-

Había un balcón especialmente reservado para la familia Kou. Serena, Mina, Rei, Lita y Taiki miraban atentamente el escenario esperando cualquier movimiento extraño para atacar. Amy por su parte estaba ajena a todo lo que ocurría y se divertía conversando con una de sus compañeras del hospital.

Seiya y Yaten entraron en ese momento junto a otros ejecutivos de Three Lights. Seiya miro a serena unos instantes, se sorprendió al verla llevando una pijama, no entendía el sentido de la moda de las mujeres pero en fin, se veía hermosa al fin y al cabo. Serena siempre se veía hermosa para su mala fortuna.

Mina trato de ignorar a Yaten pero este se acercó a ella con una copa de champagne en la mano.

- Ahora si lo he visto todo Minako.- dijo Yaten con más amabilidad de la habitual. – ¿permites que te vean en público sin maquillaje y con esas fachas?
- Tú en cambio luces muy bien Yaten.- sonrió Mina con sinceridad.- impecable como siempre.
- Bueno Mei lo escogió.- Mina cerro sus ojos con fuerza ante el comentario, sin duda una puñalada hubiese dolido menos.- tiene buen gusto ¿no crees?
- Se fijó en ti.- le respondió con la voz quebrada.- claro que tiene buen gusto.
- ¿Quieres brindar?- tomo una copa de la mesa y se la ofreció a Mina quien al principio estaba un poco reacia a recibirla pero después accedió-
- ¿Por qué brindamos?-
- Por nuestra libertad.- le sonrió maliciosamente.- firme los papeles de divorcio y los envié a tu abogado. Ya es oficial, eres una mujer soltera.

Yaten choco las copas y bebió un sorbo de la suya. Mina solo se quedó callada, con las lágrimas empezando a escurrir por sus mejillas y sin molestarse en limpiarlas. Yaten vio a sus ojos fijamente con una sonrisa cínica dibujada en los labios, estaba disfrutando con el dolor de Mina. Sin decir nada más él se retiró dejándola sola como una tonta.

Ese no era su esposo, Mei se había apropiado completamente de él. Pudo verlo en sus ojos, no brillaban con la misma intensidad, lucían apagados, como si no tuviesen alma.
Que lo disfrutara mientras podía, porque apenas solucionara este asunto con Arianna iría a donde esa bruja y le enseñaría que se metió con el esposo equivocado.

- Buenas tardes a todos.- la voz de Haruka Tenou se escuchó en todo el recinto.- es un honor contar con su compañía esta tarde. De parte de Michiru Kaioh les doy la bienvenida a su concierto y espera de corazón que sea del agrado de todos ustedes. Ella estará en unos cuantos minutos con ustedes pero primero quisiera presentarles a una niña muy hermosa, simpática y sobre todo talentosa.- El corazón de Serena dio un brinco al saber que pronto Arianna estaría en el escenario.- su nombre es Arianna Kou.

Su hija apareció en el escenario usando un precioso vestido rojo con algunos adornos brillantes. Traía su cabello sujeto en sus dos odangos y sobre su cabeza unos accesorios muy parecidos a las perlitas que tenía Sailor Moon en su transformación. Se veía tan emocionada y radiante ¿por qué Darkness tenía que arruinarle ese momento? Serena debía estar allí tras el escenario pendiente de que no fallara ningún detalle y dándole apoyo a su niña pero se encontraba oculta entre el público  a la espera de que el enemigo apareciera.

- Buenas tardes.- dijo Arianna un poco nerviosa.- no puedo describir lo que siento al estar aquí, es algo increíble. Gracias a todos por asistir y a Michiru por darme la oportunidad, esto es un sueño hecho realidad. – dio una sonrisa nerviosa y el público estalló en aplausos para darle valor. – mi primera canción tiene una dedicatoria especial.- suspiro profundo miro hacia el público.- Papá, Mamá...- Serena se estremeció al escucharla dirigirse a ella y le dio un rápido vistazo a Seiya que seguramente estaba atravesando una situación similar. - sé que están presentes y solo quería decir… que no los odio. – el auditorio entero se llenó de risas ante la inocente confesión de la chica. Serena no pudo aguantar más las lágrimas de emoción, a pesar de todo lo que ocurría le encantaba ver a su hija de pie en ese escenario.- los amo mucho y esto es para ustedes.

Empezó a tocar y una majestuosa melodía viajaba por todos los rincones. Su hija era una virtuosa de violín, todos los asistentes estaban maravillados ante el talento de una niña tan joven.
Serena camino hacia Seiya y le dio un par de golpecitos a en su hombro para que girara hacia ella, él estaba sonriente, no podía expresar lo feliz que se sentía al ver a su hija allí pero al encontrar que era Serena quien llamaba su atención su sonrisa se borró de pronto. Ambos se retiraron hacia los pasillos para poder hablar tranquilamente.

- Pudiste impedir este concierto.- le reclamo molesta.- tú eras quien lo organizaba.
- No me esconderé como un cobarde Serena.- se cruzó de brazos.- que Darkness aparezca, la estoy esperando.
- ¿Y eso te da derecho a usar a tu hija como carnada?- le grito furiosa.
- ¿Crees que no puedo mantenerla a salvo?- le pregunto completamente indignado.- tal vez no arrojo rositas pero puedo…
- Quieres olvidarte de eso Seiya.- lo interrumpió.- no tenemos tiempo para tus estúpidos celos ¿recuerdas la predicción que Candace hizo el otro día?
- Sí, claro.- Seiya palideció.- ¿Qué pasa con eso?
- Pues…

Las paredes crujieron y el sonido se desconectó de un momento a otro. Serena regreso corriendo al balcón para ver que estaba ocurriendo. Un inmenso monstruo alado estaba volando por todo el teatro, sembrando el pánico en todos los asistentes quienes corrían horrorizados. Arianna dejó caer su violín y vio como esta cosa volaba rápidamente en su dirección.
Serena analizo la distancia que había entre el balcón y el primer piso, no parecía ser demasiada, tal vez era una locura pero era la única forma de bajar rápidamente, si lo hacía por las escaleras tal vez no llegue tiempo. Ignorando los gritos de sus amigas y su esposo salto sin pensárselo dos veces. Contando con tan buena suerte que las sillas del primer piso amortiguaron su caída.
Corrió hacia el escenario con una sola cosa en mente, sacar a su hija de allí.


NO PUEDO HACER OTRA COSA QUE PEDIR DISCULPAS, A LO MEJOR Y YA NO ME QUEDEN LECTORAS DESPUES DE ESTA ETERNA AUSENCIA. DEBO SER SINCERA CON LAS RAZONES, DEJE DE INTERESARME EN EL FIC, DEJO DE GUSTARME LA TRAMA PERO DESPUES DE MUCHO MEDITARLO SUPE QUE DEBIA DARLE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
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Aysha Bakhovik B.
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Aysha Bakhovik B. el Dom 18 Ene 2015, 9:35 am

Nena, que increíble historia!!
Me alegro mucho que hayas decidido seguirla, porque realmente eres muy buena escribiendo. 

Ahora, nos dejaste con las ganas de más, la dejaste en la mejor parte jajjaja
Me dolió mucho ver la separación de Mina y Yaten, por culpa de una maldita malvada, también la discusión entre serena y Seiya.  Bueno en realidad muchas cosas, lo de Amy por supuesto.  Sé que no todo puede ser felicidad y flores. 
Me has atrapado con ella y espero de todo corazón que no la abandones jejejee
Un beso..


.
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el dolor de la verdad

Mensaje por anita0504 el Mar 27 Ene 2015, 10:15 pm

muchas gracias Aysha por tu comentario, siempre es un honor leerlos... ahora sin más espera, la continuación

El dolor de la verdad


Toda la vida soñó estar sobre un escenario e imagino mil veces que sentiría al estar frente al público por primera vez ¿nervios? ¿Emoción? ¿Felicidad?
Lo que sentía ahora no podía ser descrito con ninguna de estas palabras, era mucho más fuerte, más intenso. No veía las caras de los asistentes debido a que las únicas luces de recinto, eran las que caían sobre ella pero en su interior sabía que todos los presentes disfrutaban de su interpretación.
El sonido se cortó en mitad de su canción, esa que con tanto cariño compuso para sus padres años atrás. Miro a todas las direcciones buscando a los asistentes técnicos o alguien que le explicara que estaba ocurriendo, alguien que le dijera que solo era una falla del sonido y no tenía por qué sentirse tan nerviosa, que el vacío que empezaba a nacer en su pecho era una reacción fuera de lugar y completamente exagerada.
Un viento frio recorrió todo el lugar, un viento que le calaba hasta los huesos haciéndola tiritar. Ya conocía esa sensación, esta energía oscura y sombría, pero habitaba en un lugar muy lejano a la tierra y no tenía la fuerza para llegar hasta allí. Era la energía de Darkness, estaba segura, era fuerte y poderosa como nunca antes. Se paró firme, lista para hacerle frente, como si la posición erguida pudiese darle valentía.
Se escuchó un aleteo, como si un enorme animal alado estuviese volando dentro del recinto. El eco de las alas golpeaba con fuerza en las paredes. Los reflectores apuntaron hacia el centro del recinto, allí estaba una enorme águila. La había visto antes pero era una estatua que adornaba la entrada del teatro ¿Cómo es que cobro vida? Y aún más importante ¿Quién la despertó y por qué?
Tenía unos ojos enormes y amenazantes. Las pupilas color lava ardiente se posaron sobre ella haciendo que dejara caer su violín por la impresión. Ya tenía la respuesta a una de sus preguntas, esa cosa estaba allí únicamente para atraparla.
El águila batió sus alas con fuerza y se lanzó en picada al escenario, justo en la dirección de Arianna.
Las luces se encendieron en ese momento y todo pareció suceder en cámara lenta. Las personas corrían despavoridas en todas las direcciones buscando las salidas. Una mujer en especial llamo su atención, una rubia a medio vestir se abría paso entre los ríos de gente buscando la forma de llegar hasta donde ella se encontraba. Lágrimas de culpa empañaron sus ojos al ver la angustia en el rostro de su madre, le había dicho que no debía ir al concierto y esta era la razón
Pero… a todas estas ¿Cómo sabía que algo malo iba a ocurrir?
EL águila ya había recorrido la mitad de la distancia cuando el suelo se abrió bajo sus pies dejándola caer al vacío.

-/-
Las Sailors scouts trataban de controlar la situación.
Mientras Mercury, Júpiter y Venus se encargaban de evacuar a todas las personas antes de que el monstruo les hiciese daño; Uranus, Mars y Maker intentaban derrotarlo lanzando sus mejores golpes, sin embargo no lograban darle pues el águila se movía a una velocidad inalcanzable; a pesar de que parecía ser bastante pesada.
Venus corría por los pasillos en busca de personas que aún no hubiesen podido salir del lugar. Además de buscar a Yaten, claro. En cuanto el sonido se cortó lo perdió de vista y le preocupaba que le sucediera algo malo.
Lo encontró cerca a los baños de mujeres. Estaba de pie junto a una ventana, mirando al exterior con total tranquilidad; como si nada ocurriese. Ella se acercó lentamente. Él consiente de su presencia solo la miro por unos cuantos segundos y después regreso su atención a la ventana.

- ¿No piensas transformarte?- le pregunto confundida al ver que él parecía ajeno a todo lo que estaba pasando.
- No tengo ganas de jugar a la heroína.- bebió un sorbo de champaña y se dispuso a irse.
- Tus hermanos te necesitan.- insistió para hacerlo entrar en razón, una cosa era que le diera la espalda a ella pero otra muy diferente era darle la espalda a su deber como Sailor Starlight.
- Algo que Yaten jamás haría, no consciente al menos.
Yaten se quedó en silencio unos instantes, mirando fijamente a los ojos de Mina. Ella pudo notarlo en su mirada, él estaba teniendo una batalla interna y se debatía entre seguir en las sombras impuestas por Mei o recobrar el poder sobre sí mismo. Mina decidió aprovechar este momento de debilidad y uso su mejor arma. Con un tono de voz dulce y una mirada llena de amor le dijo:
- Yo te necesito

Al escuchar un fuerte estallido Mina corrió hacia el auditorio y Yaten se quedó allí, perplejo, sin saber que hacer.
El águila volaba en círculos por todo el teatro, buscando a aquella que le ordenaron capturar, pero esta desapareció así sin más. Furiosa por no poder atrapar a Arianna decidió llevar a cabo la segunda parte de la misión, acabar con las Sailors scouts. Vio como Sailor Venus entraba al auditorio y sin pensárselo dos veces voló rápidamente hacia ella antes de que pudiese reaccionar. La tomo entre sus filosas garras y la levanto por los aires.

- ¡Venus!- Yaten siguió a su compañera hasta la sala y vio con horror como ella colgaba de las garras de esa cosa.
- ¡Tierra tiembla!- grito Sailor Uranus lanzando un fuerte ataque que logro hacer retumbar todas las paredes del edificio, pero el águila solo recibió un pequeño rasguño. Molesta por el golpe apretó con más fuerza a venus, quien solo chillo de dolor
- ¡MINAKO!- Yaten exclamo desesperado al ver que la rubia no lograba liberarse.- PODER DE CURACIÓN ESTELAR.

-/-

Cayó dentro de una enorme caja de madera, un montón de telas y ropa vieja amortiguaron su caída. Analizó todo a su alrededor, al parecer ese era lugar donde guardaban toda la utilería. Busco con la mirada a la persona que había activado la trampilla, pues sabía que solo podía abrirse desde esa habitación. Una Sailor que nunca había visto antes la miraba desde la entrada con un semblante bastante serio, intercalaba miradas entre ella y la puerta como si estuviese vigilando algo o esperando a alguien.

- Así que se trataba de ustedes.- le dijo desafiante mientras salía de la caja.- fueron las Sailors scouts quienes enviaron el águila para atraparme.
- Nosotras jamás nos valdríamos de una artimaña tan baja para vencer a un enemigo.- le reclamo Neptune indignada.- ten un poco de respeto.
- No les debo ningún respeto.- se puso en guardia.- mucho menos te tengo miedo.
- Vaya.- exclamo Neptune con una expresión entre sorprendida y divertida.- Eras más agradable en la mañana.-
- Neptune.- una tercera voz vino desde la puerta.- yo me hago cargo

Sailor Fighter estaba parada en la puerta mirando a Arianna con una expresión que ella no supo interpretar. La jovencita intercalo miradas entre Sailor Neptune y la recién llegada evaluando la posibilidad de vencerlas en una batalla. No conocía las capacidades de la Sailor de cabello azul pero sabía que pretender enfrentarse a Fighter era una causa perdida, como siempre. Además no quería volver a convertirse en Dark Moon, con cada transformación perdía más el control sobre sí misma y se llenaba de sentimientos negativos como la rabia y el deseo de venganza.
La mejor decisión era mantenerse como Arianna y actuar de forma prudente hasta que tuviese la oportunidad para escapar.

- Buena suerte.- le dijo Neptune a Fighter antes de salir de la habitación.- parece ser tan obstinada como tú.

Arianna solo la vio salir mientras se preguntaba el porqué de sus palabras, ella no tenía nada en común con Fighter
- vamos Arianna.- le dijo Fighter con tono autoritario.- debemos salir de aquí.
- No iré a ningún lado contigo.- se cruzó de brazos.- yo no confió en ti.
- Imagino que es más fácil confiar en la persona que envió ese monstruo a atacarte.- le grito furiosa, no tenían tiempo para tener esa discusión en esos momentos.- la misma que te convirtió en Dark Moon.
- ¿Cómo es que lo sabes?- le pregunto aterrada, no sabía que implicaciones traería el hecho que Fighter supiera su otra identidad.
- No importa, tenemos que irnos.
- No puedo irme.- le confesó nerviosa.- mis padres están allá arriba.
- Ellos están bien, las Sailor se harán cargo de todo.-
- ¡QUEEE! – puso una mueca de espanto.- con más razón debo ir a buscarlos y protegerlos de esas odiosas…
- ¡QUIERES ENTENDER DE UNA BUENA VEZ QUE NO SOMOS TUS ENEMIGAS! - le grito Fighter fuera de sí, aunque al ver que se había excedido intento retomar la calma.- estamos del mismo lado
- ¿Cuál es ese lado según tú?
- El tuyo.- le sonrió.- yo siempre estaré de tu lado.

Arianna miro a Fighter confundida, ella siempre le generaba distintas reacciones, todas contradictorias. La odiaba por interponerse una y otra vez en sus planes, por desafiarla y derrotarla en varias ocasiones. Pero a la vez sentía algo especial cuando ella estaba presente, una especie de paz interior, una tranquilidad que lograba acallar el espíritu agresivo de Dark Moon y devolverle un poco el control de sí misma.
Era como una especie de ángel guardián.
Pero no era correcto, Arianna era su enemiga, Fighter lo sabía y aun así la trataba con tanta familiaridad, con tanto amor. Arianna no lo merecía ¿entonces por qué lo hacía? la había atacó en innumerables ocasiones, la apuñaló con su centro. Una cosa es que no le guardara rencor pero otra era la forma en que la trataba. No tenia sentido

- ¿por qué?- le pregunto mirándola a los ojos.- ¿por qué te preocupas por mí?

"¿Por qué?" se repitió en su mente y dio una sonrisa irónica. Bueno porque ella era la persona que había estado a su lado toda la vida, quien la ayudo a dar sus primeros pasos, le compró su primer violín, pasó noches completas a su lado cuando ella estaba enferma, le enseño a montar en bicicleta y mil cosas más que un padre hace por su hija. Porque la amaba con todo lo que ella era pero debido al juramento hecho a Serena no podía mostrarse ante ella de esa forma. Además debía confesar que a pesar de desear decirle toda la verdad a Arianna, tenía miedo. Nada le aseguraba que ella fuese a aceptarla en esa forma y Fighter no podría soportar su rechazo.

- ¿Vas a venir conmigo o prefieres que te encuentren?- Fighter prefirió ignorar la pregunta.- no tengo todo el día.
¿Ir con ella o permitir que esa cosa la encontrara? medito ambas opciones y no lograba definir cuál era peor, por un lado estaba la mujer a quien se había enfrentado a muerte todos estos meses y por otro lado estaba un monstruo inmenso ante el cual no tenía ninguna oportunidad. Tal vez lo más sensato era confiar en ella.
Al ver los ojos de Fighter recordó el motivo por el que nunca pudo atacarla, no importaba que fuese una desconocida, no importaba que fuese su enemiga. Sabía que conocía esa mirada de alguna parte, una mirada que jamás se atrevería a hacerle daño.
- Andando Fighter.- le grito y ambas corrieron hacia los pasillos.
-/-
Serena se transformó en Sailor Moon apenas tuvo oportunidad. Por poco y no alcanza a llegar tras el escenario, la multitud de personas corriendo en todas las direcciones no la dejaban avanzar más que unos cuantos pasos, además los ataques de las Sailors golpeando en todos los rincones del teatro tampoco eran de mucha ayuda. Ese lugar sin duda alguna parecía un campo de batalla con los estallidos que hacían retumbar todo cada dos minutos.
Su hija había caído por la trampilla a uno de los cuartos inferiores, estaba fuera del alcance del águila, pero eso no era ninguna garantía de que estuviese a salvo. Cualquiera pudo haber activado la trampilla y debía averiguar quien fue rápido o podría ser demasiado tarde.
Sailor Neptune aprecio doblando la esquina cerca de los baños, Serena corrió hacia ella rápidamente.
- Antes de que me preguntes.- Neptune interrumpió a Serena adivinando que sus intenciones era indagar o más bien gritar encolerizada por no saber el paradero de su hija.- se encuentra con Fighter.

- ¿tú la sacaste del escenario?- le pregunto Serena aliviada, después de todo Seiya no podría haberlo hecho, estaba a su lado cuando el águila apareció.
- Estoy para protegerte, a ti y a todas las herederas lunares. No importa que te empeñes en decirme que no es mi obligación. - sonrió Michiru pero luego dejo ver un semblante preocupado.- ¿has visto a Uranus?
- Esta con todas las demás, luchando con el águila.- serena le indico el camino.- parece que les está dando muchos problemas.
Michiru vio como la culpa asomaba en los ojos de su princesa, a lo mejor pensaba que estaba siendo egoísta al no ayudarlas a derrotar al monstruo. Michiru solo le dio una mirada de aceptación, entendía perfectamente la situación de Serena, cualquiera de las demás hubiese actuado de la misma manera en su caso, incluso ella.
Con el paso de los años entendió que cada una de ella había renacido no para ser Sailors de nuevo, sino para tener una nueva oportunidad de vivir. No había nada de malo en pensar en sí misma. Tal vez su misión era mantener el mundo a salvo y no tenía problema con ello, pero no por eso debía ser su única prioridad, ni la de las demás. Ni siquiera de la misma Serena quien tenía encima la carga de ser la princesa.
- No te preocupes.- le puso una mano en el hombro.- ve y encuéntrala nosotras nos aremos cargo.
- Serena solo asintió con su cabeza y sin decir otra palabra siguió corriendo por los pasillos en busca de su Fighter y su hija.
-/-
/
Fighter conocía bien ese teatro, en sus tiempos como miembro de Three Lights se presentó allí varias veces. Sabia bien todas las rutas de escape y salidas de emergencia que se encontraban en el ala inferior; le fueron muy útiles cuando necesitaba huir de admiradoras enloquecidas y dispuestas a despedazarlo (literalmente) con tal de quedarse con una parte de él.
Le daba miradas furtivas a su hija quien solo corría tras ella en silencio. Conocía sus expresiones, algo estaba pensando, algo que la angustiaba ¿qué podría ser?
Arianna repasaba en su cabeza lo que acababa de suceder una y otra vez. El águila de piedra, el auditorio lleno de gritos, su madre corriendo hacia ella, la ayuda de Fighter.
Todo era demasiado confuso ¿Qué hacia su madre allí y por qué sabía que algo así ocurriría? parecía que siempre estaba a un paso adelante. Lo extraño es que Serena no tenía por qué conocer todo ese asunto, sin embargo lo sabía todo: la existencia de Dark Moon y que no era otra persona más que su hija.
No solo lo creyó de inmediato cuando ella lo confeso (otra madre no hubiese creído de buenas a primeras que su hija puede transformarse en una guerrera capaz de hacer aparecer monstruos) sino que además lo sospechaba desde antes que ella se lo confesara. Algo no estaba bien, una ficha no encajaba en este enorme rompecabezas.
"también tiene su propio secreto"


Las palabras de la reina retumbaron en su cabeza tan fuerte que sintió como si silbaran sus oídos. Cuando la reina lo dijo no pudo comprenderlo pero ahora toda esta maldita locura empezaba a tener sentido.
Se detuvo de repente, como si sus pies ya no le respondiesen, como si el aire no le llegara a los pulmones. Se sintió como una idiota. Era estúpidamente obvio, pero se aferró tanto a su deseo de que no fuese verdad que se cegó completamente ante la evidencia. No podía creerlo, NO QUERIA CREERLO. Pero entre más lo pensaba, más sentido tenia.

- ¿Qué te ocurre?- le grito Fighter al ver que ella se detuvo.- la salida está a unos pasos
- ¿Quién eres?- le pregunto con sus ojos llenos de lágrimas.-
- Sailor Star Fighter.- le respondió preocupada por su actitud ¿a qué venia esa pregunta?
- No me refiero a eso.- tomo aire y continuo.- ¿Cuál es tu verdadera identidad?
- No puedo decírtelo.- le rehuyó la mirada y trato de mantener la compostura aunque su corazón amenazaba con salirse del pecho.-
Arianna la miro fijamente, tratando de encontrar en sus gestos y su mirada la respuesta que no quería darle. Entonces recordó lo ocurrido con esa Sailor hacia algunos meses. La primera ocasión en que ambas se vieron frente a frente (no como Dark Moon)

FLASHBACK.
Arianna sabía que estaba recibiendo un abrazo de su peor enemiga, pero se sentía tan sola y tan vulnerable que ese abrazo era bastante reconfortante. Además algo extraño tenia Sailor Fighter que la hizo sentirse un poco mejor y no pudo evitar comparar su abrazo con los que le daba su padre cada vez que ella lloraba, por esto le devolvió fuerte el abrazo y se acurruco en su regazo.
- Mi vida se convirtió en un infierno.- dijo Arianna entre sollozos.
- No llores, por favor no llores mi estrella.- Sailor Fighter limpiaba con cariño las lágrimas de la mejilla de Arianna, sin lograr evitar derramar algunas ella también.
- ¿Cómo me llamaste?- pregunto Arianna poniéndose de pie bruscamente.
- No te llame de ninguna forma.- intento disculparse Fighter.
- Sí, Si lo hiciste.- se cruzó de brazos.- me dijiste estrella y solo mi padre me dice así.
FIN FLASHBACK.


- No es posible.- dijo Arianna abriendo sus ojos con sorpresa.- tu eres…
No pudo continuar, las palabras no podía salir de sus garganta. Tal vez apresadas por su propia razón que le ordenaba apegarse a la lógica. No se puede ser y no ser; Sailor Fighter era ella ¡ELLA! No podía ser él.

Sin embargo al ver su mirada, tan culpable, tan aterrada supo que era cierto. Sailor Fighter siempre fue un enigma para ella, sabía que había una buena razón por la que nunca pudo pelear contra ella, porque eso significaba hacerle daño a su propio padre. Darkness la manipulo para que atacara a Sailor Moon y el odio que le sembró hizo que pudiera luchar contra ella sin problemas. De Fighter nunca dijo nada y allí estuvo su error.
Arianna siempre lo supo en su interior, pues cada vez que tenía al frente a esa imponente guerrera se sentía como una chiquilla de cinco años otra vez, que necesitaba la compañía de su padre para poder dormir tranquila, sin temor que los monstruos del armario llegaran para asustarla.

- ¿podrías abrazarme?-

No quería un abrazo en realidad. Esa pregunta era una especie de código entre los dos. Siempre la hacía cada que se sentía triste o asustada y recibía la misma respuesta, una respuesta que le indicaba que él, su padre, estaría a su lado para protegerla de cualquier cosa que quisiera amenazarla.

- Hasta que te quedes dormida.

Arianna cerró sus ojos con fuerza y las lágrimas fluyeron por sus mejillas a pesar de que quiso reprimirlas. Se sentía traicionada, burlada. Pensaba que no existían secretos entre ellos, que eran los mejores amigos. Ellas les confeso la verdad de Dark Moon, confió en ellos ¿no merecía el mismo trato? ¿Por qué ocultarlo en primer lugar? ¿Qué ganaban sus padres con eso?
Sentía que había vivido toda su vida con un par de completos desconocidos ¿Cuántas cosas le han estado ocultando? Ya no podría volver a creer en ellos nunca más. Esa unión familiar, esa que ella creía indestructible, se había roto.

- Arianna yo…- Fighter trato de explicarse pero no encontraba las palabras.- no sabes cómo lo siento.
- ¿Por qué?- la miro fijamente en los ojos.- ¿Por qué no me lo dijiste?
- Quería hacerlo.- se acercó a ella lentamente.- estaba esperando el momento preciso, quería estar segura que podrías comprenderlo porque tenía miedo de tu rechazo, de que no lo entendieras.
- Me mentiste todos estos años.- sollozo con fuerza.- de todas la personas que podían hacerme daño ¿tenías que ser tú? Eras mi héroe papá ¡TU ERAS MI HEROE!
- Yo no te mentí.- las lágrimas también empezaron a correr por las mejillas de Fighter-
- Solo me ocultaste la verdad.- le respondió con ironía.- ¿Qué más me has estado ocultando?- en ese momento Arianna recordó su primera sospecha y una nueva oleada de dolor y decepción la invadió.- ¿mamá es Sailor Moon?
- Arianna…escúchame.- trato de explicarse pero su hija la interrumpió.
- ¡SOLO RESPONDEME!- se abrazó con fuerza el pecho, tratado de darse fuerza para mantenerse en pie pues creía que en cualquier momento se desmoronaría.- ¡NO ME ENGAÑES MÁS, DIMELO! ¿mamá es Sailor Moon?

Fighter la miro fijamente unos segundos y después asintió. Arianna sollozo con fuerza y se dejó caer al suelo. Jamás creyó que llegaría a sentir tanto dolor que no le cabría en el cuerpo. Esas personas, a quienes les confiaba su vida; no eran sus padres, eran unos desconocidos. Si ya no podía confiar en ellos ¿Qué le quedaba? Su vida era una gran mentira. Esa familia perfecta, llena de amor y alegría era una fantasía, construida para mantenerla a salvo del mundo. Pero ahora, su burbuja había explotado y los daños provocados eran mucho más dolorosos que cualquier otro golpe que pudiese venir de aquel mundo, del que tanto la quería proteger.

- ¿POR QUÉ?- grito Arianna sumida en la pena, Fighter se arrodillo a su lado.- ¿POR QUÉ ME HICIERON ESTO?
- Me equivoque, perdóname.- suspiro profundo e intento abrazarla.- te juro que tú eres lo que más amo en el mundo y si pudiese hacer algo…
- ¡NO ME TOQUES!- la empujo lejos de si.- y no me mientas más, porque si me amaras tanto como dices jamás me hubiese engañado y no solo eso.- se puso de pie y la encaro.- Te diste cuenta que yo era Dark Moon y permitiste que yo siguiera luchando contra mi propia familia antes de explicarme que sucedía.
- Eso fue mi culpa.-

Una tercera voz llego a los oídos de Arianna. Una que conocía muy bien. Se giró para encontrarse con Sailor Moon frente a frente. Serena había dado vueltas por todo el piso inferior pero no lograba encontrar a Fighter y a su hija. Cuando estuvo punto de perder la paciencia escucho unos gritos y los siguió. Las voces se hicieron más audibles a medida que se acercaba, eran ellas, su hija y Fighter, teniendo lo que parecía ser una discusión.
En cuanto pudo entender lo que estaba hablando creyó que su corazón se detuvo. Lo había descubierto, el secreto que tantos años le oculto. Allí estaba la reacción que tanto había temido, conocía muy bien a su hija para saber que no iba a reaccionar de la mejor manera. Arianna estaba furiosa por el engaño y debía estarlo.
Serena siempre fue consiente de los pensamientos de su hija, de sus sueños y las voces que decía escuchar, esas que le decían que ella tenía una misión importante y un pasado que descubrir. Arianna desde muy pequeña había descubierto que su familia no eran personas ordinarias, que había algo mágico en todos ellos, pero Serena no podía permitir que la imaginación de su niña siguiera alimentándose de historias sobre planetas lejanos o guerreras espaciales porque estaba perdiendo contacto con la realidad.
Su hija se estaba consumiendo en sus propias fantasías y Serena tuvo que ponerle un fin a eso. Le negó la existencia de otros planetas, le explico que era imposible que los gatos hablaran y que las guerreras del amor y la justicia solo eran cuentos para niñas.
No fue su mejor decisión, apenas ahora podía ver todo el daño causado a su hija pero ella lo hizo para que pudiese tener una vida normal, crecer sin problemas ni complicaciones. No contaba con que nada de esto fuese a pasar.

- No es culpa de Fighter, Arianna.- Serena admitió derrotada.- le hice jurar que no te diría nada.
- No iban a decírmelo nunca ¿verdad?- la acuso sin dejar de llorar.
- Tu padre y yo siempre quisimos lo mejor para ti, jamás quisimos hacerte daño.
- Todo lo que ocurrió…- grito Arianna completamente fuera de sí.- Sí me hubieras dicho la verdad Darkness no me hubiese engañado fingiendo que ella podía ayudarme a entender, cuando la única que podía explicarme lo que sucedía eras tú ¡SIEMPRE FUISTE TU!
- Lo hicimos porque queríamos protegerte.- Fighter se puso de pie al lado de serena poniendo las manos en sus hombros en señal de apoyo.
- ¿y lo hicieron bien?- se cruzó de brazos furiosa.- mira a donde hemos llegado
- Yo solo quería que tuvieses una vida normal.- Serena se esforzaba por mantenerse firme.- alejada de todo esto ¿no ves que solo trae tristeza y angustia?
- Lo que querías Sailor Moon.- le dijo el nombre de su alter ego con marcado desprecio.- era mantener tu vida perfecta, pero la vida no es perfecta menos la tuya.
- Crees que no lo sé?- le grito irritada. Fighter apretó sus hombros, indicándole que se mantuviera calmada- ¿Cómo cree que me sentí toda la vida? Era diferente a todas las demás. mientras mis amigas pensaban en chicos y vestidos yo tenía la responsabilidad de salvar al mundo sobre mis hombros. Tuve que crecer extremadamente rápido. No quería eso para ti.
- ¿Y por eso me hiciste pensar que estaba loca? Que todo lo que yo creí saber solo era mi imaginación, que mis pesadillas solo eran eso, sueños. Todo era real y lo supiste todo el tiempo mamá.

El cuerpo de Arianna empezó a llenarse de una energía que hacía mucho no sentía, esa misma energía de la que había intentado huir. La rabia, el dolor y el resentimiento alimentaba esa fuerza que ella luchaba por mantener controlada pero era imposible, todo esto había sido demasiado. La luna negra apareció en su frente y en cuestión de segundos Dark Moon estuvo de pie ante Sailor Moon y Sailor Fighter.
Ambas guerreras se quedaron petrificadas, su hija había perdido el control sobre sí misma. Fighter quiso ponerse frente a Sailor Moon para para protegerla de cualquier acción pero no fue lo suficientemente rápida.

- Flagelo de la luna oscura.-

Del cetro de Arianna salió disparado un rayo de luz que golpeo a Serena directamente en su pecho. Ella voló por el aire hasta ser detenida por una pared Dark Moon miro fijamente a Sailor Moon esperando que se pusiese de pie para seguir atacándola pero esta no hacia ningún movimiento.
Fighter corrió al lado de su compañera y vio con horror como su traje empezaba a mancharse de sangre. Dark Moon quien solo abrió los ojos sorprendida al ver que su rival no recuperaba el conocimiento. Se suponía que las Sailors eran más resistentes a sus ataques y que incluso su golpe asesino no lograba hacerles mayor daño. Entonces recordó la sensación de hace un momento, esa cantidad de energía contenida siendo liberada de un solo golpe. El golpe que le había dado a su madre ¿Eso podía significar que su ataque había tenido la suficiente fuera para ser mortal?
- Que has hecho Arianna.- le grito Fighter aterrada al ver que Serena no despertaba.- ¿Qué has hecho?
Ella solo miro la escena y escucho como Fighter le susurraba al oído a Sailor Moon "despierta por favor" "debí creerte, tendría que haberte hecho caso" "perdóname"
Se cubrió la boca con sus manos, entendiendo la gravedad de su acción. No fue su culpa, jamás hubiese querido que eso sucediera no importaba cuanta rabia tenia, no importaba cuanto tiempo le mintieron, ella nunca hubiese herido a sus padres. Con todo el peso de la culpa corrió directo a la salida. Dejando a sus padres en el teatro, abandonados a su suerte. No podía ver a Fighter a sus ojos después de lo que le había hecho a su madre.

-/-

La situación con las Sailors no era la mejor, el águila no solo estaba causando graves daños en las paredes del teatro sino que pronto las perforaría por completo, dejándola completamente libre para sembrar el pánico en la cuidad; con venus entre sus garras. Sailor Healer lanzo tres ataques consecutivos, tal como lo hace un cazador inexperto cuando quiere darle a como dé lugar a su presa, dominada por la desesperación y sin afinar su puntería.
Grito un par de maldiciones y corrió hacia los pisos superiores, tal vez allí tendría mejor suerte.
Ataque de hojas de roble de Júpiter.- Sailor júpiter lanzo su golpe pero solo consiguió darle a unos reflectores logrando sobrecargar la red eléctrica del auditorio. Las lámparas estallaron dejando el lugar completamente a oscuras.

- ¿Y ahora qué?- grito Sailor Mars angustiada, ya no podían ver el águila y mucho menos a Mina.

Mercury miraba con detenimiento a su enemiga, analizando cada uno de sus movimientos. Estaba buscando escapar y solo lo conseguiría perforando las paredes, por esto sus movimientos se habían vuelto cíclicos, golpeaba los mismos puntos una y otra vez con el fin de hacer un agujero. En ese momento a Mercury se le ocurrió un plan. Saco su minicomputadora para saber cuál era el material del que estaba hecha el águila, pues se veía que era un metal pesado, quizás hierro o bronce.

- Sailor Mars.- grito Mercury mientras corrían evitando que las vigas del techo cayeran sobre ellas.- ¿puedes controlar la temperatura de tu llama?
- ¡Cielos no lo sé!- le grito antes de saltar bajo un grupo de asientos.- jamás lo he hecho, puedo intentarlo ¿Qué tan alto lo quieres?
- ¿Qué planeas?- le grito Sailor Maker desde el otro lado del auditorio.-
- ¡Está hecha de bronce!- Mercury miro rápidamente su minicomputadora.- vamos a llevarla a su punto de fusión. Sailor Mars necesito que tu flama alcance una temperatura de 1000° C
- ¡Estás loca!- se quejó Healer desde los balcones.- rostizarás a Mina.
- Yo estoy bien.- respondió la rubia mientras trataba de sostenerse con fuerza.- No se preocupen por mí.
- ¿Venus crees que puedas usar tu cadena?- le pregunto Maker mientras miraba a su alrededor.-
- ¡Si puedo!-
- Entonces en cuanto yo te diga las lanzas contra esa enorme lámpara en la pared.- Maker le señalo lo que alguna vez fue un hermoso brisero pero ahora gracias al golpe de Júpiter era solo un montón de tubos retorcidos. – y no vayas a soltarla.
- Sailor Uranus párate allí.- Mercury señalo la pared del lado izquierdo.- y haz temblar ese muro en el momento en cuanto yo te diga. – Mercury busco con la mirada a Lita quien acaba de salir de un pila de escombros que por poco la aplasta.- Y tu Sailor júpiter.- la miro fijamente.- necesito que lances un rayo en la mitad del escenario que logre despedir una luz tan fuerte que pueda irritar nuestros ojos.
- ¿y para que quieres eso?- pregunto Júpiter confundida, lo último que necesitaban era quedarse sin visión.
- Tu solo hazlo.- le respondió Mercury apurada.- Healer, Maker en cuanto el águila este en llamas golpean el techo.
Sailor Mars tenía sus ojos cerrados, concentrando toda su energía en las manos. Una pequeña bola de fuego empezó a aparecer entre las palmas de Rei y se hacía más grande a cada momento. Mercury observo con cuidado el vuelo del águila, si había hecho los análisis correctos, estaba a punto de volar hacia la pared junto a Sailor Uranus.
- Solo tenemos un tiro.- le grito a todas sus amigas, si su plan no funcionaba la águila podría agrietar la pared y salir hacia la ciudad.-
- ¿crees que funcionara?- Maker la miro preocupada.
- Espero que si.- en ese momento el águila tomo la dirección hacia Uranus.- ¡AHORA!
Sailor Uranus hizo temblar la pared con fuerza y en el momento que el águila intento abrir el hueco con su pico la pared se movió impidiendo que pudiese acercarse. Desorientada por el cambio de su ruta se giró hacia su próximo destino pero el rayo de Sailor júpiter la dejo encandilada por unos instantes.
- Sailor Venus tu turno. – le indico Maker.
- Cadena de amor de Venus.-
Sin perder un solo segundo lanzo su cadena hacia la lámpara dejándola enredada entre los tubos. El águila debido a su ceguera abrió sus garras y dejo caer a Venus de la impresión. Mina se aferró con fuerza a la cadena y quedo colgando de ella.
- Hazlo ahora Sailor Mars.- grito Mercury al ver que el águila estaba tranquilizándose, eso significaba que estaba empezando a recobrar la vista y debían atacar ahora.
- No me lo tienes que decir.- dijo Mars mientras lanzaba su ataque.- yo no soy Serena.
La bola de fuego de Mars tomo forma de lanzallamas, enviando un rayo constante de flamas que en cuestión de minutos rodearon completamente el águila, esta empezó a perder derretirse y perder su forma.
- Cuando quieras Amy.- le grito Mars agotada, jamás había usado su fuego de esa manera y le estaba drenando toda la energía.
- Resiste un poco más.- le pidió Mercury.
En cuanto vio que lo que se mantenía en el aire era solo una masa de bronce sin ninguna forma en particular lanzo su propio ataque "rapsodia acuática de mercurio" que acompañado con el "maremoto de Neptune" lograron enfriar el bronce y solidificarlo en esa nueva forma.
- Estrella de Sailor Maker.-
- Infierno estelar de Healer.-

Ambos ataques rebotaron contra el techo logrando que un enorme pedazo de este cayera, enterrado el águila bajo el. En cuanto el cielo apareció en el enorme agujero que había quedado se escuchó una inmensa paz. Lo habían logrado. Maker abrazo con fuerza a Mercury sintiéndose completamente orgullosa. Mars perdió el equilibrio y cayó sobre sus rodillas, incapaz de mantenerse en pie. Júpiter corrió a su lado para asegurarse de que no le había ocurrido nada malo. Mars sonrió tranquilizando a su amiga. Haruka tras cerciorarse de que todo estaba bien corrió a abrazar fuerte a Michiru.
Mina alargo su cadena lo suficiente para quedar en el piso sin ningún rasguño. Healer bajo corriendo las escaleras y se encontró frente a frente con ella.

- Me alegra ver que estés bien.- le dijo Healer con una sonrisa pero sin atreverse a acercarse.-
- Ahora que te veo.- le guiño un ojo.- mejor que nunca.
- Mina… yo.- dio un par de pasos para quedar cerca de ella. La rubia puso un dedo sobre sus labios indicándole que guardara silencio.

Entonces como si fuese un llamado Healer escucho un eco ensordecedor que lastimo sus oídos. Se llevó las manos a la cabeza con una clara mueca de dolor.

- ¿Healer? – Mina pregunto preocupada al ver que su compañera no decía una sola palabra.- ¿estás bien?
Healer solo miro a Mina fijamente y después se giró dándole la espalda para irse caminando así sin más. Mina apretó con fuerza sus puños, pudo ver como la mirada de Healer se ensombrecía lentamente como la de Yaten horas atrás. Mina respiro profundo y la dejo irse.
"voy a liberarte mi amor, no importa como pero voy a hacerlo"


-/-
Corrió hasta que sus pies no pudieron más. Huyendo de todo y de todos. Lastimosamente no podía huir de su conciencia. Lo que había ocurrido hace unos minutos la estaba haciendo sentir terriblemente mal. Ella era la equivocada, ella era la que les había fallado a sus padres y no al revés. Le mintieron y eso la había lastimado pero tampoco era justificación para permitir que Dark Moon se apropiara de ella de nuevo golpeando a su madre, ahora no sabía que era de su suerte, ni siquiera sabía si continuaba con vida.
"¿qué has hecho Arianna? ¿Qué has hecho?"


La pregunta de su padre retumbaba en su mente ¿Qué había hecho? ¿Por qué? ¿Cómo es que se transformó en ese monstruo? ¿Cómo permitió que sus amigas fuesen arrastradas a esta pesadilla? Que su familia entera estuviese sufriendo por sus caprichos. No era culpa de Serena lo que había ocurrido, no era culpa de su padre el ocultarle la verdad. Fue ella quien permitió que la búsqueda de respuestas fuese más importante que todo lo demás, fue ella a que le dio la espalda a los valores inculcados por sus padres, fue ella quien decidió ser Dark Moon.
Estaba dispuesta a acabar con una vida, con una persona que solo trataba de cumplir su misión, no le importó si acaso tenia familia, amigos que se preocuparan por ella y sufrieran su perdida. Obviamente el karma entro a jugarle en contra porque esa persona, a quien estaba dispuesta a aniquilar resulto ser su propia madre.

- La verdad es dolorosa ¿no mi niña?- la voz de Darkness le hablo a su espalda, Arianna sintió como toda la furia volvía a llenarla de energía.-
- Usted.- se giró para encararla.- ¿este era su plan entonces, que yo hiciera el trabajo sucio? Estará contenta entonces ¡POR FIN DERROTE A SAILOR MOON!
- Todo ha salido de maravilla pero aún falta algo.- le respondió la reina con ironía.- el último paso para poder adueñarme del Milenio de plata y con el todo el poder de la vía láctea.
- Siempre fue mío.- sonrió Arianna con ironía.- siempre fui la verdadera heredera al reino lunar, la hija de la princesa de la luna. No creerá que voy a dejarla quedarse con lo que me pertenece.

Arianna se abalanzó contra ella, lanzado con su cetro sus mejor ataque, la reina los esquivo con gran facilidad. Luego se acercó lo suficientemente a Dark Moon para arrancar el broche de transformación de su pecho. Arianna gimió de dolor y cayó al piso incapaz de moverse, cintas negras rodeaban su cuerpo deshaciendo la transformación y dejándola otra vez como una simple humana ordinaria e indefensa.

- ¿Planeabas atacarme con mis propios poderes?- le grito la reina divertida.- que atrevida eres. Llévensela.
Un par de sombras aparecieron de pronto y levantaron a la chica del suelo, luego de caminar unos cuantos metros, la reina, las sombras y Arianna desaparecieron sin dejar rastro.
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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Ev_♥ el Jue 02 Abr 2015, 7:49 pm

Wow amiiiiiiiixxxxxxxxxx amé estos capis, en serio, quiero saber qué más pasará  serenarisas 


Arianna por fin sabe que sus padres son las guerreras con las que estuvo peleando y no me sorprendió que atacara a Serena Jujuju jajaja, en parte se lo merecía por no decir la verdad, Arianna tenia derecho a estar furiosa pero se le pasó la mano jajajja. genial, actualiza amix. 


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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

Mensaje por Luna Cr el Vie 25 Sep 2015, 2:13 am

Hola anita como estas, espero muy bien, por favor actualiza tu historia, muchas felicidades por tu fic, la verdad me encanta, me considero una fan, es muy buena la historia.
No sé por qué razón, no logre leer la historia en las páginas 5, 6 y 7, solo me aparecen los comentarios, pero no importa, me encanta.
No pierdas el interés, la historia va muy bien, y merece un buen final, un final feliz, y que mejor escrito por ti.
En ocasiones la historia puede tomar un camino distinto al que en realidad queremos, pero también las buenas, regulares y malas cosas u experiencias forman parte del paisaje,  y aún así lo hacen bello, como tú misma lo dijiste el destino no está escrito.
Animo, todas te apoyamos, y esperamos con ansias  que actualices.

Te estaremos esperando. Saludos.


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Re: El nacimiento de la Luna nueva [S/S] WAFF ( capitulo 18 ) actualización

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